sábado, julio 07, 2018

Charly García, actor

1988. En un momento de altísima creatividad musical.
El 18 de marzo de 1990 Charly García concretó uno de sus grandes anhelos, el de tocar en un teatro de Nueva York a sala llena. El concierto de The Ritz, en pleno Broadway, es para la prole de García un hito, porque probó la consistencia de su obra ante un público diverso y una crítica exigente.

Charly se quedaría en la ciudad algunos días más para recibir un inesperado reconocimiento por su actuación en 'Lo que vendrá', estrenada dos años antes en los cines. El 24 de marzo la Asociación de Cronistas del Espectáculo Hispanos lo distinguió como mejor actor de reparto por su papel de enfermero. La institución también premió al joven director de la película, Gustavo Mosquera.

"Seguiré trabajando con Mosquera hasta que me muera, al mejor estilo Graciela Borges con De La Torre, o Liv Ullmann con Bergman”, dijo a su regreso a la revista Rock & Pop. “Ahí le cayó la ficha de que habíamos hecho algo distinto -dice el director-, porque hasta ese momento creo que para él era solo una película medio loca, medio rara”. El film narra la historia de una víctima de gatillo fácil en un futuro distópico, no sin aventuras formales. De hecho, es el primer largometraje argentino en usar steady-cam y al Hospital Garrahan, todavía no inaugurado, como escenario.

Charly se banco el rodaje con profesionalismo. “Se sentía incómodo por los tiempos de las filmaciones -recuerda Mosquera-. Era muy tedioso para él y se ponía muy ansioso. La verdad es que fue complicado. Existe mucho material de making off que lo registra”.

Rosario Bléfari también formó parte del reparto, en el papel de una espectral enfermera. La futura voz de Suárez lo recuerda como “una experiencia alocada”. “Lo más alucinante fue filmar en el hospital. Corríamos por los pasillos”, dice Bléfari, que tenía solo 21 años: “Tiempo después me encontré con Charly y recordábamos. Él tenía una visión muy clara y completa por estar más cerca del director”. Esa perspectiva le permitió a García cumplir un rol crucial en la película sin seguir muchas indicaciones o diálogos específicos.

La mayor parte del rodaje se realizó en el invierno de 1987, mientras García armaba su nueva banda. Para inicios de agosto, cuando emprendieron una gira por el interior, casi toda la película estaba filmada. El montaje final se haría con eso porque, en la noche del 8 de agosto, Charly fue preso en Mendoza por mostrar los genitales y hacer un escándalo en los camarines. Apenas salió, anunció que se iba a Brasil sin pasaje de vuelta. Ya en Río de Janeiro, Charly propuso a Mosquera que viajara con las cintas e hicieran la banda de sonido. Avanzaban a prueba y error: García proponía tonos y rumbos que se continuaban o desechaban según la opinión del cineasta. “Cuando pescaba algo que me gustaba, me pedía que me fuera y a las tres horas tenía armadas distintas versiones”, ilustra Mosquera. “íbamos escena por escena”, recuerda Mario Breuer, que estaba al mando de la consola. “Poníamos una, grabábamos y mezclábamos, siempre en sincro con el VHS”.

Las sesiones en el estudio Synth Som e Imagem de la Av. Dulcídio Cardoso 52, en Barra de Tijuca, se iniciaban temprano y tenían al teclado Roland Juno-60 como teclado estrella. Charly se encargó de todos los instrumentos a excepción de la batería, que tocó Fernando Samalea, y un bajo, que grabó André Gomes, músico residente del club Jazzmania con su trío Cheiro de Vida. La banda también acompañaba al dúo Kleiton & Kledir, que a través de Ivone de Vigilles, tendió el puente entre García y Gomes, quien dejaría la marca de su famoso slap en el track Persecución en la autopista.

