![]() |
Con entradas agotadas, el cantante presenta su show La Torre de Tesla en Córdoba. |
El rock para García también se cocina ahí, en la sala ensayo, donde pasan cosa maravillosas. Ensayar muchas horas es también una cuestión de actitud. “Mi visión del rock actual no es muy positiva. Siento que el rock tiene muchas influencias, lo siento un poco duro de fuerza. Hay muchas bandas, yo no tengo problema con ninguna, pero les falta ideología; no política, ideología de rock. Les falta originalidad. Hay mucha influencia tropical, cosas que no son las que me gustan. Por eso estoy tan entusiasmado y extrañé tanto tocar. Quiero hacer un gran show en Córdoba”, afirma con convicción.
Charly llega de la mano de las canciones de Random, celebrado disco que lo devolvió al limbo de los genios y que tal vez lo volvió a abrazar fuerte con la canción. “Nunca una mala melodía me atrapa, a mí siempre me gustó hacer canciones, quizás no canciones comunes o canciones previsibles. Pero sí hay un reencuentro y sentí un apoyo de la gente, creo que a la gente le gustó”, reflexiona sobre su obra y agrega un dato inédito sobre el título y el concepto que este abraza: “Este disco tiene Random, algo aleatorio también. Mi primera idea era que cuando uno pusiese el disco los temas se disparasen solos, sin un orden fijado”.
Si está entre sus mejores creaciones o si la crítica lo bendijo parece no importarle, hay una convicción más fuerte que se impone sobre las calificaciones posibles. “Escucho rock hace mucho tiempo e hice vida de rock hace mucho tiempo y estoy conforme con este disco. Me parece que está hecho desde el corazón. El otro día alguien me dijo: ‘vos sos bueno porque hacés música buena’”, dice riendo.
Parte de la religión
Las canciones atienden distintas inquietudes del mudo privado del músico. Ahí están reflejados el amor, el desamor, el arte y la felicidad, entre otras cuestiones. Pero la divinidad también encuentra su lugar. La canción Amigos de Dios se suma al pez que ha sido tomado como un símbolo cristiano y a la dedicatoria que agradece a todos los fieles de la Iglesia del Pescado. ¿Será que García ahora es parte de la religión? “¡Noooo! Justamente este disco es no religioso, si se quiere. Las canciones tienen su argumento, pero creo que la religión se ha transformado en una desgracia. Hay demasiadas fricciones y demasiadas guerras. No me gusta escuchar sobre religiones”.
Cuando García observa el mundo exterior aparecen canciones como Rivalidad. Pero para alguien que calificó a Cristina como autoritaria y a Macri como poco confiable por el solo hecho de brindar con agua, García se aleja de la idea de ponerse en algún lado de la grieta. ¿A quién votaría hoy entonces? “Yo nunca voté –afirma categórico–, pero por el camino que estoy yendo y que espero que pueda seguir haciéndolo por mucho tiempo, es el de los que tenemos el aura de hacer arte. Arte, arte, arte, como diría Marta Minujín, me quedo con esa gente, la gente utópica. La que le da alegría a la gente, como pasó con Random, que es un disco de amor también. No se trata de River o Boca, se trata de hacer música buena para que le llegué a gente buena”.
Alto en la torre