jueves, julio 13, 2017

Al gran Charly argentino, salud

Charly García en su casa (2001) Foto: Andy Cherniavsky
“Charly cambió totalmente nuestra concepción de la música, estamos marcados a fuego por sus discos”, dispara Andy Cherniavsky. “Su irrupción y su obra son una impronta en nuestras vidas”, piensa, por su parte Hilda Lizarazu. Ellas, junto a Nora lezano, son autoras de una megamuestra fotográfica que inaugura mañana en el Palais de Glace, dedicada al gran rocker argentino.

Charly García no necesita presentación. Es uno de los músicos nacionales más queridos y uno de los autores, qué duda cabe, de la banda sonora del inconsciente colectivo argentino. Reconocido como uno de los compositores más influyentes de la música popular en español de los últimos 45 años, es además uno de los íconos de la historia del rock a nivel local, una presencia que acompañó -desde aquellos años de hippismo prehistórico, identificados con Sui Géneris y Serú Girán, hasta el presente- el devenir de una sociedad, incluyendo los años de la última dictadura militar -cuando fue prohibido-, la recuperación democrática -a la que quedó emocionalmente asociado para millones de fans- y todo lo que llegaría después-. Su vida pública ha transcurrido, en buena parte, a la vista de todos, y en tiempo real.

A partir de mañana, esas imágenes dispersas en la memoria colectiva, y que acompañaron la gesta de su producción artística, se cristalizarán en esta exposición, titulada con humor “Los Ángeles de Charly”. Las autoras de esas tomas son tres de las mujeres que probablemente mejor lo han visto, al menos a través de una cámara: Cherniavsky lo acompañó de cerca durante los años 80 y 90 y es autora de algunas de las fotos de tapas de los discos más destacadas del rock-; Lezano –reconocida retratista del ambiente, mantiene un estrecho vínculo con el músico desde hace más de veinte años- y Lizarazu, que después integraría una de sus bandas, Los enfermeros, y lo retrató para revistas como El Porteño y Humor.

La muestra -que reúne más de 200 tomas- evita caer en la linealidad de la cronología y se propone en cambio revelar los gestos asociados a su talento y su excentricidad, el vínculo con sus colegas y sus fans, la intimidad en la que se gestaron sus discos, 47 en total. E incluso el desenfreno, propio de la estrella de rock. Es una colección imperdible de retratos, en su mayoría inéditos.

lunes, julio 10, 2017

Los ángeles de Charly


Tres de las fotógrafas que más y mejor han retratado tanto al rock nacional como a Charly García en particular se juntan en una muestra que, apropiadamente, lleva como título Los ángeles de Charly. Andy Cherniavsky, Hilda Lizarazu y Nora Lezano han compilado un total de 200 imágenes tomadas por ellas, en su mayoría inéditas, que recorren toda la carrera de un artista que este año editó su último disco, Random. La muestra se inaugura el próximo jueves en el Palais de Glace. A modo de anticipo, en las páginas que siguen Radar invitó a cada una de las fotógrafas a elegir su foto favorita.

Garcia x Andy Cherniavsky - Tres No More

Estoy todo pintado de plateado en mi casa. ¿Qué hago?”

Era el atardecer de un día movido y Andy Cherniavsky ya se había resignado que además de movido, se había perdido por completo. Hasta una hora atrás, su estudio fotográfico de la calle Soler había estado poblado por alrededor de unos cincuenta periodistas de diferentes medios y hasta algunos del interior del país. La idea era hacer una sesión de fotos ante los ojos de la prensa para presentar en sociedad la grabación de Demasiado Ego, el nuevo disco de Charly en vivo al que solamente le faltaba la portada. Tenía su lógica y, como todo lo que hace Charly, su encanto. Pero García faltó y a la reunión no asistió, como el viejo capitán que estaba con Mariel.

“Teníamos iluminadores, había una puesta de luces, todo estaba preparado, solo faltaba él, pero ya habían pasado varias horas y todos se habían ido”, cuenta hoy Andy Cherniavsky. “Hasta habíamos programado todo lo que se iba a hacer durante esa tarde. Yo estaba cerrando la puerta del estudio y me iba a casa. En ese instante, sonó el teléfono. Le dije que se viniera ahora mismo para el estudio”.

Ya maquillado para la ocasión, García demoró veinte minutos en arribar; su casa se encontraba a diez cuadras del estudio de Cherniavsky. “No perdimos ni un minuto, y lo primero que hizo fue tirarse de cabeza al sofá, donde sacamos la foto de la tapa del disco. Hicimos una seguidilla de tomas en esa situación, y después empezamos a trabajar primeros planos, y ahí es donde aparece esta otra foto de él lamiendo la guitarra. Esta foto no está vista, porque ni siquiera yo sabía que la tenía hasta que la vimos con Elio Kapsuk, que es el curador de la muestra, y ahí nos dimos cuenta que era un fotón”.

