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jueves, diciembre 12, 2019

En el Luna Park, Charly García volvió a las andadas

Una vez iniciado, el show fue impecable, casi antológico. (Foto: Rolando Andrade Stracuzzi)
Comenzó bien pero terminó mal: Charly García dio una hora de recital impecable y digno de pasar al recuerdo, pero se retiró abruptamente, todos creyeron que era un intervalo, esperaron con paciencia durante 50 minutos, y cuando volvió fue para hacer un tema al piano y no regresar jamás.

Al final cabe pensar que ser tan imprevisible y mercúrico está en su naturaleza y que no cambiará. Porque Charly ha sido capaz de iniciar un show dos, tres y hasta ocho horas tarde. También ha cancelado conciertos sin previo aviso, con toda la gente en la sala. Pero ninguno se queja. Todo eso es parte del mito que lo precede, y nadie se sorprende ni protesta.

El miércoles a la noche, un Luna Park totalmente lleno aguardó con buen humor y paciencia infinita su vuelta al escenario, apenas matizando cada 15-20 minutos con un grito de “¡Olé olé olé, Char-ly, Char-ly!” para recordarle que estaban ahí, al pie, haciendo el aguante, como dice su canción.

La espera parecía haber valido la pena, porque cuando regresó se sentó al piano y se animó a la difícil “Desarma y sangra”. Fue ovacionado de manera extraordinaria, pero al finalizar el tema dijo “Bueno, ahora chiques a sus casas” y dejó a todos con cara de sorpresa e incredulidad, incluso a los músicos de su banda, que estaban calzando sus instrumentos para seguir con más canciones.

Vayamos al comienzo. El recital estaba pautado para las 20:30 y a esa hora comenzó a sonar por los parlantes el tema “No llores por mí, Argentina”, que la gente celebró como si ya fuera parte del recital. Pero solo fueron unos pocos versos. Arengado y con ganas de seguir cantando, el público entonó unos gritos de “¡Alberto presidente!” con fuerza y luego se sentó a esperar. Charly subió al escenario a las 20:55 y ahí sí llegó una versión en vivo del famoso hit de Serú Girán que había sonado casi media hora antes.

Una vez iniciado, el show fue impecable, casi antológico. Porque ver a Charly García en vivo es como asistir a un concierto de unos pocos clásicos del rock que siguen en actividad, como los Rolling Stones o Roger Waters.

Charly se canta y se celebra a sí mismo, como Walt Whitman. De paso, arma una fiesta, hace temas que todos tienen tatuados en el alma, y cantarlos juntos es una verdadera felicidad. Lo acompaña su fiel trío de músicos chilenos (Kiuge, Carlos y Toño), más el infaltable Zorrito Quintiero y la sólida Rosario Ortega.

Así, los hits históricos se suceden a la par de los temas de “Random”, su disco de 2017, en una impresionante ilación de éxitos: “Yendo de la cama al living”, “King Kong”, “Lluvia”, “Rivalidad”, “Parte de la religión”, “Otro”, “Canción de 2x3”, “El aguante”, “Rezo por vos” y “Demoliendo hoteles”.

Lo dicho, una hora excelente y magistral, con buenas luces, proyecciones de escenas de películas clásicas de la historia del cine, y la omnipresente “torre de Tesla” que da título a sus últimos shows. Pero a las 21:50 llegó el no va más. Y casi una hora después, con picardía, dijo “¿Todavía están ahí?”, exigió un whisky e hizo el tema final.

Quedan en el tintero algunas perlas de esa gran hora, como los guiños a los Beatles (“You say you got a revolution”, dijo antes de hacer “Cerca de la revolución”) y a Lennon (repitió “Love love love” al final de “Asesíname”), un jueguito tipo slide con su guitarra y un encendedor, las bromas sobre la ley de la gravedad, y su reflexión tras una gran ovación: “Todos me aman, pero a algunos no les creo”. No, Charly, todos te aman.

Todo el Luna Park te ama y nadie se queja, aunque estaría bien que a veces los trates mejor.

