sábado, mayo 05, 2018

Billy Bond: "Voy a hacer el musical de Charly García"

Bond-García: como hermanos
Fue uno de los grandes momentos del show de Charly García en el Gran Rex, el lunes pasado. Al piano, el anfitrión recibió con loas a su par, Billy Bond, quien fuera su primer productor y artífice. Juntos, se zambulleron en una potente versión de Loco, un clásico de historia cruzada: fue uno de los temas iniciales de Serú Girán, aunque nunca lo grabaron. Sí, en cambio, fue grabado por Bond en la banda fantasma Billy Bond and the Jets, que no eran otros que los Serú camuflados.

Como sea: Charly sonreía como un niño y su amigo, leyenda del rock argentino, volvía a cantar en Buenos Aires después de 44 años. “Sí, yo creía que la última vez había sido aquella del incidente histórico en el Luna Park, cuando la gente todavía dice que pedí que rompan todo, pero ahora que me hacés acordar la última fue en el Circo de Carlitos Balá, en la calle Las Heras. Así éramos con La Pesada, también estuvimos en Argentinos Juniors en el show del triunfo peronista del ‘73 y, varias veces, en la Villa 31 porque yo era muy amigo del Padre Mugica”, sintetiza el saludable señor de 74 años, bautizado hace esa cantidad de tiempo como Giuliano Canterini, en su Italia natal.

El tipo que fuera dueño de La Cueva, gestara La pesada del rock and roll y produjera unos 100 álbumes del rock argentino, asegura que no se alimenta de lo que fue, sino de lo que es. “A mucha gente le falta una parte de Billy Bond. En Brasil hace décadas que produzco y dirijo grandes espectáculos de teatro. En los últimos 20 años hice Los Miserables, La Bella y la Bestia, Rent, El beso de la mujer araña. Tengo un staff de 200 tipos y soy socio operacional de más de diez teatros en todo Brasil. Yo vivo en San Pablo, pero la red tiene en San Pablo, Rio, Porto Alegre, Recife, Fortaleza y Natal”.


-¿Entonces?

viernes, mayo 04, 2018

¿Por qué seguimos eligiendo a Charly?

Había un chiste en un viejo libro de historietas sobre Woody Allen que mostraba la caricatura del director de cine de niño, en un circo, mirando a un nutrido grupo de payasos entrando de a uno en un auto minúsculo. El pequeño Woody tenía una reflexión típica de su carácter: “Cuando todos se preguntan cómo hacen (entrar tantos en un auto), yo me pregunto por qué lo hacen”.

El chiste sirve de pretexto para unir a dos genios, ambos muy cinéfilos -uno como realizador, actor y guionista, y el otro como músico y ocasional actor-: Allen y Charly García.

Porque la idea de esta columna, más que contar el cómo, es intentar descubrir el porqué de lo que sucede con Charly García.



El cómo lo sabemos: casi desahuciado por sus problemas físicos, con una cadera que lo tiene a maltraer y una vida de excesos, el año pasado Charly se despachó con un muy buen disco, Random, con canciones originales. La industria lo festejó: con siete candidaturas, es el más nominado a los Premios Gardel. La gente lo festejó aún más: sólo anunciándolo en las redes, en una tarde de marzo de 2017 agotó las 385 butacas del teatro Caras y Caretas; en febrero de 2018 en 30 minutos consiguió lo mismo con las 1.600 localidades del Teatro Coliseo; y su show del lunes pasado en el Teatro Gran Rex necesitó solamente de 15 minutos de venta para tener sus 3.200 butacas ocupadas.

Los tres conciertos mencionados tuvieron una característica común, público de varias generaciones. A Charly lo siguen sus contemporáneos (tiene 66 años) y los hijos y los nietos de sus contemporáneos. Es notable en sus shows ver cómo chicos de 20 o 21 cantan verso por verso cada una de sus canciones, aunque sea Instituciones, fechada en 1974. En el Coliseo me tocó estar sentado al lado de una chica de esa edad que mientras cantaba Los dinosaurios (1983) lloraba sin parar, en una catártica combinación de angustia y alivio.

