jueves, febrero 14, 2019

Garcia + Aznar + Lebon

Charly, Aznar y Lebón en el Colón (Martín Bonetto)
"Yo canto para alcanzarte atravesando todo el azul", comenzó a cantar David Lebón los primeros versos de la canción A cada hombre, a cada mujer de Serú Girán. Dio paso así a un momento histórico: el reencuentro en el escenario del teatro Colón de Lebón, Charly García y Pedro Aznar. El reencuentro de las voces de Serú.

El momento ocurrió en el cierre de la gira Resonancia de Pedro Aznar, donde repasa los 35 años de su carrera solista. Pedro Aznar acababa de cantar La Paz, tema que forma parte de su álbum Aznar canta Brasil, y fue entonces que invitó al escenario a David Lebón, con quien además de Serú Girán, el músico compartió un proyecto en dúo que cristalizó en el álbum Aznar/Lebón.

Luego llegó el turno de Charly. Juntos tocaron un clásico de Sui Generis, Confesiones de Invierno. Charly al piano. Pedro en la guitarra electroacústica. Y juntos en la voz. En formato de trío, con Oscar Moro siempre en el recuerdo, García, Aznar y Lebón finalmente compartieron una versión de A cada hombre A cada mujer, uno de los temas que el bajista aportó a Serú 92.

Serú fue un dream team: Charly García, David Lebón, Pedro Aznar y el fallecido Oscar Moro. El otro reencuentro histórico había sido en el estadio de River Plate, en 1992 (también hubo otras veces, como en un recital en el ND Ateneo en 2007 y otra vez, en 2010, en el Luna Park).

La primera vez que Charly lo vio a Aznar lo contrató. Fue en un club de jazz pequeño. El bajista solo había tocado un compás y medio cuando García dijo: "Es éste". Charly dirá en una entrevista: "Con Pedro compusimos canciones en el acto".

La primera vez que se juntó Serú, que en ese momento no se llamaba así, fue en Brasil, en una casa que habían alquilado Charly y Lebón que habían llegado primero a ese país.

Serían las 11 de la noche cuando llegaron Moro y Aznar. Directamente bajaron los instrumentos de la camioneta, se pusieron a armar los equipos y luego a tocar. Fue media hora seguida. Luego se miraron todos​ y dijeron: somos un grupo.

Un grupo que fue hacedor de clásicos como "Canción de Alicia en el país", "Seminare", "Viernes 3AM", "Desarma y Sangra" y "Cinema Varieté". Cuatro discos de estudio los llevaron a lo más alto del rock nacional. Oscar Moro, el legendario baterista, había fallecido en 2006 a los 56 años.

Los años anteriores a Serú  habían abarcado desde Sui Generis a La Máquina de Hacer Pájaros. Sui Generis, con Charly y Nito Mestre, nació en 1972: duró tres años en su etapa de producción y cambió la naturaleza del rock nacional.

Vida, de noviembre de 1972, forjó la historia de Sui: un disco de canciones con una mirada más adolescente, lirismo y acordes simples (‘Quizás porque’, ‘Necesito’, ‘Estación’), aunque incorporaba rasgos más oscuros como en “Canción para mi muerte” (resultado de la colimba de Charly en 1971, donde, empujado por sus acciones, lo dieron de baja al declararlo ‘maníaco-depresivo con personalidad esquizoide”).

miércoles, diciembre 19, 2018

Sinfonía rockera con final inesperado

Lo que ves es lo que hay. Charly volvió al Gran Rex con un show de 17 canciones.
Anda en algún momento entre los 30 y los 40, resistió todo lo que pudo mientras sus amigos insistían para irse y ahora pregunta por tercera, cuarta y enésima vez si lo están jodiendo. Se lo pregunta, más triste que enojado, a una de las guardias de seguridad del superpullman del Gran Rex que repite que hay que ir desalojando la sala. Que indica que primero las escaleras de mármol y después la avenida Corrientes, que esas luces que se van prendiendo en el teatro y esos otros guardias de seguridad que suben al escenario y bloquean la escalera por la que virtualmente podría subir también alguien del público quieren decir que hay que irse. “Algo pasó”, empezó a repetir la guardia de seguridad cuando lo que parecía el intervalo que viene antes de los bises empezó a estirarse. “Algo pasó”, dijo una y otra vez, sin poder decir más nada y sin calmar ninguna de todas las ansiedades presentes en la sala.

Algo pasó: el recital de Charly García este martes duró una hora y cinco minutos. Y aunque desde su círculo más cercano aseguraron que la lista de 17 canciones que ejecutó era la pautada, que no estaban previstos bises y que no medió ninguna complicación de salud, nadie en el público entendió que el show había llegado a su fin cuando García dijo “cada cual tiene un trip en el bocho, difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo”, en el marco de sus Promesas sobre el bidet, y se cerró el telón y no volvió al escenario.