Desde Brasil, Gomes recuerda “el buen humor” de García durante la sesión: “era inspirador, mantenía la energía del estudio en alto astral”. Según Gomes, García, él y el baterista de Cheiro de Vida, Alexandre Fonseca, grabaron el tema en vivo bajo la dirección de Charly, mientras corría ante ellos la escena donde el enfermero persigue al represor (Juan Leyrado). “Lo que más me cautivó de él fueron sus ansias de explorar la improvisación”, revela Gomes, que fue impactado por la presencia escénica de García en un show de octubre de ese año en Morro da Urca: “Quedé impresionado por los cambios de guitarra, que eran lanzadas al plomo desde diez metros de distancia, era fascinante”.
“Charly compuso y tocó con los ojos puestos en la pantalla”, reafirma Breuer que atesora aquello como un puñado de días felices, en los que García “estaba bárbaro” a pesar de las broncas mendocinas: “Brasil le queda como un guante; aparte todavía estaba con Zoca, que era un cable a tierra fuertísimo”.

El disco se editó en marzo de 1988, con once tracks que entraban en el sistema de melodías y guiños del ex Sui Generis, y anticipaban gemas de Cómo conseguir chicas. “Fueron sesiones muy creativas”, asegura Breuer: “era Charly fluyendo y fluyendo”. García incluso se hizo cargo de los gastos en SADAIC, ya que el presupuesto del film estaba agotado. “Tuvo un gesto maravilloso con nosotros”, asegura Mosquera.
Charly tocó algunos pasajes de Lo que vendrá en el Gran Rex, en noviembre de 1987. Allí le contó a la audiencia de qué iba la película, un recurso que repitió en Uruguay, que alumbraba a la democracia después de 12 años. “¿No enjuician a nadie?”, le dijo Charly al público, como recupera Di Pietro en su libro. “Nosotros por lo menos... a uno, dos... Los adoro, espero que... [silba] no se coman una porque total es lo mismo”

Por Luciano Lahiteau

Fuente: Revista Ñ

El Blog de Charly García (hecho por DIOS)

martes, junio 05, 2018

Lo del autotune no fue contra las mujeres ni contra el trap

En el camarín improvisado del primer piso del ex Correo, Carlos García Moreno celebra haber ganado por tercera vez consecutiva el Oro –el último lo recibió quince años atrás– por el Album del Año (Random), con el que sumó seis galardones. Vio la premiación desde su bunker: sólo salió para recibir el premio mayor. (Foto Diego Soldini/GENTE).
Después de sus polémicas frases, Charly García aclara: "Lo que dije del autotune no fue contra las mujeres ni contra el trap"

GENTE acompañó a García desde la salida de su casa hacia la ceremonia de los Gardel en el CCK. El músico habló en exclusiva, después de la repercusión de sus dichos acerca de su pedido de prohibición del célebre afinador automático de voz, que generó descontento en el colectivo feminista y la música urbana.

El martes 29 fue la gran noche de Charly García (66). Con Random se llevó el Gardel de Oro (por el Album del Año) y se impuso también en las categorías Ingeniería de Grabación, Mejor Album Artista Masculino de Rock, Mejor Diseño de Portada, Producción del Año y Mejor Clip (Lluvia).

Palito Ortega, su gran amigo, le entrega el premio a Charly García (Foto Diego Soldini/GENTE).
En una premiación en la que los hombres doblaron a las mujeres en cantidad de galardones, el ex Sui Generis le dedicó el premio máximo –entregado por su amigo Palito Ortega– a Gardel, María Gabriela Epumer y a Gustavo Cerati, entre otros, y cerró con un pedido: "Hay que prohibir el autotune".

Charly García rumbo a los premios Gardel. (Foto Diego Soldini/GENTE).

Un rato antes se había presentado en el stage Duki, fenómeno del trap –género que utiliza el autotune como parte de sus producciones sonoras– con millones de views en YouTube, y todos pensaron que su discurso podía hacer referencia a él.

Luego de la entrega de premios, en charla con Clarín, García dijo algo que enfureció a las mujeres: "Cualquier pendeja va a un estudio de grabación, le muestra el culo a un productor y la contrata. Eso es el autotune". GENTE tuvo su palabra después de la polémica.