Entonces, ¿por qué Charly?

martes, mayo 01, 2018

Lo hizo de nuevo

Ph: Infobae
20,30 hs. decía la entrada en letras negras y fondo amarillo. Mi ansiedad pudo más, treinta minutos antes de lo pactado ya estaba sentado en mi butaca. Con el programa en la mano, donde “Charly García Lange” presenta La Torre de Tesla, o: Como Deje De Preocuparme Por El Gobierno y Ame La Torre. Un claro guiño al afiche de la película “Dr. Strangelove” de Stanley Kubrick.
A los pocos minutos la primera ovación. La gente se para, comienza a aplaudir y un tímido David Lebon saluda al casi repleto teatro. Le cuesta llegar a su asiento, la cantidad de fotos de los fans y el “David, David”, que rebota por las paredes.

Se acerca el comienzo y un segundo estruendo, ésta vez para uno de los fundadores de Divididos, el gran Ricardo Mollo. Claramente, nadie se quiere perder la fiesta, mucho rostro famoso. Pero sobre todo, los fieles, esos que van siempre. Los aliados, le dicen algunos, la banda de Say No More o El aguante, como usted guste. Como Walter Congil,  Omar González o Freddy Berro, por nombrar sólo a tres.

Faltan diez minutos para las 21,00 horas, las luces se apagan y se escucha la voz del Maestro dicendo: “telón”, junto con los primeros acordes de “No soy un extraño”.
 Es el momento clave, no puedo dejar de emocionarme, se me nubla la vista, ahí está él, vestido de negro, impecable con un sombrero que le da un toque de distinción. Nuevamente, en el maravilloso Gran Rex, donde tantas veces nos hizo feliz. Se me vino a la mente la presentación de “Parte de la religión” en 1987, en el mismo Teatro.  Más de 30 años y cientos de shows después la magia sigue intacta.

Disculpen. Volvemos al show, sigue con “Instituciones”. Luego “Cerca de la revolución” y ya nadie está sentado.
Lúcido, ácido, atento, contento, dispuesto a mandar mensajes a propios y a extraños, como ayer, como hoy, como siempre.

Juego de luces y Charly larga: “decían que estaba acabado y que no podía componer más…”, pausa y hace sonar a “La máquina de ser feliz”. Y lo logra. Esas 3.200 almas presentes son felices.
Sigue con “King Kong” y luego “Lluvia” de su último disco, Random. Y allí me doy cuenta, que este “extraterrestre musical, nos está revolcando por distintas décadas. Del 70 nos lleva al 90, de allí al 2010, luego a los 80, para traernos de un sopapo a hoy. Que decirles que ya no sepan? queridos lectores, pero la vigencia, la narración de cada una de las épocas vividas, es una de las tantas virtudes de éste señor. Siempre tiene algo para decir, para contar, para describir. Para musicalizarnos la película de nuestras vidas.

Por eso en la próxima entrega de los Premios Gardel tiene 7 nominaciones, ahora, en este 2018. Hola! Capif? Graben en el de oro el nombre de Charly García. No perdamos tiempo. Ups, me sale el fan.
Sigue la catarata de hits con “Rezo por vos”, en coautoría con Luis Alberto Spinetta. Es el momento que no hace falta que nadie arriba del escenario la cante, estamos todos abajo haciéndolo.

Allí están, los infaltables chilenos (Toño Silva, Kiuge Hayashida y Carlos González) junto a Rosario Ortega, los cuatro con guardapolvos blancos. A la derecha en teclados, con impecable saco, también de color blanco el Zorrito Quintiero, el que tiene la discografía del Maestro grabada a fuego en su cerebro y nunca dejará un bache o un acorde sin sonar. A la derecha, nuestro Chopin contemporáneo, en un sillón de cuero negro. En el medio del escenario, la Torre de Tesla, atrás en pantalla dividida, se proyectan imágenes durante todo el recital. Es aquí que quiero mencionarles que deberíamos hacer una crónica exclusiva de la parte visual. Cada una de las imágenes, fragmentos de péliculas, fotos, etc. están pensadas cuidadosamente. Nada está librado al azar. Y viendo cada una de ellas, sabemos quién las eligió. El cinéfilo, el dibujante, el pintor, Carlos Alberto García Lange.
Espero que algún colega amigo se ocupe de contar sobre ello.