Por Marcelo Fernández Bitar

Fuente: Clarín

El blog de Charly García (hecho por DIOS)

miércoles, diciembre 04, 2019

Charly García despide el año en el Luna Park

Charly vuelve al Luna, escenario de grandes shows. Ph: Alejandro Leiva
A 4 meses de su última presentación allí , Charly García vuelve al estadio del Bajo porteño. El legendario músico despedirá 2019 el miércoles 11 de diciembre a las 20.30 con una nueva presentación de su espectáculo La Torre de Tesla, que esta vez lleva el subtítulo de Una analogía de utopía.

Las entradas se pondrán a la venta este jueves 5 desde las 10 horas, en la boletería del Luna Park (Corrientes y Bouchard) o a través del sistema de venta online TicketPortal , con precios que van de $1.300 a $2.950, más service charge. Teniendo en cuenta que en la ocasión anterior los tickets se agotaron en apenas 3 horas, se recomienda poner el despertador.  Se venderá un máximo de 4 tickets por persona.



Fuente: Página12

El blog de Charly García (hecho por DIOS)

jueves, agosto 08, 2019

Charly García hizo temblar el Luna Park

Charly abrió la noche igual que en la despedida de Sui Generis, con Nito e "Instituciones". Ph: Julio Mancini
Después de que el telón se cerró, esta vez definitivamente, por más que prosiguió el arengue para que saliera para una más, los Prostitution continuaron tocando. Su líder, al mejor estilo de Cristina, se despedía del público: “Gracias, chicos y chicas”. Casi al mismo tiempo que la candidata a Vicepresidenta por Frente de Todos se encontraba clausurando, junto a su compañero de fórmula, Alberto Fernández, la campaña de las PASO, los que no fueron a Rosario, y vaya que se hicieron sentir a lo largo del show, se quedaron en Buenos Aires a partir de una excusa más que tentadora e igualmente militante: ver en vivo a Charly García.

Tras su regreso a los escenarios en marzo de 2017, cada recital del icono del rock argentino se convirtió en una experiencia profunda y de resultados imprevisibles. Pero una vez que los atavió con el título de La torre de Tesla empezaron a causar aún más furor. La táctica es así: la fecha se anuncia de forma intempestiva, las entradas se agotan en cuestión de dos o tres horas, y entonces solo resta esperar por la aventura.

A contramano de lo que sucedía en el ocaso de la era Say No More, en la que sus recitales estaban atravesados por el caos, García, pese a su delicado estado de salud, fue recuperando en este período su nivel performático. Por eso, luego de la queja de algunos fans de que nunca podían conseguir entradas para verlo en el Gran Rex, decidió regresar al Luna Park.

La idea surgió en noviembre de 2018, en la escala porteña del jazzista estadounidense Herbie Hancock, al que ex La Máquina de Hacer Pájaros conoció en la previa de su actuación en ese estadio. De hecho, le regaló un vinilo de uno de los discos de ese grupo, Películas (1977), durante esa reunión. Sin embargo, lo que más motivaba a Charly para volver a ese aforo, que nunca le fue ajeno -amén de consumar ahí la despedida de Sui Generis, sirvió para la presentación de algunos de sus discos, con cumbres como la de Piano Bar-, fue su exitoso reencuentro con la capital chilena. En el otro lado de la Cordillera, en junio pasado, actuó en el Movistar Arena ante 12 mil personas, en lo que fue su mayor convocatoria hasta ahora y primera expedición foránea en mucho tiempo.

De manera que en la noche del miércoles García retornó al Luna Park, a siete años de su último show ahí. Y lo hizo de la forma más inesperada: inaugurando su repertorio con “Instituciones”, clásico de Sui Generis para el que invitó nada menos que a su ex media naranja en esa agrupación, Nito Mestre. Justamente con ese tema comienza Adiós Sui Generis (1975), disco en vivo que registró la despedida del tándem y a la vez demostró al medio argentino el poder de convocatoria que había alcanzado el joven rock.

Pero para despejar cualquier síntoma de hipoglucemia nostálgica, el artista respondió seguidamente con contemporaneidad al alimentar el “minimalismo Casio” de “De mí”, tema con el que venía abriendo los últimos shows de La torre de Tesla, con sondas de canción pop. Al que le secundaron, para que no quede ninguna duda de que Charly vive en la Cuarta Revolución Industrial, “La máquina de ser feliz” y “Rivalidad” (del más reciente Random,2017), en los que puso a prueba la adaptación del espectáculo que venía presentando teatros en un escenario más grande.