–A Clarín le dijiste que el autotune era algo con lo que las mujeres seducían a un productor y así hacían música. Muchos hombres lo usan también, como Duki, que cantó en la ceremonia.

–Fue una humorada decir que hay que prohibirlo. La primera que lo usó bien usado fue Cher, una mujer. Yo dije que hoy no importa si podés cantar o no. No tengo nada en contra de la tecnología, las mujeres o el trap… Sólo quise decir que la música queda emparchada como un Frankenstein y no importa la inspiración. El autotune sólo distorsiona la voz: no está pensado en quién lo va a usar, así que es igual para hombres y mujeres. Simplemente quise significar que así puede cantar cualquiera.

Charly García recibe el afecto de la gente. (Foto Diego Soldini/GENTE).

–¿Te sorprendió llevarte todo?

–Yo estaba expectante. El anterior me lo había ganado en 2003, y aunque me reconocieron un poco tarde, nunca es tarde. Además, me lo entregó Palito. Lo sospechaba, pero fue una sorpresa. Además de sacarme de una clínica, se ganó el cielo. Como sabés, lo escuchaba de chico y fue mi referente pop durante mucho tiempo. Realmente sentí muy buena onda de todos. Otras veces noté envidia y egos; ahora nadie se me tiró en contra.

Por Karina Noriega.

Fuente: Revista Gente

El blog de Charly García (hecho por DIOS)

miércoles, mayo 30, 2018

Para hacer rock hay que sangrar

Premios Gardel 2018. Say No More volvió para quedarse, y de paso ganar seis estatuillas.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis y, en el medio de ellos, el Gardel de Oro . En un camarín improvisado, en un primer piso y en la diagonal que muestra la lluvia intensa y la intersección vacía de Leandro Alem y Corrientes, Charly exhibe las siete estatuillas con las que cierra un ciclo: el de su regreso al disco (Random) y el de su retorno a los escenarios (este año ya se presentó en dos oportunidades, en los teatros Coliseo y Gran Rex). Rodeado de sus músicos y amigos Fabián "Zorrito Von" Quintiero, Kiuge Hayashida y Toño Silva, nos recibe con una sonrisa, muy buen humor y predispuesto a conversar.

En el cierre de la ceremonia número veinte de los Premios Gardel , Charly recordó a músicos vitales en su trayectoria. Les dedicó el premio a María Gabriela Epumer, Luis Alberto Spinetta, El Negro García López, Prince, Gustavo Cerati y también a Gardel, ese símbolo que abraza a todos los músicos argentinos. "Me dolió mucho cuando se fueron El Negro García López, Gabriela, realmente eran amigos míos. Lo dije de corazón. Y es gente que hizo mucho por mí en situaciones bravas".

Cuando se le pregunta si este Gardel de Oro, el tercero de su cosecha, tiene un gusto especial, el autor de "Inconsciente colectivo" (canción con la que cerró la ceremonia junto a la Sinfónica dirigida por Popi Spatocco) apela a su ´humor característico. "Recién le pasé la lengua para saberlo". Después, ya más serio, hablará de que lo disfruta como una venganza, aunque prefiere recordar a sus amigos. A los que ya no están, pero también a los que siguen acá, a su lado. "Como Palito que recién vino a verme".

-Estos siete premios Gardel te sorprenden en un muy buen momento. Es tu año más activo en una década.

-Y estoy preparando otro disco, La torre de Tesla. Como cualquier utopía cuesta pero va a salir.

Charly García se llevó por tercera vez en 20 años el premio Gardel de Oro

Palito Ortega le entregó a Charly García el Gardel de Oro
El gran Charly García se llevó esta martes aplausos, ovaciones y el cariño de todo el ambiente musical en la entrega de los Premios Gardel que lo tuvo como gran protagonista, ya que se llevó seis estatuillas, incluido el de oro,  por su último trabajo discográfico "Random".