La música no para, le acercan una guitarra, corre el teclado y “Fax U” es lo que sigue. Después viene “Otro” y “Reloj de plastilina”. Lástima nacer y no salir con vida”, una de las mejor frases del “Quía”.
Rosario se saca el guardapolvo y aparece con un sexy vestido, a lo cual Charly grita: “rompan todo”. Nos cuenta que la siguiente canción se la hizo a su vecina (N. de la R.: cuando vivía en la calle Ugarteche). Y comienza con “Rivalidad”.

Termina y mira al público comentando con voz socarrona: “con ésta canción, empezó mi decadencia”. Y las carcajadas inevitables junto a los primeros acordes de “Yendo de la cama al living”. Tira el sombrero, la gente corea “Charly, Charly,!!! El nos hace el acompañamiento con el teclado. La comunión ya estaba dada.
Cuenta que: “este es mi primer éxito en Estados Unidos y suena “In the City that never sleeps”, con nuevos arreglos, modernos, contundentes.

Un fuerte grito sale de la platea: “Vamos Charly !!!”
“A dónde?” pregunta el bigote bicolor.

Es el turno de “Asesíname”y el clásico final beatle , “one, two, three, four, five, six, seven, all good children go to heaven. Love, love, love, John Lennon”.
Como no iban a estar los cuatro de Liverpool? Si fueron quien despertaron a ese niño prodigio de sólo 13 años, que ya era Profesor de Piano”.

viernes, abril 27, 2018

Una pasión argentina: Charly agotó en 15 minutos

Charly García en el Teatro Coliseo. (Foto: Martín Bonetto)
Charly García sigue rompiendo récords. En cuestión de minutos, precisamente en 15, el prócer del rock nacional agotó las localidades del teatro Gran Rex, donde se presentará el próximo lunes.

Desde la noche del jueves, cientos de personas aguardaban que abran las boleterías del teatro de la calle Corrientes. Ya en plena madrugada hubo cuatro cuadras de cola para sacar entradas de un nuevo show de García, denominado "La torre de Tesla".

Como ocurrió en su pasado recital de febrero, realizado en el Teatro Coliseo, Charly volvió a agotar las localidades en cuestión de minutos. Aquella vez ocurrió en media hora. Y esta vez, los fanáticos arrasaron las boleterías y el sistema Ticketek en tan sólo 15 minutos. Así, García batió un nuevo récord: se agotaron las entradas para verlo en la mitad del tiempo en un teatro, como el Gran Rex, que duplica en capacidad de espectadores al Coliseo.

El espectáculo que brindará Charly se llamará, nuevamente, "La torre de Tesla", y estará acompañado por sus conocidos de siempre, entre ellos, el Zorrito Von Quintiero, Kiuge Hayashida, Carlos González y Toño Silva, según refleja la foto de un ensayo, posteada por el productor José Palazzo en su cuenta de Instagram.

martes, abril 24, 2018

Lo prometido es deuda: Show confirmado

Charly García se quedó con ganas de más luego del impecable show que brindó en febrero pasado en el teatro Coliseo. Tanto él, como su entorno, prometieron más shows para este año. Promesa que es un hecho: el prócer del rock nacional se presentará en el teatro Gran Rex el próximo lunes 30 de abril.

Allí, Charly estará acompañado por sus conocidos de siempre, el Zorrito Fabián Quintero en teclados, Kiuje Hayashida en guitarras, Toño Silva en batería, Carlos González en bajo y Rosario Ortega en voz.

A diferencia del último show que García y los suyos brindaron en el teatro Coliseo, -llamado "La torre de Tesla", anunciado dos días antes y agotado en media hora de venta online-, esta vez cambiarán "un poco" el listado de temas, según confirmaron desde el entorno de Charly a Clarín.

De este modo, se seguirán enfocando en compartir algunas canciones de Random -el álbum que García lanzó hace un poco más de un año y que cosecha siete nominaciones a los premios Gardel-, como Lluvia, Rivalidad, La máquina de ser feliz, entre otros, además de sus innumerables y eternos clásicos.