“¡Charly, te dejé el bono de fin de año!”, se lamentó una chica mientras salía de la platea a la calle. Una de sus amigas insistía: “Estaba segurísima de que era un intervalo”. La tercera fue la más expeditiva: decidió en qué pizzería iban a meterse. Media hora después de que se cerrara el telón, en la sala todavía quedaba gente. Algunos gritaban “¡Charly volvé!”, otros se referían al productor del show en términos poco amistosos, y la mayoría esperaba en silencio hasta convencerse de que era hora de volver a casa.

“No vinimos a esto”, le dijo un hombre de cerca de 60 años a la guardia de seguridad, ya prácticamene devenida en acompañante terapéutica durante el éxodo.

¿A qué habían ido ese hombre y tres mil y un piquito de personas más hasta el Rex? Tal vez a sentir esa especie de suspenso que inventa el fade in de Yendo de la cama al living, con la tranquilidad de saber de antemano que el misterio se termina cuando el baterista pega el primer golpe. O a disfrutar de no saber cómo hace Charly García para que su voz al tercer tema suene como si el señor de voz lastimada de la primera canción fuera un perfecto desconocido, que es la última temporada de la serie que consiste en ver a Charly García recuperarse de casi cualquier cosa.

miércoles, diciembre 05, 2018

Charly volverá a tocar antes de fin de año

Charly y su Torre de Tesla
"No puedo decir todavía cuándo ni dónde, pero antes de fin de año Charly va a tocar en Capital Federal". Anoche, Rosario Ortega confirmó que 2018 cerrará con un nuevo concierto de Charly García, durante una entrevista radial que le hicieron a la cantante en el programa “Su atención por favor”, conducido por Nicolás Artusi y Sol Rosales en FM Metro.

La hija menor del "Clan Ortega", vocalista de García desde 2011, cuando ocupó el lugar que dejó vacante Hilda Lizarazu, contó cómo es su relación con el músico desde entonces y casi en el final de la nota adelantó lo que tanto estaban esperando los fans de Say No More. Ante la insistencia de los conductores para que dijera la fecha del show, ya que en los últimos dos años García anunció sus conciertos con apenas 48 horas de anticipación, Ortega dijo que no podía, pero que estuvieran atentos, porque falta poco para que se haga público.

Este año, García se presentó en tres ocasiones en la ciudad de Buenos Aires. La primera en febrero, en el teatro Coliseo y luego, en Abril y Agosto, en el teatro Gran Rex, un escenario que le sienta bien al músico y a lo largo de su carrera solista lo ha convertido en su segundo hogar. ¿Repetirá show en la calle Corrientes? Habrá que estar atentos.

Fuente: La Nación

El blog de Charly García (hecho por DIOS)

martes, diciembre 04, 2018

Dos miradas sobre el especial de Nat Geo

El especial de BIOS. Vidas que marcaron la tuya sobre el gran música argentino recibió tantas críticas como aplausos. ¿De qué lado estás?
Al gran genio argentino... ¡Salud!

El especial de Charly García que estrenó National Geographic el domingo pasado –y que se puede ver en la plataforma de Cablevisión Flow– se ocupa de mostrar con mayor cuidado las luces del ídolo argentino que entretenerse en las sombras de una carrera con altibajos.

BIOS. Vidas que marcaron la tuya es celebratorio, fue “autorizado” (el propio Charly recorre y recuerda como puede algunos momentos de su vida), y aunque transmite sobre el final algunos pasajes de cierto dramatismo, el resultado general es una loa a la obra monumental del artista.

Ése es el gran valor del especial: es un recorrido de vida extraordinario de una vida extraordinaria. Pueden conocerse los orígenes de sus bandas gloriosas, su infancia brillante, su etapa solista más genial, las locuras que impregnaron todo, la decisión de cambiar y de estar siempre un paso adelante de la revolución.

Hay voces que acompañan el relato. Lo de Julieta Venegas, para muchos considerado un plus “de exportación” del formato, no le da un valor agregado especial en ese rol de admiradora más que de entrevistadora, pero sí propone cierta complicidad “de artista a artista”. El resultado, en ese sentido, pierde en rigor documental pero gana en emoción.

Después pasan Pedro Aznar, David Lebón, León Gieco y otros músicos o técnicos que han transitado a la par de Charly una carrera vertiginosa, siempre en ebullición. Algunos insinúan las dificultades de construir al lado de García, pero nunca profundizan las miserias. Ni siquiera “Palito” Ortega, responsable de salvarle la vida, cuando estuvo al borde de la muerte.

El fan de Charly lo agradece. BIOS se enriquece con el material de archivo y consigue sintetizar en un par de horas al gran monstruo del rock argentino, con un legado que no siempre fue comprendido en su momento pero que a la luz de las décadas sólo se puede atribuir a un genio.