El referente del rock nacional, que publicó "Random" a comienzos de 2017, obtuvo cinco galardones en la jornada organizada por la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF): Mejor Álbum Artista Masculino de Rock, Producción del Año, Mejor Videoclip, Mejor Diseño de Portada e Ingeniería de Grabación y Álbum del año.

"Recibimos estos premios en nombre del jefe", agradeció el bajista Fabián "Zorrito" Quintiero al obtener uno de los premios en nombre del artista, que llegó recién al final de la premiación para recibir la estatuilla dorada.  Mientras que Rosario Ortega, que acompaña con su voz a Charly, subrayó que el histórico artista es "lo mejor que le pasó a la música argentina".

Durante la gala en el Centro Cultural Kirchner (CCK) hubo espectáculos de Miss Bolivia, León Gieco, David Lebón, Leo García y Benito Cerati, entre otros artistas.

Recordemos que Charly García ya recibió el galardón de Oro en 2002 y 2003. Con este  igualó el récord de Abel Pintos, que ya tiene tres estatuillas doradas, de las ediciones de 2013, 2014 y la del año pasado.

Mejor Diseño de Portada: "Random" - Charly García/Alejandro Ros

Mejor Video Clip: "Lluvia" - Charly García

Producción del Año: "Random" - Charly García

Ingeniería de Grabación: "Random" - Charly García / N. Ottavianelli / Nelson Pombal / Joe Blaney / Ted Jensen / G. Vega / Fernando Caloia

Mejor álbum artista masculino de rock: Charly García – Random

Álbum del año: "Random" - Charly García - Gardel de Oro


En el final de la gala, Charly dedicó el premio a Carlos Gardel, María Gabriela Epumer, el "Flaco" Spinetta,  el "Negro" García López, Prince y Cerati. Luego, el genial cantante interpretó "Inconsciente colectivo" junto a la Orquesta Sinfónica.

Fuente: Infobae
 
El blog de Charly García (hecho por DIOS)

martes, mayo 29, 2018

Premios Gardel 2018: Charly García arrasa en la primera parte de la entrega

El músico puso primera en su duelo con Luciano Pereyra por el Oro de la 20 edición de los premios, al ganar cinco de las siete ternas en las que está nominado, entre ellas, las de Producción del año y Mejor Video Clip.
"Random", de Charly García, se llevó la categoría Ingeniería de Grabación. (Foto: Martin Bonetto)
Si bien el plato fuerte de la entrega de los premios con los que CAPIF reconoce las producciones discográficas del año está programado para después de las 22, desde las 17 se entregan en la Sala Argentina del CCK las estatuillas correspondientes a diferentes ternas.

Mejor Diseño de Portada: "Random" - Charly García/Alejandro Ros

Mejor Video Clip: "Lluvia" - Charly García

Producción del Año: "Random" - Charly García

Ingeniería de Grabación: "Random" - Charly García / N. Ottavianelli / Nelson Pombal / Joe Blaney / Ted Jensen / G. Vega / Fernando Caloia


sábado, mayo 05, 2018

Billy Bond: "Voy a hacer el musical de Charly García"

Bond-García: como hermanos
Fue uno de los grandes momentos del show de Charly García en el Gran Rex, el lunes pasado. Al piano, el anfitrión recibió con loas a su par, Billy Bond, quien fuera su primer productor y artífice. Juntos, se zambulleron en una potente versión de Loco, un clásico de historia cruzada: fue uno de los temas iniciales de Serú Girán, aunque nunca lo grabaron. Sí, en cambio, fue grabado por Bond en la banda fantasma Billy Bond and the Jets, que no eran otros que los Serú camuflados.

Como sea: Charly sonreía como un niño y su amigo, leyenda del rock argentino, volvía a cantar en Buenos Aires después de 44 años. “Sí, yo creía que la última vez había sido aquella del incidente histórico en el Luna Park, cuando la gente todavía dice que pedí que rompan todo, pero ahora que me hacés acordar la última fue en el Circo de Carlitos Balá, en la calle Las Heras. Así éramos con La Pesada, también estuvimos en Argentinos Juniors en el show del triunfo peronista del ‘73 y, varias veces, en la Villa 31 porque yo era muy amigo del Padre Mugica”, sintetiza el saludable señor de 74 años, bautizado hace esa cantidad de tiempo como Giuliano Canterini, en su Italia natal.