Dando cuenta de su notable mejoría, Charly García vuelve al ruedo musical. Luego de su recital en el Coliseo, de haber tocado junto a Turf en Vorterix el sábado 7 de abril, y de haber grabado hace pocos días los temas La otra salida y Todo a pulmón de Lerner junto a él y Geoff Emerick en el estudio El Pie, García cumple su promesa de volver a presentarse en vivo este año y demuestra que su capricho es ley, más allá de la fragilidad de su salud.

Las entradas estarán a la venta "a partir de esta semana". Sería otra vez a través de Ticketek y en la boletería del teatro.

Fuente: Clarín
El blog de Charly García (hecho por DIOS)

martes, abril 03, 2018

La música es mi oxígeno

Charly García en la noche del 27 de febrero. "Compuse mis últimos tres discos sin salir de esta cama.". Foto: RollingStone/ Nora Lezano
Es la casa de siempre, pero es otra casa. un departamento de paredes blancas, con el baño reciclado, el mobiliario sobrio, los pisos flotantes y un dormitorio que conserva el rastro de los años de pánico, locura y constant concept: la alfombra bordó, picada como el pellejo de un animal rapiñado por los buitres. La habitación, ese símbolo nacional con vista al Alto Palermo, es una zona mixta entre el pasado y el presente. Hay un televisor de mil pulgadas clavado en mute en el canal América, cajas de sonido apiladas en las mesas de luz, más elementos de audio sobre la colcha -un parlante Bang & Olufsen en forma de cilindro, el iPad mini en el que graba su música nueva, vinilos de Lennon y Bowie girando en una valija tocadiscos Crosley celeste-, y montones de artefactos en desuso almacenados en un placard sin puertas. Acostado en falsa escuadra, a los 66 años, con una remera negra de los Who y las secuelas de una fractura de cadera ya solidificada, Charly García contempla el espectáculo del mundo desde su lugar de siempre.

"Compuse mis últimos tres discos en esta cama", dice Charly, con las heridas a la vista pero el ánimo bastante arriba. "Yendo de la cama a la cama."

Cuando dice "mis últimos tres discos" se refiere al semimaldito Kill Gil (2009), a Random (2017) y a uno que todavía está en proceso, tentativamente titulado La torre de Tesla (el mismo nombre que le dio a su extraordinario show del 15 de febrero en el Teatro Coliseo), que por el momento se compone de siete archivos salvados en una carpeta de iTunes.

¿Cuál es la idea detrás de todo esto?

Tesla, la utopía, desconcertar.

¿En qué se va a diferenciar de Random?

A mí Random me va más para el corazón. Me parece un disco amoroso, bueno. Era un disco aleatorio, justamente. Éste quiero que sea riguroso. No sé por qué. Debe ser por eso de 2001, de que las máquinas dominan el mundo.

Para explicar menos y escuchar más, Charly conecta el iPad al parlante y hace sonar versiones regrabadas de "In the City that Never Sleeps" y "King Kong", dos bellas canciones de Kill Gil con las que parece tener una fijación. En el Coliseo había dicho, antes de tocar esos temas, "esto lo grabé ayer", y en su casa repite el comentario: "Ésta la grabe ayer", "esta otra antes de ayer". Puede ser un loop mental, o puede que esté buscando en estas canciones las pistas difusas para un rumbo nuevo ("así como la gente tiene sueños recurrentes, yo tengo melodías recurrentes", le dijo a Rolling Stone hace veinte años), y por eso las va registrando una y otra vez.

"Es su manera de trabajar", dice Tato Vega, un ultrafan convertido en asistente de tiempo completo y técnico de grabación en esta etapa de Charly. "Capaz que puede estar una semana grabando un mismo tema de los Beatles y después no lo vuelve a escuchar más. Busca inspiración en el trabajo."