García llegó con la producción incorporada. Tenía un calzoncillo pintado de plateado puesto por encima del pantalón, y todo lo que lució ese día estaba plateado por su acostumbrado aerosol. “Las uñas, la ropa, la guitarra: todo pintado”, se ríe Andy hoy desde otro estudio en el que da los toques finales a su parte de la muestra Los ángeles de Charly. De esos tres ángeles (lista que se completa con Hilda Lizarazu y Nora Lezano), Andy fue la primera a la que Charly conoció a mediados de los años 70, por intermedio de su hermano Daniel García Moreno. Confianza es lo que sobraba, como para tener el tupé de llamarla después de haberle hecho naufragar el día. “Con Andy tenemos una relación fotal”, escribió en el prólogo de libro de fotografías que Cherniavsky publicó en el 2003.

sábado, julio 08, 2017

El motivo de mi vida es la música



Random marcó el regreso de Charly García a la música. Diez nuevas canciones que retoman la estética de fines de los '80 y principios de los '90. Inspiración presente con buenos arreglos, principalmente en los teclados, y con letras que reflejan su curiosa percepción del mundo. Algo que Charly hace a la perfección.

"Me saliereon del corazón", sintetizó el artista. Sus nuevos temas tuvieron una llegada muy fuerte en los más jóvenes. "Un chico de 17 años entiende más que uno de 40", resumió García.

Durante la entrevista con La Viola, el músico anunció que quiere salir a tocarlo. "Viste lo que pasó con el Indio Solari en Olavarría, un desastre. Pensé por qué pasan esas cosas, por que los supuestos artistas o rockeros hacen todo por la plata, el rock no era así. Mi motivo de vida es la música", agregó.

Charly está presentando su nuevo video, "Lluvia" que lo tiene como protagonista junto a Rosario Ortega. La dirección estuvo a cargo de Diego Latorre, la fotografía estuvo a cargo de Tato Borounian y parte del film fue rodado en Morón.

En el video podemos ver a Charly actuando desde una cama con Rosario Ortega, parte de la banda de Charly desde hace años. Afuera diluvia y alguien más lo busca en un auto antiguo. “Ya ves, amantes otra vez, por eso es que hoy llovió”, repite el tema. “Me escapé por ahí, y el colchón me chupó la angustia”, canta mientras la cama se hunde…



El blog de Charly Garcia (hecho por DIOS)

viernes, julio 07, 2017

Estreno del videoclip "Lluvia"

La vuelta de Charly García a la escena musical con su disco Random, que fue editado el pasado 24 de febrero con 10 canciones, contaba con una sorpresa más para los fanáticos del músico: este viernes salió a la luz el videoclip oficial de "Lluvia".

Con la dirección de Diego Latorre, de la productora LCN Pro, y la fotografía de Tato Borounian, el video cuenta con la participación protagónica del propio Charly, quien aparece acompañado de su vocalista Rosario Ortega, hija de Palito Ortega, uno de los mejores amigos del ex Sui Generis.

Los casi cuatro minutos de duración muestran -con una estética muy cuidada en blanco y negro- a un Charly que canta acostado en una cama junto con su compañera de grupo, mientras cae una intensa lluvia en la noche.


jueves, julio 06, 2017

Charly tiene la mente intacta, te da vuelta tres veces


David Lebón es Serú Girán, es Pescado Rabioso, Pappo’s Blues, La Pesada del Rock and Roll y muchísimas bandas más, pero sobre todo es David Lebón. Uno de los mejores guitarristas de la historia del rock nacional argentino, increíble compositor y cantante, que además de formar parte de los más prestigiosos grupos, durante décadas cultivó su costado solista. Un ser que todos quisiéramos tener como amigo y al que eligieron nada menos que Charly García, Luis Alberto Spinetta y Pappo. Este sábado tocará con su banda por primera vez en Rivadavia Rock, el ciclo de recitales del Teatro Gran Rivadavia, para presentar su último disco “Encuentro Supremo”. Conversamos con David antes del show y nos contó de todo: cómo nació este trabajo discográfico, de qué se trata su eterna búsqueda por el amor y por la paz, su relación con Spinetta y con Charly y la anécdota de su mamá, espía de la Segunda Guerra Mundial.

- ¿Cómo surgió “Encuentro Supremo?

- Eran canciones que yo tenía guardadas. Excepto el caso de Encuentro Supremo, el tema, que es nuevo. Pero el resto son canciones de la época de antes de Serú 92, por ejemplo del 87 cuando me fui a Miami, de los 12 años que viví en Mendoza, y también canciones de acá. Hice una mezcla, pero quedaron un montón en mi compu todavía.

- ¿Y qué te pasó cuando reinterpretaste estos temas? ¿Los reciclaste?