El tipo que fuera dueño de La Cueva, gestara La pesada del rock and roll y produjera unos 100 álbumes del rock argentino, asegura que no se alimenta de lo que fue, sino de lo que es. “A mucha gente le falta una parte de Billy Bond. En Brasil hace décadas que produzco y dirijo grandes espectáculos de teatro. En los últimos 20 años hice Los Miserables, La Bella y la Bestia, Rent, El beso de la mujer araña. Tengo un staff de 200 tipos y soy socio operacional de más de diez teatros en todo Brasil. Yo vivo en San Pablo, pero la red tiene en San Pablo, Rio, Porto Alegre, Recife, Fortaleza y Natal”.


-¿Entonces?

viernes, mayo 04, 2018

¿Por qué seguimos eligiendo a Charly?

Había un chiste en un viejo libro de historietas sobre Woody Allen que mostraba la caricatura del director de cine de niño, en un circo, mirando a un nutrido grupo de payasos entrando de a uno en un auto minúsculo. El pequeño Woody tenía una reflexión típica de su carácter: “Cuando todos se preguntan cómo hacen (entrar tantos en un auto), yo me pregunto por qué lo hacen”.

El chiste sirve de pretexto para unir a dos genios, ambos muy cinéfilos -uno como realizador, actor y guionista, y el otro como músico y ocasional actor-: Allen y Charly García.

Porque la idea de esta columna, más que contar el cómo, es intentar descubrir el porqué de lo que sucede con Charly García.



El cómo lo sabemos: casi desahuciado por sus problemas físicos, con una cadera que lo tiene a maltraer y una vida de excesos, el año pasado Charly se despachó con un muy buen disco, Random, con canciones originales. La industria lo festejó: con siete candidaturas, es el más nominado a los Premios Gardel. La gente lo festejó aún más: sólo anunciándolo en las redes, en una tarde de marzo de 2017 agotó las 385 butacas del teatro Caras y Caretas; en febrero de 2018 en 30 minutos consiguió lo mismo con las 1.600 localidades del Teatro Coliseo; y su show del lunes pasado en el Teatro Gran Rex necesitó solamente de 15 minutos de venta para tener sus 3.200 butacas ocupadas.

Los tres conciertos mencionados tuvieron una característica común, público de varias generaciones. A Charly lo siguen sus contemporáneos (tiene 66 años) y los hijos y los nietos de sus contemporáneos. Es notable en sus shows ver cómo chicos de 20 o 21 cantan verso por verso cada una de sus canciones, aunque sea Instituciones, fechada en 1974. En el Coliseo me tocó estar sentado al lado de una chica de esa edad que mientras cantaba Los dinosaurios (1983) lloraba sin parar, en una catártica combinación de angustia y alivio.

Entonces, ¿por qué Charly?

martes, mayo 01, 2018

Lo hizo de nuevo

Ph: Infobae
20,30 hs. decía la entrada en letras negras y fondo amarillo. Mi ansiedad pudo más, treinta minutos antes de lo pactado ya estaba sentado en mi butaca. Con el programa en la mano, donde “Charly García Lange” presenta La Torre de Tesla, o: Como Deje De Preocuparme Por El Gobierno y Ame La Torre. Un claro guiño al afiche de la película “Dr. Strangelove” de Stanley Kubrick.
A los pocos minutos la primera ovación. La gente se para, comienza a aplaudir y un tímido David Lebon saluda al casi repleto teatro. Le cuesta llegar a su asiento, la cantidad de fotos de los fans y el “David, David”, que rebota por las paredes.

Se acerca el comienzo y un segundo estruendo, ésta vez para uno de los fundadores de Divididos, el gran Ricardo Mollo. Claramente, nadie se quiere perder la fiesta, mucho rostro famoso. Pero sobre todo, los fieles, esos que van siempre. Los aliados, le dicen algunos, la banda de Say No More o El aguante, como usted guste. Como Walter Congil,  Omar González o Freddy Berro, por nombrar sólo a tres.