También busca inspiración en las películas de Stanley Kubrick y en toda la música que lo formó: además de los Beatles, recurre a los Byrds, The Who, Todd Rundgren... Esos nombres aparecen en la conversación a cada rato, en anécdotas sobre los encuentros que tuvo con ellos a través del tiempo y que lo hacen sentir parte de una aristocracia internacional del rock, sobreviviente de una casta mítica a punto de desaparecer. Evoca la zapada que compartió con Jim McGuinn, de los Byrds, cuando vino a la Argentina en 2011. Habla de su encuentro con Pete Townshend ("uno de mis ídolos máximos") en La Plata: "Me dijo que a veces hay que aprender a morir, más que a vivir". La vez que conoció a Rundgren ("mi versión de 'Influencia' le pareció muy moderna") o cuando pasó a saludar a Ringo Starr en el Luna Park ("le di un poco de miedo"). También nombra a Andrew Loog Oldham, el legendario primer manager de los Rolling Stones, con el que mantiene una relación de años. "Me presentó a Tony Bennett. Yo estaba en un pasillo de un estudio, grabando 'Happy and Real' y Bennett me dijo: 'Es el mejor tema de los últimos cinco años'. Y yo me morí." Hay lugar para el resto de los Stones, obviamente: "A Mick Jagger le doy un poco de cosa. El fan mío es Keith Richards. ¿Será verdad que se esnifó al viejo?".

viernes, febrero 16, 2018

El genio baja otra vez de su torre con un show sorpresa

Las entradas para esta noche en el Coliseo se agotaron en menos de una hora; a casi un año de su último recital, Charly decidió volver a escena con La Torre de Tesla como leitmotiv (Sebastián Pani)

"Alto en la torre nació mi voz,
se hizo viento y flotó.
Con la tuya se fundió
en el atardecer.
Cierro mis ojos y te veo,
mas no tengo miedo a caer
si sostienes toda mi estructura
y me haces bien"
"Alto en la torre", Sui Generis

Charly García siempre vuelve, y a casi un año de su último show -anunciado con un día de antelación y en el Centro Cultural Caras y Caretas, con capacidad solo para 200 personas-, anteayer repitió la modalidad "concierto de guerrilla" y comunicó a través de las redes sociales que regresaría a los escenarios esta noche, en el Teatro Coliseo. Confirmando una vez más la fortaleza de la unión con sus seguidores, las entradas se agotaron en menos de una hora y en las inmediaciones del teatro se vieron largas colas y muchos jóvenes y no tanto desesperados por hacerse de un boleto para viajar codo a codo con Charly en esta nueva aventura.

"Las entradas para el show sorpresa se agotaron en menos de una hora... Habrá más torres pronto", aseguró José Palazzo, productor del show y amigo del músico, para calmar a quienes se quedaron sin entradas y haciendo referencia al título conceptual con el que Charly anunció este concierto: "La torre de Tesla".

"Ayer, en los ensayos, vi realmente a un tipo feliz. A Charly le hace muy bien tocar y por eso todos los que lo queremos, lo apoyamos y lo ayudamos para que pueda hacer este show", contó Palazzo.

En los últimos años, García ha estado recluido en su hogar sin demasiadas apariciones públicas. Si una década atrás se hacía omnipresente con su conducta say no more, arriba y abajo del escenario, ahora el bigote bicolor parece vivir cómodo en su torre, viendo la vida pasar, mirando películas (¿qué más se puede hacer?), componiendo música en sus iPads, yendo de la cama al living, otra vez, pero sin la vertiginosidad de otros tiempos.

"Hace tres semanas Charly me dijo que quería volver a tocar, que estaba cansado de estar inmóvil y no subir a un escenario", revela Palazzo, también productor y mentor del festival de rock más grande del país, Cosquín Rock. "Y tengo la esperanza, si Dios quiere, de que este sea el primero de varios. Por eso les digo a los fans que se quedaron sin entradas que tengan paciencia. Porque no es que Charly va a volver y va a tocar en River. La idea ahora es dar pasos cortos. Es lo que hay hoy y los que estamos con él lo tenemos que seguir. A él le hace bien dar estos pasitos cortos y no pensar en delirios y terminaron con algo que le haga mal, que lo estrese. Este tipo de shows están buenos, lo mantienen activo y sin la presión de tener que hacer un regreso más grande en un estadio o donde sea".

miércoles, febrero 14, 2018

Sold out

El jueves de esta semana el ícono del rock nacional actuará con su banda en el Teatro Coliseo. En menos de una hora sus seguidores arrasaron con las entradas disponibles
Foto: Gentileza Nora Lezano/Sony Music
 El regreso de Charly García a los escenarios después de 11 meses será con el teatro Coliseo con un lleno total: las entradas para el concierto del jueves 15 se agotaron en menos de una hora.