- Sí, aunque hoy las canciones tienen un pequeño cambio, pero es mínimo. Los chicos de la banda son muy respetuosos, yo no les digo en absoluto lo que tienen que hacer, por eso me quieren mucho, no les hincho las bolas (risas). De ahí sale también “encuentro supremo”, de encontrarme con ellos, y de encontrarme con mi señora, mi futura señora. Porque sabés que en un momento dado en mi vida me di cuenta que yo puedo estar amando en mi corazón sin estar amando a nadie, feliz…

- ¿Como un amor por la vida, por el prójimo?

- Exactamente. Estar vivo y darte cuenta que estás respirando y ser feliz por eso. Hay un dicho que dice “el diablo es diablo por viejo más que por sabio”, y yo a los 64 años ya aprendí muchísimas cosas, sobre todo humanas, y amo a la humanidad. Siempre busqué lo que nunca había perdido, que era mi amor. Siempre lo busqué afuera, en un auto, en una guitarra, en un equipo, en una familia. Pero en realidad el amor nace de mí, nace desde mí. Aunque por supuesto que es porque veo otra cosa que me hace sentir amor.

miércoles, junio 28, 2017

El mayor rockstar criollo

Carlos Alberto García Moreno tocó un piano por primera vez a los tres años. Era de juguete, pero su fascinación por el instrumento fue premonitoria: a los 12 años ya era profesor de piano, teoría y solfeo, merced a un disciplinado estudio en el conservatorio Thibaud-Piazzini. Fue un alumno brillante y aplicado, aunque en los últimos tiempos volvía locos a sus profesores improvisando sobre piezas de Mozart o de Chopin.

Corría 1964 y los planes de la familia de verlo convertido en concertista sufrían un cambio inesperado: la aparición de The Beatles en la escena musical le vuela la cabeza al joven García. Desde que escucha “Twist and shout” por primera vez, lo único que quiere es ser rockero. Aprende a tocar la guitarra y rápidamente forma su primer grupo: To Walk Spanish -algo así como “caminar en español”-.

Ya autobautizado como Charlie (sic), cursa el secundario en el Instituto Dámaso Centeno de Caballito, donde conoce a Carlos Alberto “Nito” Mestre, quien tenía otro grupo. Ambos forman Sui Generis, primero como banda y finalmente como dúo acústico. Tres discos de estudio entre 1972 y 1974 y numerosos shows los convierten en los artistas más populares del rock argentino, hecho que se vería coronado el 5 de septiembre de 1975, cuando convocan a más de 25.000 personas en dos shows apoteóticos en el estadio Luna Park, para “Adiós Sui Generis”. Para sorpresa de todos, se despedían en el mejor momento, con canciones ya compuestas para un cuarto disco que nunca llegó a grabarse y hasta tenía título: “Ha sido”.

Como todo genio, Charly se cansaba pronto de sus proyectos y buscaba nuevos rumbos. Influenciado por el estilo musical de los ingleses de Yes, Genesis y Pink Floyd, forma un súper grupo llamado La Máquina de Hacer Pájaros, primera banda argentina de rock que tenía dos tecladistas: Carlos Cutaia y el propio García. Dos discos en dos años y una pared extraordinaria de sonidos fue el legado de la banda.

En el verano de 1978, Charly convence a David Lebón para que lo acompañe a Buzios a componer material para una nueva banda. Luego de unos meses convocan a Oscar Moro -ex baterista de Los Gatos y de La Máquina- y a un adolescente Pedro Aznar, a quien García había escuchado en Buenos Aires tocando virtuosamente el bajo sin trastes a lo Jaco Pastorius. Después de unas horas de ensayo todos supieron que había nacido Serú Girán, la mejor banda del rock nacional de todos los tiempos. El nombre formaba parte de un lenguaje inventado por García y Lebón en aquellos primeros meses en Brasil, al igual que títulos como “Seminare” y algunas palabras de sus canciones.

Incomprendidos y criticados al principio, terminaron siendo aceptados y llamados por muchos “los Beatles argentinos”. La banda contaba con cuatro músicos extraordinarios, y mostró en todo su esplendor a Charly como ácido observador de la situación del país. Se despidieron en marzo de 1982 con dos conciertos en Obras Sanitarias que quedaron registrados en el disco “No llores por mí, Argentina”.

miércoles, junio 21, 2017

El Papa ya tiene el disco de Charly García

Fabián Quintiero entregándole al Papa el vinilo de Random, el nuevo disco de Charly García.
Los caminos del Zorrito Von Quintiero por Italia finalmente condujeron a Roma, como señala la antigua y conocida expresión. En un viaje familiar por tierras tanas, con su hermano Cristian, su hijo Dante, su primo Hoby de Fino, que tenía como destino principal Calabria, sitio que no conocía y en donde nacieron sus padres, finalizó hoy, en la Santa Sede, enaltecido en un encuentro especial con el Papa Francisco. Como anticipó a Clarín a principios de mes, Fabián "Zorrito" Quintiero le llevó al Sumo Pontífice una copia en vinilo de Random, el último disco que hasta aquí grabó Charly García, dedicado de puño y letra, y con un mensaje del emblema del rock nacional.