Faltan diez minutos para las 21,00 horas, las luces se apagan y se escucha la voz del Maestro dicendo: “telón”, junto con los primeros acordes de “No soy un extraño”.
 Es el momento clave, no puedo dejar de emocionarme, se me nubla la vista, ahí está él, vestido de negro, impecable con un sombrero que le da un toque de distinción. Nuevamente, en el maravilloso Gran Rex, donde tantas veces nos hizo feliz. Se me vino a la mente la presentación de “Parte de la religión” en 1987, en el mismo Teatro.  Más de 30 años y cientos de shows después la magia sigue intacta.

Disculpen. Volvemos al show, sigue con “Instituciones”. Luego “Cerca de la revolución” y ya nadie está sentado.
Lúcido, ácido, atento, contento, dispuesto a mandar mensajes a propios y a extraños, como ayer, como hoy, como siempre.

Juego de luces y Charly larga: “decían que estaba acabado y que no podía componer más…”, pausa y hace sonar a “La máquina de ser feliz”. Y lo logra. Esas 3.200 almas presentes son felices.
Sigue con “King Kong” y luego “Lluvia” de su último disco, Random. Y allí me doy cuenta, que este “extraterrestre musical, nos está revolcando por distintas décadas. Del 70 nos lleva al 90, de allí al 2010, luego a los 80, para traernos de un sopapo a hoy. Que decirles que ya no sepan? queridos lectores, pero la vigencia, la narración de cada una de las épocas vividas, es una de las tantas virtudes de éste señor. Siempre tiene algo para decir, para contar, para describir. Para musicalizarnos la película de nuestras vidas.

Por eso en la próxima entrega de los Premios Gardel tiene 7 nominaciones, ahora, en este 2018. Hola! Capif? Graben en el de oro el nombre de Charly García. No perdamos tiempo. Ups, me sale el fan.
Sigue la catarata de hits con “Rezo por vos”, en coautoría con Luis Alberto Spinetta. Es el momento que no hace falta que nadie arriba del escenario la cante, estamos todos abajo haciéndolo.

Allí están, los infaltables chilenos (Toño Silva, Kiuge Hayashida y Carlos González) junto a Rosario Ortega, los cuatro con guardapolvos blancos. A la derecha en teclados, con impecable saco, también de color blanco el Zorrito Quintiero, el que tiene la discografía del Maestro grabada a fuego en su cerebro y nunca dejará un bache o un acorde sin sonar. A la derecha, nuestro Chopin contemporáneo, en un sillón de cuero negro. En el medio del escenario, la Torre de Tesla, atrás en pantalla dividida, se proyectan imágenes durante todo el recital. Es aquí que quiero mencionarles que deberíamos hacer una crónica exclusiva de la parte visual. Cada una de las imágenes, fragmentos de péliculas, fotos, etc. están pensadas cuidadosamente. Nada está librado al azar. Y viendo cada una de ellas, sabemos quién las eligió. El cinéfilo, el dibujante, el pintor, Carlos Alberto García Lange.
Espero que algún colega amigo se ocupe de contar sobre ello.

La música no para, le acercan una guitarra, corre el teclado y “Fax U” es lo que sigue. Después viene “Otro” y “Reloj de plastilina”. Lástima nacer y no salir con vida”, una de las mejor frases del “Quía”.
Rosario se saca el guardapolvo y aparece con un sexy vestido, a lo cual Charly grita: “rompan todo”. Nos cuenta que la siguiente canción se la hizo a su vecina (N. de la R.: cuando vivía en la calle Ugarteche). Y comienza con “Rivalidad”.