Por Daniel Santos


Un tibio retrato ATP que queda a medio camino

La obra de Charly García es tan grande, profunda y emocionante que hasta podría alcanzar con hacer un collage aleatorio de imágenes de shows y entrevistas para tener un rico y emotivo producto biográfico. Y algo así es lo que sucede con BIOS. Vidas que marcaron la tuya en su edición dedicada al genio argentino.

Nadie podría negar que en el documental se viven emociones fuertes. La cabeza y el alma viajan a mil por la carrera de García. Pero esto es sólo mérito de la riqueza del mayor compositor que ha dado este país.

El hilo narrativo, si bien es cronológico (y eso ordena los tantos) se pierde en buenas intenciones y testimonios poco aprovechados. Además, la elección de Julieta Venegas como host (de quien nadie discute su talento) parece ser más producto de una estrategia comercial de la señal latinoamericana, que el acierto de un personaje que logra correr el velo de uno de los artistas más interesantes y caóticos del planeta.

Aquí otro punto: si bien las biografías documentales suelen tener un carácter celebratorio, la de Charly decide casi no meterse en el perturbado mundo que llevó al músico al borde de la locura y la muerte.

Si bien hay guiños a ese submundo que lo llevó a tirarse de un noveno piso o a hacer y deshacer a su antojo cualquier cosa que pasase por su cabeza (es famosa la frase: mi capricho es ley), el relato apenas sobrevuela el caos compositivo, mental y personal que vivió durante años. Esa misma tibieza ATP, es la que se queda a medio camino para mostrar su genialidad musical. Apenas el testimonio del productor de Clics Modernos, Joe Blaney, aporta datos curiosos e importantes sobre el proceso creativo del enorme hacedor de canciones.

Charly es tan grande, que sólo un genio podría condensar su figura en dos horas de televisión.

Por Rodrigo Rojas

Fuente: VOS

El blog de Charly Garcia (hecho por DIOS)

jueves, noviembre 15, 2018

Charly García en NatGeo

Charly García, cuya historia fue contada por un documental de NatGeo, en el que se repasa su vida musical desde los 60, con Sui Géneris, hasta hoy.

Dentro de una serie de documentales biográficos, NatGeo presentó este fin de semana para Latinoamérica, la primera de varias entregas sobre músicos legendarios, entre los que se cuentan Alex Lora, Gustavo Cerati y Charly García.

La primera fue dedicada al argentino del bigote bicolor con dos episodios seguidos de una hora cada uno, allí se dio cuenta de sus inicios con las bandas de los años setenta: Sui Generis, La máquina de hacer pájaros y Serú Girán; luego se ocupó de mostrar apartes de su accidentada y genial carrera como solista. 

García, de sesenta y siete años, apareció en pantalla sin quitarse nunca los lentes oscuros, blandiendo tranquilo y alegre como un niño, un vaso de whisky junto al piano. Repasó momentos clave de su vida y obra en una conversación con la cantante y fan declarada, Julieta Venegas. A pesar de la dificultad para hablar, en parte causada por los efectos de medicamentos psiquiátricos, fue elocuente y lúcido, siempre dándole un giro humorístico a las preguntas de Venegas: “Soy un freak…a mucha honra: soy zurdo, tengo la mitad del bigote de color blanco y un oído absoluto”, le dijo luego de evocar escenas de la película Freaks (1932) dirigida por Todd Browning que ella confesó no haber visto.

La primera fue dedicada al argentino del bigote bicolor con dos episodios seguidos de una hora cada uno, allí se dio cuenta de sus inicios con las bandas de los años setenta: Sui Generis, La máquina de hacer pájaros y Serú Girán; luego se ocupó de mostrar apartes de su accidentada y genial carrera como solista. 

García, de sesenta y siete años, apareció en pantalla sin quitarse nunca los lentes oscuros, blandiendo tranquilo y alegre como un niño, un vaso de whisky junto al piano. Repasó momentos clave de su vida y obra en una conversación con la cantante y fan declarada, Julieta Venegas. A pesar de la dificultad para hablar, en parte causada por los efectos de medicamentos psiquiátricos, fue elocuente y lúcido, siempre dándole un giro humorístico a las preguntas de Venegas: “Soy un freak…a mucha honra: soy zurdo, tengo la mitad del bigote de color blanco y un oído absoluto”, le dijo luego de evocar escenas de la película Freaks (1932) dirigida por Todd Browning que ella confesó no haber visto.