"Charlamos un poco, le llevé disco de Charly, dedicado de puño y letra con un mensaje de él, y le dejé otros discos también. Quise entregarle regalos de nuestra cultura de rock argentino. Mandó bendiciones para todos, y a Charly le mandó un gran cariño y un abrazo. Fue muy amable", cuenta Fabián Quintiero, en diálogo con Clarín, acerca de su experiencia junto a Francisco y que, además del vinilo de Random -se lo entregó también en formato CD-, le dio Alma de Diamante, de Luis Alberto Spinetta y otro álbum de Los Ratones Paranoicos. "Se me ocurrió preguntarle si tenía un tocadiscos, y se empezó a reír a carcajadas. Me contestó: 'Creo que hay uno', riéndose mucho. De esa charla surgió la foto que los dos nos estamos riendo", agrega Quintiero.

El músico, cocinero y mano derecha de García, pudo concretar este encuentro con el Sumo Pontífice gracias a "Guille" su compañero de primaria, de banda, y vecino de su cuadra. ¿Quién es "Guille"? Hablamos del Monseñor Guillermo Karcher, a quien el mundo conoció en la asunción de Francisco, sosteniéndole el micrófono, y quien ocupa un lugar importante en la Oficina de Protocolo del Vaticano, como maestro de ceremonias. "Con 'Guille' tocábamos la guitarra en el grupo del colegio... hacíamos folclore, tango y temas de Sui Generis. Hace mucho que estábamos invitados y recién ahora pudimos venir. Nos consiguió esa primera fila, pero él también ya había hablado con el Papa de que íbamos a ir. Francisco, apenas me vio, me dijo: 'Sé quién sos, sabía que venías'", detalla al respecto.

A su vez, El Zorrito no sólo dialogó con el Papa en términos musicales. Francisco, reconocido hincha de San Lorenzo, recibió por parte de la familia Quintiero agradecimientos por "la ayuda" del Ciclón a Boca: ganándole a River y, posteriormente, a Banfield para la anticipada consagración Xeneize. "Estaba desinformado de eso, de la ayuda de San Lorenzo a Boca. 'No sabía nada', me dijo riéndose", completa un emocionado Zorrito, luego de cerrar la charla con un "Misión cumplida".

jueves, junio 15, 2017

Charly dio un show sorpresa en el Hotel Faena

Abrazado a un nuevo disco, un activo Charly García (65) volvió a tocar anoche varias canciones de Random, su flamante álbum lanzado en febrero de este año, en el marco de un recital sorpresa, de dos horas con pequeños intervalos, en el hotel Faena.

Dentro de un ámbito donde se siente a gusto, García comenzó tranquilo a tocar el piano del Library Lounge del hotel Faena pasadas las 21. En solitario, el ícono vivo de nuestro rock arrancó a ejercitar los dedos y, al instante, irrumpió con temas de Random, además de algunos clásicos de su extenso repertorio, como Fanky, del excelso álbum Cómo conseguir chicas (1989) y covers como Should I Stay Or Should I Go? de The Clash.

Es habitual que García presencie a las bandas que tocan en el Library Lounge, y cada vez que quiere, y puede, aprovecha para unirse a los grupos. Anoche le tocó el turno a The Oreos y el ex Sui Generis y Serú Girán dio un recital, en conjunto, para el deleite de los presentes.



viernes, junio 09, 2017

Los caminos del rock que conducen al Papa Francisco

Es sabido, los senderos del Señor son insondables. Y, por otra parte, el dicho asegura que todos los caminos conducen a Roma. Y allí es precisamente donde vamos a terminar esta columna, en Roma, en el Vaticano.

En una charla informal con Fabián “El zorrito” Quintiero -cocinero y músico, mano derecha de Charly García, alguna vez “el cuarto Soda Stereo” y el único que aparece fotografiado en un disco con los otros tres- me contaba que por estos días iniciaba un viaje familiar (su hermano, su hijo, su primo) por Italia, que tenía como destino principal Calabria, sitio que no conoce y en donde nacieron sus padres, y que iba a terminar el 21 de este mes en la Santa Sede. Pero no nos apuremos.

Hablando de cómo se inició en la música, Quintiero recordó que cuando cursaba tercer grado en la escuela Costa Rica, de Saavedra, una maestra pasó por las aulas buscando postulantes para el grupo de folclore del colegio. El y un compañerito -Guille- levantaron la mano y allí fueron, a ensayar zambas y chacareras con otros alumnos más grandes, de séptimo grado. Además de despuntar su temprana pasión por las melodías, formar parte de “la banda del colegio” habilitaba para salir de clase bastante seguido, rumbo al salón de música. En los ratos libres, los chicos de séptimo se salían del repertorio folclórico y le daban al rock nacional: Almendra, Los Gatos, Vox Dei y... Sui Generis. En ese ámbito escolar, Quintiero conoció las canciones de Charly García.