La fila virtual para comprar en Ticketek tenía una espera de 30 minutos a las 11, horario en que podían comenzar a adquirirse las localidades para el espectáculo titulado por el ícono del rock nacional "La torre de Tesla". A las 11.44, la ticketera anunció que ya no había entradas disponibles. Las ubicaciones iban de 2000 pesos a 800.

El anuncio del recital en el Coliseo llegó con poco tiempo de anticipación. El entorno de Charly García dio la noticia en redes sociales el martes 13 por la tarde.

En la cuenta oficial del músico, informaron que actuará con la banda que lo acompaña habitualmente, con el Zorrito Von Quintiero en teclados, Rosario Ortega en coros, y los chileños Kiuge Hiyashida y Toño Silva en guitarra eléctrica y batería, respectivamente. El repertorio incluirá, aseguraron, canciones de su último disco, Random, y los clásicos de su carrera.

El productor José Palazzo compartió una imagen tomada en la sala de ensayo donde Charly y su banda se preparan para el show. Además, en otro tweet aseguró que habrá más fechas del espectáculo "La torre de Tesla".


martes, febrero 13, 2018

La Torre de Tesla

Charly García estaba alejado de los escenarios. Su último gran show había sido en el centro cultural Caras y Caretas, en el inicio de 2017, y durante el resto del año se llamó a silencio. Tuvo, es verdad, una aparición relámpago este verano en Punta del Este, cuando tocó un par de temas por el cumpleaños del Zorrito Von Quintiero.

Sobre el repertorio, estarán las canciones de su último disco, "Random". Seguramente sonarán, entre otras, "Lluvia", "La Máquina de ser Feliz" y "Primavera". También habrá clásicos, obviamente. "El espectáculo se llama 'La Torre de Tesla'"

En cuanto a los músicos que lo acompañarán, la formación será la habitual: el Zorrito Von Quintiero, en los teclados, Rosario Ortega, en los coros, y los chilenos Kiuge Hayashida, en guitarra eléctrica, y Toño Silva, en batería.

Las entradas estarán a la venta desde las 11 del miércoles, en la boletería del teatro y por Ticketek desde las 11:00am en el siguiente link:
http://www.ticketek.com.ar/charly-garcia/teatro-coliseo

miércoles, enero 24, 2018

Charly García llenó de rock la noche de Punta del Este

El músico se presentó en un recital de su amigo el Zorrito Von Quintiero que cumplía años, también tocó con ellos Rubén Rada
PUNTA DEL ESTE.- Cuando era niño, festejar su cumpleaños era un problema. Los amiguitos estaban de vacaciones y reunirlos para la fiesta implicaba un riesgo alto de frustración. Por eso, ya de grande Fabián Quintiero , más conocido como el "Zorrito Von Quintiero", se saca las ganas de hacerlo a lo grande, rodeado de músicos y tocando en un escenario. Pero este año, para sus 52 velitas, la fiesta fue demasiado, con un despliegue de rock fusión con ritmos típicos del Río de la Plata, con un invitado de lujo que emocionó a los pocos privilegiados que pudieron verlo para contarlo.

Había llegado por la tarde en un vuelo desde Buenos Aires, y cuando menos se esperaba apareció en el piano para tocar como si nada. Charly García ahí, en el escenario del coqueto quincho de "Medio y Medio" de Punta Ballena, con unas 100 personas en las mesas y algunos curiosos asomados a la ventana, estirando el brazo con un celular para grabar un videoclip propio. No había sido anunciado por lo que todo quedó reducido al público habitual del ciclo de recitales del local.

Charly ahí, tocando y cantando, y una banda potente y pasional que llenaba de rock ese rincón del este uruguayo. Músicos de sangre, como Matías y Julieta Rada, y un percusionista que ya es legendario con los tambores de los barrios Sur y Palermo montevideano: el Lobo Núñez.

Zorrito Von Quintiero junto a Julieta Rada y la banda hicieron el recital de cada martes, Rockero y Julieta, que siempre tiene invitados pero nunca algo como esto. El histórico rockero argentino, fundador de Sui Generis metió una gran versión de "Rezo por vos", la canción que compuso con Luis Alberto Spinetta y luego "Tu Amor", escrita con Pedro Aznar.
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