Freaks (1932) Subtitulada


En la primera parte predominan las imágenes de archivo de los recitales de Sui Generis, que acercaron el rock a un público masivo en Argentina, sobre todo a las mujeres y a la gente adulta. Las asistentes dan testimonio de encontrarse con algo diferente de lo habitual, resaltan la profundidad de las letras y el atractivo desconcierto de escuchar una canción dedicada a la muerte. Charly cuenta en este punto que al ver cantar a Nito Mestre en un grupo del colegio militar llamado The Century Indignation, sólo atinó a decir: “Vení para acá, vamos a hacer un grupo que se llame Sui Generis”. Por su parte León Gieco, el cantautor que recientemente fue invitado a la tarima por Roger Waters en el concierto argentino de su reciente gira; afirmó que la verdadera popularidad del dúo llegó con su despedida en 1975, la legendaria presentación: “Adiós, Sui Generis”, de la que hay un maravilloso registro en audio y video. Allí se puede apreciar la versatilidad de García en los teclados. Un preámbulo de lo que sería su siguiente banda.

Sobre “La máquina de hacer pájaros”, debería hacerse un documental completo, pues se trata de una de las bandas pioneras del rock progresivo en Latinoamérica y de la que hay dos registros, uno con el nombre de la banda donde se pueden apreciar temas cercanos al art rock: “Bubulina”, “Rock” y “Ah, te vi entre las luces”. El segundo se llama de manera irónica “Películas”, dando a entender que era lo único que se podía ver durante la dictadura militar argentina. En este punto, José Luis Fernández, bajista de la banda, admite que era difícil acceder a los conciertos de “La máquina”, debido a la represión de los militares, al punto en que en una ocasión fue golpeado antes de salir a tocar. Por su parte Charly trae a cuento el día en que los abandonó: aprovechó que los demás integrantes estaban molestos por el anuncio a la entrada del local donde se iban a presentar: “Charly García y La máquina de hacer pájaros”. Él escribió sobre el cartel: “Charly García SIN La máquina de hacer pájaros”, agarró una botella de whisky y se fue para continuar dándole rienda suelta a su creatividad.

Uno de los aspectos interesantes que revela el documental es que Serú Girán, considerados por muchos “los beatles argentinos”, no tuvo buena acogida al principio a pesar de tener el peso de una super banda: Pedro Aznar, bajista de jazz, quien posteriormente se uniría a Pat Metheny; David Lebón, guitarrista de Billy Bond and The Jets; Oscar Moro, baterista de Serú Girán y fundador de Los Gatos, una de las bandas pioneras del rock argentino, junto a Litto Nebbia. Su primer disco fue asimilado paulatinamente, a pesar de contar con el himno “Seminaré”. Sin embargo, cuando presentaron el segundo disco “La grasa de las capitales” en el auditorio Kraft en 1979, García y sus compañeros hicieron vibrar a la audiencia y lograron conectarla con su propuesta. En ese punto del documental Charly le cuenta a Julieta Venegas que la dictadura le sirvió para elaborar mejor las metáforas de sus letras y despistar al enemigo. Sobre el tema Mara Favoretto escribió un largo ensayo titulado “Charly en el país de las alegorías” (2014), donde muestra cómo las letras de este periodo mezclan el lenguaje de George Orwell con el de Lewis Carroll, logrando una rebelión contra los códigos semánticos para evitar las palabras prohibidas por el sensor. Un ejemplo es “Canción de Alicia en el país”, cuya letra es una descripción alegórica de la Argentina de la dictadura. 

lunes, noviembre 12, 2018

Los mejores momentos del documental de Nat Geo

El documental del ex Serú Girán abrió la serie que continuará con episodios de Gustavo Cerati y Alex Lora de El Tri
Anoche, NatGeo estrenó su especial de BIOS: Vidas que marcaron la tuya dedicado a Charly García. A lo largo de dos episodios consecutivos de una hora, el documental dirigido por Leandro López repasó la carrera artística del autor de "Los dinosaurios", con Julieta Venegas como conductora y eventual entrevistadora del propio García en varios pasajes, imágenes de archivo e intervenciones de sus colaboradores en diversos momentos de su obra, que va de Sui Generis y La máquina de hacer pájaros a Seru Giran y sus diversas etapas como solista.

Hubo un tiempo que fue hermoso
El recorrido biográfico empieza, claro, por Sui Generis. "A Nito lo conocí en el colegio militar, estaba en un grupo que se llamaba The Century Indignation. Lo escuché cantar y le dije 'Vení para acá, vamos a hacer un grupo que se llame Sui Generis'", le cuenta Charly a Venegas. La acción luego se remonta al Club Italiano, en el que Daniel Bernareggi, primer bajista del grupo, hace escuchar el acetato de su primera prueba para RCA Víctor, con dos canciones inéditas: "Marina" y Grita". Charly luego cuenta la historia detrás de "Canción para mi muerte", que incluye una estadía en el Hospital Militar, un frasco de pastillas de anfetaminas y el sentarse a escribir para canalizar tanta hiperactividad.
  