Los años pasaron. El Zorrito mutó de guitarrista amateur y fan del rock argentino a músico profesional, con paradas importantes en roles de tecladista y bajista de bandas como Suéter, los Ratones Paranoicos, el mismo García y los mencionados Soda. Guille, su compañerito, también siguió su vocación temprana, que no era la precisamente la música. Estudió Teología, se consagró como religioso y hoy es también mano derecha de un número uno, el Papa Francisco.

Hablamos de Guillermo Karcher, a quien el mundo conoció en la asunción de Francisco, sosteniéndole el micrófono. Pues bien, Guille -al menos así lo continúa nombrando El zorrito: “No le voy a decir Monseñor, jaja”- ocupa un lugar importante en la Oficina de Protocolo del Vaticano, como maestro de ceremonias. Su condición de argentino y su conocimiento profundo de Jorge Bergoglio, ahora Francisco, a quien le había organizado la ceremonia de consagración episcopal en 1992, en la Catedral de Buenos Aires, lo hacen un hombre influyente en el entorno papal.

Es él quien llevará a Quintiero y los suyos a conocer al Papa, en una audiencia el 21, y también quien va a mostrarle la foto que el Zorrito aún conserva de los dos compañeritos de colegio al Sumo Pontífice.

jueves, abril 27, 2017

Una foto, una época

Desde 1979, Eduardo Longoni trabaja como fotógrafo documentalista. Sus imágenes de los años de la dictadura y los difíciles comienzos de la democracia fueron expuestas en más de cincuenta países y ya son parte de la memoria de los argentinos cuando hablan de esos hechos. Como forma de completar ese trabajo, decidió contar el contexto y la forma en que tomó sus fotografías más emblemáticas. Lo hizo en un libro “Imágenes Apuntadas”, editado por Planeta, y del que se presenta un adelanto.

Siempre me gustaron los libros de fotos: abrir alguno y quedarme, quizás por media hora, con la vista clavada en una misma imagen. Si se trata de un gran maestro de la fotografía, de Cartier Bresson por ejemplo, además del disfrute de apreciar su mirada trato de descubrir los secretos de la composición, la manera como construyó la imagen.

Con los años fui armando una pequeña biblioteca de libros fotográficos. Ellos y los consejos de mis colegas fueron mi escuela. De alguna manera, “estudio” abriendo los libros y pasando lentamente sus páginas. El cine y la literatura hicieron el resto. Y así fui formando mi mirada.

De los fotógrafos que me interesan leí mucho: reportajes, entrevistas, críticas. Pero varias veces sentí que me hubiera gustado, además, conocer sus vivencias en primera persona. Saber más de las circunstancias en las que apretaban el disparador; empaparme de las sensaciones más genuinas, esas que se desprenden de haber estado en el lugar (y en el momento) de los sucesos.

Así nació este libro. Quise contar las historias escondidas detrás de las imágenes. Desde mi primera cobertura periodística, un atentado de Montoneros durante la última dictadura, pasando por las fotografías de las Madres de Plaza de Mayo o el juicio a las juntas militares, única vez que empañé el visor de mi cámara con lágrimas.

Hay relatos de los alzamientos carapintadas, la mano de Dios de Maradona en el mundial de México, el ataque guerrillero al cuartel de La Tablada y los recuerdos que tengo de haber fotografiado a Sabato, Benedetti, Charly García y Mercedes Sosa.

O al papa Francisco en su versión “de entrecasa”, cuando no era la figura máxima de la Iglesia. También comparto mi experiencia con los monjes Cartujos, la celebración en homenaje al Gauchito Gil y el día en que Estela de Carlotto recuperó el nieto 114: su nieto.

Esta es la historia de un aprendizaje. Casi toda mi vida. Los relatos de un fotógrafo.

Mercedes y Charly

lunes, abril 17, 2017

De paseo con Charly Garcia

El ícono de nuestra cultura rock eligió a Billboard para romper el silencio después de la publicación de 'Random' –su primer álbum en siete años–, y aprovecha para hablar de todo y de todos. A los 65 años, Charly García conserva su vigencia artística y la mirada crítica que atravesó toda su carrera. “Ahora es todo una bola de luces y no veo música. ¿Qué te puedo decir? Corazón falta, y eso no se enseña en ningún lado.”