Termina y mira al público comentando con voz socarrona: “con ésta canción, empezó mi decadencia”. Y las carcajadas inevitables junto a los primeros acordes de “Yendo de la cama al living”. Tira el sombrero, la gente corea “Charly, Charly,!!! El nos hace el acompañamiento con el teclado. La comunión ya estaba dada.
Cuenta que: “este es mi primer éxito en Estados Unidos y suena “In the City that never sleeps”, con nuevos arreglos, modernos, contundentes.

Un fuerte grito sale de la platea: “Vamos Charly !!!”
“A dónde?” pregunta el bigote bicolor.

Es el turno de “Asesíname”y el clásico final beatle , “one, two, three, four, five, six, seven, all good children go to heaven. Love, love, love, John Lennon”.
Como no iban a estar los cuatro de Liverpool? Si fueron quien despertaron a ese niño prodigio de sólo 13 años, que ya era Profesor de Piano”.

viernes, abril 27, 2018

Una pasión argentina: Charly agotó en 15 minutos

Charly García en el Teatro Coliseo. (Foto: Martín Bonetto)
Charly García sigue rompiendo récords. En cuestión de minutos, precisamente en 15, el prócer del rock nacional agotó las localidades del teatro Gran Rex, donde se presentará el próximo lunes.

Desde la noche del jueves, cientos de personas aguardaban que abran las boleterías del teatro de la calle Corrientes. Ya en plena madrugada hubo cuatro cuadras de cola para sacar entradas de un nuevo show de García, denominado "La torre de Tesla".

Como ocurrió en su pasado recital de febrero, realizado en el Teatro Coliseo, Charly volvió a agotar las localidades en cuestión de minutos. Aquella vez ocurrió en media hora. Y esta vez, los fanáticos arrasaron las boleterías y el sistema Ticketek en tan sólo 15 minutos. Así, García batió un nuevo récord: se agotaron las entradas para verlo en la mitad del tiempo en un teatro, como el Gran Rex, que duplica en capacidad de espectadores al Coliseo.

El espectáculo que brindará Charly se llamará, nuevamente, "La torre de Tesla", y estará acompañado por sus conocidos de siempre, entre ellos, el Zorrito Von Quintiero, Kiuge Hayashida, Carlos González y Toño Silva, según refleja la foto de un ensayo, posteada por el productor José Palazzo en su cuenta de Instagram.

martes, abril 24, 2018

Lo prometido es deuda: Show confirmado

Charly García se quedó con ganas de más luego del impecable show que brindó en febrero pasado en el teatro Coliseo. Tanto él, como su entorno, prometieron más shows para este año. Promesa que es un hecho: el prócer del rock nacional se presentará en el teatro Gran Rex el próximo lunes 30 de abril.

Allí, Charly estará acompañado por sus conocidos de siempre, el Zorrito Fabián Quintero en teclados, Kiuje Hayashida en guitarras, Toño Silva en batería, Carlos González en bajo y Rosario Ortega en voz.

A diferencia del último show que García y los suyos brindaron en el teatro Coliseo, -llamado "La torre de Tesla", anunciado dos días antes y agotado en media hora de venta online-, esta vez cambiarán "un poco" el listado de temas, según confirmaron desde el entorno de Charly a Clarín.

De este modo, se seguirán enfocando en compartir algunas canciones de Random -el álbum que García lanzó hace un poco más de un año y que cosecha siete nominaciones a los premios Gardel-, como Lluvia, Rivalidad, La máquina de ser feliz, entre otros, además de sus innumerables y eternos clásicos.

Dando cuenta de su notable mejoría, Charly García vuelve al ruedo musical. Luego de su recital en el Coliseo, de haber tocado junto a Turf en Vorterix el sábado 7 de abril, y de haber grabado hace pocos días los temas La otra salida y Todo a pulmón de Lerner junto a él y Geoff Emerick en el estudio El Pie, García cumple su promesa de volver a presentarse en vivo este año y demuestra que su capricho es ley, más allá de la fragilidad de su salud.

Las entradas estarán a la venta "a partir de esta semana". Sería otra vez a través de Ticketek y en la boletería del teatro.

Fuente: Clarín
El blog de Charly García (hecho por DIOS)
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