No te dejes desanimar
Finalizada la experiencia con Sui Generis, el relato sigue con el viraje progresivo de La máquina de hacer pájaros, a quien Charly define como "música popular" en una entrevista de época. El bajista José Luis Fernández detalla que el proyecto llega a su fin por propia voluntad de Charly, algo que el propio García confirma y amplía a los pocos minutos: "Los otros chicos de La máquina estaban medio podridos de los carteles que decían 'Charly García y La máquina de hacer pájaros'. Fuimos a un club, saqué el cartel y puse 'La máquina SIN Charly García', me llevé una botella de whisky y le dije a los demás 'Chau, chicos. Hasta luego'".

No llores por mí, Argentina
El segmento dedicado a Serú Girán se centra en la incomprensión que sus propios integrantes sienten que tuvieron que padecer. "La expectativa era que eso explotara, que la gente se cayera de espaldas. Los que nos caímos de espaldas fuimos nosotros por la frialdad con la que nos recibieron", dice Pedro Aznar sobre el debut en Obras del grupo bajo una lluvia de pilas por parte de los espectadores. La cosa repunta en la presentación de La grasa de las capitales en el auditorio Kraft, con un escenario plagado de llamaradas y Charly extático alzando en cueros su mini Moog, con una reflexión final: "De tanto darle, la hicimos".

No soy un extraño
El comienzo de la carrera solista de Charly tiene su punto fuerte en Clics modernos. El episodio de Bios narra cómo García y Aznar viajaron a Nueva York con la intención de grabar en los estudios Electric Lady y terminaron eligiendo a Joe Blaney como ingeniero al ver que había trabajado con The Clash. Se hace foco en el descubrimiento de las cajas de ritmos y el sampler Emulator, que Charly inmortalizó en "Nos siguen pegando abajo (pecado mortal"). En las imágenes de su presentación en el Luna Park en 1983, introduce sus nuevos juguetes al público: "Miren lo que hago con mi amiga", dice antes de darle comienzo a la secuencia programada de "Dos cero uno (transas)".

La sal no sala
El crecimiento de la carrera solista de Charly se repasa de manera vertiginosa, con imágenes de shows y tras bambalinas, cada vez ante mayores convocatorias ("Desde La máquina, que toqué en ácido y Cutaia parecía mi tía que no experimenté una cosa igual", se lo ve decir tras bajarse del escenario en 1989). Un video inédito de un ensayo de 1994 antecede a la grabación de La hija de la lágrima, y lo tirante que fue el registro de su unplugged para MTV, en el que pidió un intervalo para ir al baño y desapareció por más de media hora.


Me tiré por vos
La creación del concepto Say No More y su máxima "mi capricho es ley" muestra shows erráticos en el teatro Ópera y un episodio clave de esta etapa. En marzo de 2000, García viajó a Mendoza para presentarse junto a Mercedes Sosa en el ciclo Argentina en vivo, y su estadía errática culminó con el músico saltando desde la ventana de su habitación en el noveno piso del hotel Aconcagua a una pileta ubicada en planta baja. "Tenía un solo salto para hacer, era 'ta' o 'paf', y la emboqué. ¿Sabés por qué me tiré? Porque me perseguía la policía. Había un policía abajo. Al final subió y yo le dije '¿Quién te mandó a no estudiar?'", cuenta Charly.

El amor espera
El regreso de Sui Generis en Boca Juniors muestra a un Charly desaforado queriendo buscar pelea en su propio camarín. El derrotero culmina con las imágenes de García atado boca abajo en una camilla en Mendoza, una postal lúgubre que sirve de antesala a su recuperación en la quinta Mi Negrita, propiedad de Palito Ortega. "Lo viví lo mejor que pude. Estuve en clínicas varias veces, sé lo que es. Un cuartito así, que te cagan a pedos todo el tiempo, que te dicen que te ponen el chaleco. No tienen idea, estar internado es lo menos", dice Charly desde el presente. El proceso incluye uno de los momentos más desgarradores del documental: desde su internación, Charly demandando un abrazo de Palito con la voz quebrada, después de señalar que se sentía "bajo una presión espantosa" hacía cuarenta días, y una súplica que hiela la sangre: "Loco, ¿va a estar todo bien?".

La máquina de ser feliz
El operativo regreso comienza con un show frente a la Basílica de Luján. Sin escalas en la publicación de Kill Gil, el recorrido culmina en la presentación de La torre de Tesla en el Gran Rex. Charly llega al escenario del teatro acompañado de su asistente personal, y toda duda sobre la fragilidad de su estado actual en las imágenes de la prueba de sonido, en donde demuestra estar al control de todo ("La guitarra es una aguja, está demasiado aguda", "Roger Waters no se bancaría que pase esto"); incluso corrige los errores de ortografía del teleprompter en el que se proyectan sus letras y se ubica en el medio de la platea para ajustar el sonido de la banda. La versión de "Demoliendo hoteles" con la que cierra el concierto le da la razón: su nivel de precisión sigue intacto después de tanto tiempo.