Dos horas antes de esta entrevista, llegó la última confirmación. Con él, se sabe, es imposible planificar cómo ocurrirán las cosas. El encuentro finalmente se concreta cerca de las 21 en su segunda casa, el hotel Faena de Puerto Madero, donde acostumbra ir a tomar algo con su novia, Mecha Iñigo. A veces, cuando tiene ganas, toca el piano para los testigos ocasionales, como esa misma noche. Ahí se siente cómodo y nadie lo molesta. Más tarde, se encontrará también con el reconocido fotógrafo Bob Gruen. “Hace un rato hablé con Yoko Ono. Es una genia. Estuvo con John y se la bancó. Le dije que cuando le pregunten por la separación de los Beatles, diga que también separó a Sui Generis. Tengo una conexión especial con ella”, dice.

Fueron meses de gestión en donde, de repente, y para celebración de todos, su nuevo álbum, Random, salió a la luz. “Hice este disco porque básicamente me gusta mucho la música. Quería hacer algo nuevo y romperles el orto a todos”, desafía. Es el primero en siete años, y la música se entregó a las plataformas de streaming. Él mismo compra sus propios tracks en iTunes. De hecho, es la primera vez que un disco suyo se escucha más en medios digitales como Spotify o YouTube que por la radio u otros canales y soportes tradicionales. Ese efecto se sintió durante la presentación sorpresa que realizó en la sala Caras y Caretas, donde sus fans corearon cada una de las letras de estas diez canciones que en ese momento tenían menos de una semana de vida. La convocatoria también se modernizó y surgió a través de Facebook, generando una viralización rapidísima. Son épocas de cambio, y el ex Serú Girán lo tiene más que claro. “Me encanta escuchar Random. Así, de manera aleatoria, como determine la maquinita”, confiesa con guiño a su más reciente obra.

¿Cómo elegiste los sonidos de Random? Es un disco muy prolijo.

- Le pedí a [Joe] Blaney que el iPad sonara más brillante y mejor. Básicamente, que le subiera el nivel. Me contestó entonces que lo pusiera en un ascensor. ¡Y eso hice! [risas]. Desde que lo conocí, todos quieren grabar con él. Me acuerdo de que estaba grabando a los Clash y que el baterista era una bestia. Estaba Laurie Anderson, también. Yo vivía en ese momento en el Greenwich Village [Nueva York], y nos cruzamos en el estudio Electric Lady. Pegamos onda al toque. Cuando grabamos Pecado mortal nos dimos cuenta de que era eso. Después grabamos otro tema, luego vino otro, y cuando llegamos a Ojos de videotape nos miramos y nos dimos cuenta de que había pasado algo importante. Para mí es el mejor. Bah, los dos somos los mejores, la combinación nuestra…

Sorprendiste a todos con una convocatoria fugaz para el show de Caras y Caretas. ¿Cómo te sentiste?

- ¡Me sentí bien! Estaba contento y muy bien acompañado. El lugar sonaba bárbaro. Yo quería que sonara bien, y fue así. El otro día canté desde el corazón y también con espontaneidad. Mejor incluso que en los ensayos. Todo el mundo me tira muy buena onda con este disco. Fue algo nuevo, tocar así, gratis… ¡Para el Zorro [Fabián Von Quintiero] eso sí que es nuevo! Digo: ¡tocar gratis! [risas]. Me pareció, con un poco de picardía, que tuvo que ver con lo del Indio Solari. Lo que hicimos nosotros fue casi como lo opuesto a eso. Por eso decidí volver en un lugar chico, con buen sonido y no pretencioso. Me gusta llevar a cabo este tipo de cosas que hace mucho no se realizan.

¿Qué querías expresar?

viernes, abril 14, 2017

El azar según Charly García

Adelanto de la nota de tapa de abril. El ícono de nuestra cultura rock eligió a Billboard para romper el silencio después de la publicación de 'Random' –su primer álbum en siete años–, y aprovecha para hablar de todo y de todos. A los 65 años, Charly García conserva su vigencia artística y la mirada crítica que atravesó toda su carrera. “Ahora es todo una bola de luces y no veo música. ¿Qué te puedo decir? Corazón falta, y eso no se enseña en ningún lado.”

Dos horas antes de esta entrevista, llegó la última confirmación. Con él, se sabe, es imposible planificar cómo ocurrirán las cosas. El encuentro finalmente se concreta cerca de las 21 en su segunda casa, el hotel Faena de Puerto Madero, donde acostumbra ir a tomar algo con su novia, Mecha Iñigo. A veces, cuando tiene ganas, toca el piano para los testigos ocasionales, como esa misma noche. Ahí se siente cómodo y nadie lo molesta. Más tarde, se encontrará también con el reconocido fotógrafo Bob Gruen. “Hace un rato hablé con Yoko Ono. Es una genia. Estuvo con John y se la bancó. Le dije que cuando le pregunten por la separación de los Beatles, diga que también separó a Sui Generis. Tengo una conexión especial con ella”, dice.