Fuente: La Nación

El blog de Charly García (hecho por DIOS)

viernes, noviembre 09, 2018

Charly abre el ciclo BIOS de Nat Geo

Una de las leyendas vivientes de nuestro amado rock nacional, el maestro Charly Garcia, llega el próximo domingo 11 de noviembre con, “Bios, Vidas que marcaron la tuya”, el primer especial que nos desvela la vida del legendario músico, y que abre este nuevo ciclo por NatGeo.

National Geographic anunció el estreno de la primera biografía autorizada del legendario músico argentino Charly García, uno de los cuatro artistas retratados en “BIOS, Vidas que marcaron la tuya”, la nueva serie docu-reality  producida junto a Underground, y que también retratará la vida y obra de los músicos: Gustavo Cerati y Alex Lora.

El episodio de 2 horas dedicado a Charly García está conducido por la cantante mexicana Julieta Venegas, y cuenta con una colaboración invaluable del músico, delante y detrás de cámara, testimonios inéditos y un acceso exclusivo a grabaciones nunca antes vistas.

Se trata de un retrato original de National Geographic sobre el genio musical argentino, quien ofreció su experiencia personal y participación en la producción para ordenar el material de archivo existente y compartir parte de su intimidad para revelar detalles sobre su vida y obra.

En el documental se podrá ver cómo Julieta revisa junto a Charly la primera etapa de su carrera como músico, partiendo desde la formación de Sui Generis hasta la separación de Serú Girán, el nacimiento de su carrera solista con el disco “Yendo de la cama al living”, su consagración con Clics Modernos y sus momentos más díficiles.

Pedro Aznar, León Gieco, David Lebón, Billy Bond, Juanse, Palito Ortega, Rosario Ortega, Willy Iturri, José Luis Fernández, Roque de Pietro, Joe Blaney entre otros reconocidos testigos, especialistas y cómplices recorren la historia de Charly García, el músico que reinventó la música en castellano y creó la figura de estrella de rock en Latinoamérica, dejando su marca en generaciones de todo el continente.

Charly adelanto en exclusiva este evento el pasado martes 30 de octubre, en el Library Lounge del Faena Hotel, ante un selecto publico, Garcia inició la presentación del docu-reality sobre su vida para el ciclo “Bios, Vidas que marcaron la tuya”, con un show musical.

-Estreno domingo 11 de noviembre: 8 PM PE / 9 PM COL / 10 PM ARG-CHI.
-Repetición: domingo 18 de noviembre: 9 PM MEX.

El blog de Charly Garcia (hecho por DIOS)

miércoles, octubre 31, 2018

Crónica de una noche brillante

Charly García, en la presentación de la serie que se realizó ayer, martes, en el Hotel Faena. (Ph: Martin Bonetto)
Charly García muestra su naturaleza por National Geographic. A eso de las 20.30 de hoy, martes, reconoce su propia imagen congelada en las pantallas del Library Lounge del Faena Hotel y se siente temblar. Una hora antes, en este selecto salón de la planta baja en Martha Salotti 445 (Puerto Madero), inició la presentación del docu-reality sobre Charly para el ciclo Bios. Vidas que marcaron la tuya, que se estrenará el domingo 11 de noviembre a las 22 por National Geographic.

¿Qué ve Charly cuando se ve en las imágenes exclusivas para este documental, producido por Underground? ¿Qué siente al piano de cola, entre el público selecto -y algunos amigos- entre las luces sobre las pesadas cortinas rojas del Faena Hotel? La respuesta será siempre la música, tras haberse visto a sí mismo: Dinosaurios, Demoliendo hoteles, Promesas sobre el bidet, Fanky y Rezo por vos.

Habrá juegos al piano, improvisaciones, leves acoples y aplausos. Y hubo coros unánimes, a las 19.30, cuando Charly aún no había aparecido al piano pero su rostro flotaba en las pantallas de National Geographic. ¿Cómo será este docu-reality de dos horas que se verá el 11 (y se replicará por la App de NatGeo)? La compositora, acordeonista y cantante mexicana Julieta Venegas será “la exploradora”, como la llaman en NatGeo, en el episodio García de Bios. Vidas que marcaron la tuya, el primero de este tipo en la señal. Luego llegarán el del también mexicano Alex Lora, y, el 25, el de Gustavo Cerati.