Fueron meses de gestión en donde, de repente, y para celebración de todos, su nuevo álbum, Random, salió a la luz. “Hice este disco porque básicamente me gusta mucho la música. Quería hacer algo nuevo y romperles el orto a todos”, desafía. Es el primero en siete años, y la música se entregó a las plataformas de streaming. Él mismo compra sus propios tracks en iTunes. De hecho, es la primera vez que un disco suyo se escucha más en medios digitales como Spotify o YouTube que por la radio u otros canales y soportes tradicionales. Ese efecto se sintió durante la presentación sorpresa que realizó en la sala Caras y Caretas, donde sus fans corearon cada una de las letras de estas diez canciones que en ese momento tenían menos de una semana de vida. La convocatoria también se modernizó y surgió a través de Facebook, generando una viralización rapidísima. Son épocas de cambio, y el ex Serú Girán lo tiene más que claro. “Me encanta escuchar Random. Así, de manera aleatoria, como determine la maquinita”, confiesa con guiño a su más reciente obra.

¿Cómo elegiste los sonidos de Random? Es un disco muy prolijo.

- Le pedí a [Joe] Blaney que el iPad sonara más brillante y mejor. Básicamente, que le subiera el nivel. Me contestó entonces que lo pusiera en un ascensor. ¡Y eso hice! [risas]. Desde que lo conocí, todos quieren grabar con él. Me acuerdo de que estaba grabando a los Clash y que el baterista era una bestia. Estaba Laurie Anderson, también. Yo vivía en ese momento en el Greenwich Village [Nueva York], y nos cruzamos en el estudio Electric Lady. Pegamos onda al toque. Cuando grabamos Pecado mortal nos dimos cuenta de que era eso. Después grabamos otro tema, luego vino otro, y cuando llegamos a Ojos de videotape nos miramos y nos dimos cuenta de que había pasado algo importante. Para mí es el mejor. Bah, los dos somos los mejores, la combinación nuestra…

Sorprendiste a todos con una convocatoria fugaz para el show de Caras y Caretas. ¿Cómo te sentiste?

- ¡Me sentí bien! Estaba contento y muy bien acompañado. El lugar sonaba bárbaro. Yo quería que sonara bien, y fue así. El otro día canté desde el corazón y también con espontaneidad. Mejor incluso que en los ensayos. Todo el mundo me tira muy buena onda con este disco. Fue algo nuevo, tocar así, gratis… ¡Para el Zorro [Fabián Von Quintiero] eso sí que es nuevo! Digo: ¡tocar gratis! [risas]. Me pareció, con un poco de picardía, que tuvo que ver con lo del Indio Solari. Lo que hicimos nosotros fue casi como lo opuesto a eso. Por eso decidí volver en un lugar chico, con buen sonido y no pretencioso. Me gusta llevar a cabo este tipo de cosas que hace mucho no se realizan.

Fuente: Billboard Argentina

El blog de Charly García (hecho por DIOS)

domingo, abril 02, 2017

Charly y Duran Duran tocaron en el Faena

El marco fue la celebración del cumpleaños del fundador del Lollapalooza, Perry Farrel (58). Pero el gran momento de la noche fue cuando el ídolo argentino se sumó al show del grupo británico, contratado para el evento.


Duran Duran tenía compromiso doble vinculado al Lollapalooza. Por un lado, su presentación en el Hipódromo de San Isidro en la noche del sábado 1° de abril. Pero un día antes, realizar un pequeño recital en el bar del hotel Faena de Puerto Madero para agasajar al creador del festival, Perry Farrel, quien cumplía 58 años. La fiesta exclusiva se preparó para un reducido número de invitados; entre ellos, Charly García.

Farrell tiene motivos para festejar. El Festival que creó consiguió por fin poner el cartelito de ¨No hay más localidades". Esta edición, la cuarta en la Argentina, fue la primera en conseguirlo, algo que no se logró aùn en las de Chile y Brasil.

Hasta que el hombre del bigote bicolor fue invitado al piano y junto a la voz de Simon Le Bon, frontman del grupo, improvisaron una deliciosa versión de Ticket to Ride, de Los Beatles.

jueves, marzo 30, 2017

Medios latinos elogian ̶R̶A̶N̶D̶O̶M̶ ̶


-'Random', el tan esperado regreso de Charly García

Muy esperado por sus fanáticos y por la crítica especializada, Charly García volvió al estudio de grabación y el viernes pasado estrenó el álbum Random , un disco cargado con diez temas inéditos.

Con su característica fisga y buen humor, la nueva música que hizo el argentino llega en un buen momento para él.

“Para el artista, de 65 años, que transita una larga rehabilitación, la aparición de este disco podría calificarse de milagrosa. Random no se parece a ninguno de sus discos anteriores, pero sí linkea hacia distintos momentos de su carrera”, reseñó el diario El Clarín después de participar en una escucha exclusiva del disco.