“Soy una fan total Charly y es indispensable para mí. Verlo en la pantalla y en la vida real siempre me emociona”, le cuenta Venegas a Clarín. “Nuestro encuentro fue muy fluido. Como soy fan de él, hubo cosas que intuía y que aparecieron naturalmente en nuestro diálogo en cámara”, desliza. Charly hablará en primera persona, pero también puede ser considerado un co-productor: junto a su familia ayudó a ordenar el material de archivo, inédito o no, “y ofreció revelaciones sobre su vida y su obra”.

Lo dice Sebastián Ortega, el Director de Underground Producciones. Aquí en el Faena hay un clan de Ortegas: Palito (el amigo rescatador de García), Rosario (la corista en vivo y en estudio). Y apenas comenzó la presentación del programa entraron al salón Hilda Lizarazu, Billy Bond, el baterista Willy Iturri, y hasta Claudio Paul Caniggia, que miró desde un costado. ¿Será fan de García, él, también?

lunes, octubre 01, 2018

Veinte años de 'El Aguante': Viaje al comienzo de la noche

Odisea en el tiempo. La grabación de 'El aguante' insumió decenas de horas de estudio, durante las cuales Charly grababa permanentemente. Foto: Andy Cherniavsky.
A finales de 1998, Charly García publicaba una obra que sintetizó su inmersión en el caos y le dio mayor consistencia a la dialéctica de Say No More. Crónica de una gesta con lucidez, improvisación y engaños bienintencionados.


“Hay una frase que es muy argentina y que para mí es lo menos, esa de que hay que dar examen todos los días –les decía Charly García a dos cronistas televisivos a fines de 1996–. No solo es absurdo, es fascista. Uno no tiene que dar examen todos los días, pero es un poco así. Están esperando cada cosa que hacés para ver cuándo te equivocás”.

Si contamos los trabajos en colaboración con Pedro Aznar, el regreso de Serú Girán, la banda sonora de Funes, un gran amor y Hello!, el concierto para el ciclo MTV Unplugged, García llevaba diez discos publicados en los primeros seis años de la década del 90. Así que no faltaron oportunidades a sus cuestionadores. De la secuela con Aznar se dijo que era en gran parte “descartable”; de la reaparición de Serú que era “insostenible” y de La hija de la lágrima que era una “confusa pretensión”.

Pero el opus dramático de La hija… había iniciado una transformación inadvertida para los que esperaban otro Filosofía barata y zapatos de goma (1990). Era el principio de la deconstrucción del hymn maker y el inicio de una búsqueda del riesgo que llevaría a Charly a las puertas del abismo emocional y artístico a fines de la década siguiente. Fue la apertura de lo que podríamos llamar –a tono con la esencia sacrílega de Say No More– la era jazzera de Charly: el momento en que la composición se trasladó a la improvisación, lo conciso a lo difuso y lo perenne a lo efímero. Un detalle lo confirma: la imagen de Miles Davis, maestro de la grabación sin red, en la casa-estudio de la calle Fitz Roy, visible en el documental Existir sin vos, de Alejandro Chomski. No es casual que justo entonces Charly se inclinara por la espontaneidad y el cut & paste para amalgamar obras donde los hits eran la anomalía.

1996 es también el año del revolucionario Say No More, el álbum más solista de García desde Yendo de la cama al living; un soliloquio de grabaciones de baja fidelidad, sampleos, conversaciones telefónicas y elementos dispersos que desorientó al público y la crítica. El disco inauguró una conducta artística cuyos principios fueron producción permanente, grabación constante, y que radicalizaba aquella máxima que Charly acunó con el ingeniero Mario Breuer: “El demo es el disco, el disco es el demo”.

Entre quienes vieron virtud en el nuevo García estaba Mario Serra. “Say No More me parecía fantástico, porque había empezado a cambiar todo”, dice hoy ante Billboard. El exbaterista de Virus se transformó en la primera incorporación de la nueva banda de García, que se completaría con los hermanos Érica y Ulises Di Salvo en violín y chelo, la saxofonista Mariela Chintalo, el bajista y tecladista Diego Dubarry, el percusionista Gabriel Said y la mano derecha musical del líder, la guitarrista María Gabriela Epumer.

Ahora es enero de 1997. Mercedes Sosa invita a Charly al Festival de Folklore de Cosquín, lo que significaría la primera aparición de un artista de rock en la Plaza Próspero Molina. La propuesta despertó un debate nacional. ¿Respetaría García la noble tradición o llevaría al público folklorista al espanto mediante alguno de sus desplantes? Un día antes del recital, Charly estaba en Buenos Aires y nadie sabía si subiría a escena. “Al cierre de esta edición, muchos jóvenes llenaban el lugar mientras se esperaba que en cualquier momento comenzara el discutido show”, escribió el cronista de La Nación el 27 de enero. Promediando su set, Sosa se dispuso a cantar “Rezo por vos”. Durante el estribillo, vestido con jeans, una remera con la inscripción “Say No More” y un saco floreado, apareció García. Se sentó al piano e interpretó “Inconsciente colectivo”, “De mí” y el Himno Nacional Argentino. A pesar de las expectativas, Charly no se equivocó ni desató su furia por unos problemas técnicos que se parecieron bastante a un sabotaje. Al día siguiente, el mismo diario decía que Sosa y García “cerraron la discusión” en una “noche memorable”. Más tarde ese año, Charly y Mercedes grabarán Alta fidelidad.