La producción es un recorrido por las diferentes etapas de la trayectoria del músico y compositor. Random presenta destellos de folk , pop y rock británico de los 60. En la lírica, Charly mantiene el ritmo de la críticas y del romance: habla del amor, de sus experiencias pasadas, se burla de la tecnología y hace referencias exquisitas al cine y a la televisión.

De acuerdo con información de la disquera Sony, el álbum fue compuesto íntegramente por García.

La mayoría de los instrumentos son ejecutados por él (Charly metió mano en pianos, teclados, guitarras eléctricas, guitarras acústicas, bajos, iPads, batería electrónica, y samplers), esto demuestra que, a pesar de todo, García sigue imparable con su talento. Incluso, el arte y los dibujos que acompañan al disco, los hizo él.

Empero, también se hizo acompañar por otros artistas para darle mayor variedad al material. Rosario Ortega (voces), Fernando Samalea (batería y percusión), Kiuge Hayashida Soiza (guitarra eléctrica) y Antonio Silva (batería), fueron los elegidos.

Recuperación. La salud del roquero parece que ha mejorado mucho durante los últimos meses y gracias a ello es que pudo volver a grabar.

En diciembre del año pasado, Charly fue ingresado a un centro hospitalario en Buenos Aires, Argentina. En esa ocasión fue internado con un grave cuadro de deshidratación y fiebre muy alta; sin embargo, salió sin problemas del centro médico a los pocos días.

Tras dicho ingreso, Charly regresó al hospital para realizarse varios chequeos médicos de rutina.

Precisamente, sobre estos episodios – ¿y por qué no?– sobre su vida de excesos habla Charly con ironía en uno de sus nuevas temas. “Ahora que estoy rehabilitado saldré de gira y otra vez me encerrarán cuando se acabe y roben lo que yo gané”, dice en Primavera .

Por Jessica Rojas Ch.

La Nación (Costa Rica)

domingo, marzo 19, 2017

Las muchas metamorfosis de Carlos Alberto García Moreno

“Todos vuelven” reza un dicho popular. Cuando nadie lo esperaba Charly García saca un nuevo disco llamado Random, un nombre que crea la excusa perfecta para hablar sobre todas las mutaciones que atravesó una de las figuras más importantes de la música popular latinoamericana. De Nito Mestre a Palito Ortega.

1 Cuando comenzamos a nacer

La leyenda es conocida. Carlos Alberto García Moreno y Nito Mestre, dos ex alumnos del colegio Dámaso Centeno de Caballito, se juntaron y crearon Sui Generis. Un dúo folk con influencias del primer Dylan, Crosby, Still & Nash, Simon And Garfunkel y otros artistas en la misma senda musical.

En el fin de su adolescencia García edita junto a Mestre su primer disco en 1972 llamado Vida. Canciones directas y simples. En las cuales los jóvenes podían sentirse reflejados. Básicamente historias. Pequeños cortos cinematográficos como Estación, Mariel y El Capitán o Amigo vuelve a casa pronto. A diferencia de la lírica más poética y surrealista de Almendra o el paisaje urbano sobre el duro asfalto que pintaba Manal, Sui Generis entregaba una suerte de “sensibilidad única y masiva”.

La primavera Camporista encuentra al dúo con un segundo disco y si bien el aire que se respira en la calle es el de una patria socialista para García las letras de Confesiones de Invierno plantean un futuro mas sombrío y la aventura individual en vez de colectiva. Basta con escuchar Cuando ya me empiece a quedar solo, Aprendizaje o Un Hada, Un Cisne.

Para el año 1974 Sui Generis se transforma en un cuarteto eléctrico. Charly parece haberse cansado del “acusticazo”. Convoca a Rino Rafanelli en bajo y a Juan Rodríguez, un baterista que había tocado con Billy Bond.

El clima se enrarece en la Argentina y la banda de canciones para adolescentes edita Pequeñas anécdotas sobre las Instituciones, el primer disco conceptual de la historia del rock argentino. Tal vez, su mejor obra. García pone en crisis todos los valores clásicos de la familia tipo (“los magos, los acróbatas, los clowns mueven los hilos con habilidad”). Desde Instituciones pasando por Las Increíbles Andanzas del Señor Tijeras o Pequeñas Delicias de la Vida Conyugal (el sistema educativo, el estado o el matrimonio), Sui Generis se despide con un alegato contra los sistemas represivos.

En cuanto al estilo musical, García pone el oído en Inglaterra y se fascina con el Rock sinfónico (Genesis, Yes, Emerson, Lake And Palmer). Es hora de buscar otros rumbos.

Sui Generis se despide con dos Luna Park multitudinarios. Noches históricas que dejaron un disco doble y una película. El rock nacional había entrado en una nueva etapa. Y Charly también.
Related Posts with Thumbnails
 
Google+