jueves, septiembre 06, 2018

Charly García volvió para celebrar, pero su salud impidió un mejor final

Por sus problemas de salud, Charly García tuvo que cancelar el show de anoche en la exRural.  Ph: Virginia Benedetto
Charly volvió a tocar a Rosario después de cinco años y lo que se vio anoche en el ex predio de La Rural fue el mejor show que pudo hacer. Porque las 4.000 personas que colmaron el hangar del Parque Independencia fueron a ver a García y su circunstancia. Hizo sólo 14 temas, que comparado con los 25 que tocó en Córdoba y en el Gran Rex tienen sabor a poco, es cierto. Pero es lo que hay, demasiado que pudo brillar lo que brilló en la hora y monedas del recital. La producción del show confirmó que a Charly le subió la presión y los médicos decidieron preservar su salud. Larga vida a Charly García.

El show arrancó con "El aguante". Era una suerte de convocatoria a la resistencia, en el sentido más metafórico y militante, si se quiere, pero también literal. "Olelé, olalá, si este no es el aguante, el aguante donde está", diría la gente cuando Charly amagaba que iba a volver y no volvería más.

El recital tuvo interrupciones, pero al igual que los romances de verano: fue hermoso mientras duró. Porque entre los 14 temas interpretados (según la producción sólo faltaban cuatro), fue una felicidad enorme volver a escuchar algunas perlitas. Como el caso de "Instituciones", justo en el día que se cumplían 43 años de aquel memorable "Adiós Sui Generis" del 5 de septiembre de 1975 en el Luna Park.

Después fue el turno de "No soy un extraño". Ahí empezaba ese reencuentro con amigos en un fogón. Porque Charly lo interpretó demasiado bien para su presente, los agudos sonaron dignos y el disfrute estaba cerca. Después de agradecer de un modo algo confuso la designación de visitante distinguido, que la nombró como "ciudadano ilustre", llegó "Cerca de la revolución". Fiesta.

Luego de "La máquina de ser feliz" vino "King Kong", con video en blanco y negro de la mítica película original, y cayó el telón. Fue la primera interrupción. Antes había amagado con que iba a hacer "un break de dos horas y media" y no sonó tan a chiste.

Para la vuelta, ya con Rosario Ortega sentada al lado porque por momentos el cuerpo de Charly se inclinaba involuntariamente lejos del micrófono, llegaría "Lluvia", lejos el mejor tema de "Random", su último disco.

Hubo otra pausa más y con el telón caído empezaron las dudas de la gente. Pero fue todo medido. Se sabía que eso podía pasar. Hubo un par de temas en inglés: "Believe" e "In the City" y hasta una zapada de "Una ayudita de mis amigos", de Los Beatles.

Entre los buenos momentos hay que destacar también "Yendo de la cama al living", aunque se extrañó la sincronía de Fernando Lupano, Fernando Samalea, El Negro García López y el Zorrito Von Quintiero, único sobreviviente de aquella legión que secundó a Charly en otros tiempos.

Llegó "Cuchillos", con una ovacionada Negra Sosa en la pantalla gigante, y "No llores por mi, Argentina", con la gente en llamas, que no tardó en cantar "unidad de los trabajadores y al que no le gusta se jode, se jode", que se sumó al clásico cántico "Mauricio Macri, la puta que te parió", que sonó encendido en varias oportunidades.

Luego del telón y una larga espera, Charly volvió para hacer "Shisyastawuman". Cayó la cortina tan temida por última vez y no se levantó nunca más. Giuliano, de 10 años, que fue a ver el primer show de rock de su vida acompañado de su papá, dijo "me encantó igual", mientras lucía su remera de Say No More.

García no regresó al escenario. "Los médicos le sugirieron no seguir cantando después del primer break", dijo la producción, y lo cierto fue que García decidió continuar. Hasta que el cuerpo le pidió una pausa. "Yo tengo una emoción zarpada por verlo a Charly por primera vez, ya estoy hecho", dijo Guille, de 31 años, a la salida del show.

Charly sigue siendo uno de los últimos sobrevivientes del gran rock argentino que supimos conseguir. Y hay una certeza clarísima: aunque toque un rato, 14 temas o toda una noche, sus canciones son eternas.

Por Virginia Benedetto

Fuente: La Capital

El blog de Charly García (hecho por DIOS)
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