Si en “Yendo de la cama al living”, donde las pantallas aludieron al llamado “Gol del siglo” (el segundo que le marcó Maradona a los ingleses en el Mundial de fútbol de 1986), la audiencia volvió a apropiarse de uno de los clásicos de García, en “Cerca de la revolución” el Luna Park casi se vino abajo. Especialmente ahora, que se empezó a correr la bola de que el Arzobispado porteño, dueño del lugar, quiere venderlo a un grupo inversor europeo.

Pero entre un tema y otro apareció “In the City That Never Sleeps”, en el que el ídolo demandó: “¿Qué pasó con las luces?”. Aunque no tuvo que apelar a la verborragia para alcanzar la hora y media de show, García anduvo lúcido y expeditivo. Lo demostró en la introducción de “King Kong”, cuando una chica del público, en medio de la presentación del tema, le exclamó: “¡Te queda chico!”, en referencia al predio. A lo que él respondió: “Tenés razón”. La canción del disco Kill Gil (2010) estuvo escoltada por otra del repertorio de Random, “Lluvia”, y por la que titula a Parte de la religión (1987).

jueves, agosto 01, 2019

Charly García volverá a tocar en el Luna Park después de siete años

Charly García, durante su último concierto en mayo de este año, en el teatro Gran Rex Crédito: Patricio Pidal / AFV

Charly García vuelve al Luna Park para presentar La Torre de Tesla. Miércoles 7 de agosto a las 20.30. Entradas a la venta desde mañana, jueves 1 de agosto". Así de escueto y directo fue el mensaje que el músico difundió a través de sus redes sociales para confirmar lo que desde hace unos días ya era un rumor: el regreso de García a uno de los estadios emblema de su carrera, desde aquellos históricos conciertos de Adiós Sui Generis, en 1975 hasta su último show en el "Palacio de los Deportes", en septiembre de 2012, con la excusa de presentar el box set 60x60.

En los últimos dos años, García anunció sus shows con apenas uno o dos días de anticipación, pero en esta oportunidad, por ser un estadio con mayor capacidad, se lanzó a la venta una semana antes. Así y todo agotó en un par de horas todas las entradas que salieron a la venta por TicketPortal y en la boletería del Luna Park, en este segundo eran por orden de llegada y con un máximo de cuatro por persona, es por eso que hubo fanáticos acampando desde la noche anterior.

La semana pasada, el productor cordobés y consejero de Charly, José Palazzo, había escrito en su cuenta de Twitter: "Anoche visité a Charly García. Me dijo que quiere tocar en el Luna Park. Y que tiene ideas". Hoy finalmente se confirmó lo que, seguramente, el músico viene preparando desde hace algunos meses. La última presentación del espectáculo que el músico dio en llamar La Torre de Tesla fue en mayo pasado, en el teatro Gran Rex.



Cuatro shows históricos de Charly en el Luna Park:

viernes, diciembre 07, 2012

Excelente Show en el Luna Park

Basado en la serie estrenada en 1959, el músico presentó anoche, en un Luna Park repleto, su propia Dimensión desconocida. Con una puesta escenográfica, lumínica y de vestuario anclada en unas cinco décadas atrás -de los ‘60 a los ‘50, parece haber sido la consigna- García volvió a Bouchard y Corrientes por última vez en el año, para recorrer, una vez más, una parte de sus grandes éxitos, más alguna perla olvidada de su larga trayectoria.

Acompañado por sus leales compañeros de ruta de The Prostitution, abrió el show con la vieja Tango en segunda, después de la proyección de imágenes -a modo de presentación- de la tira protagonizada por Rod Serling, donde Charly hizo un dueto telefónico con Marilyn Mason. Enseguida, vinieron con El amor espera, Promesas sobre el videt, Pasajera en trance, I Not in Love, Vicio, Pecado Mortal. Luego, apareció como invitado especial Nito Mestre, juntos tocaron Instituciones y El día que apagaron las luz

Lista de temas

miércoles, septiembre 05, 2012

El gran encuentro con Fito Páez

El artista contó con la presencia del músico rosarino en el Luna Park. Lebón y Juanse también subieron al escenario.



Charly García sigue presentando su obra 60x60 en el Luna Park. En la segunda de las noches contó con la presencia de reconocidos músicos como invitados.

David Lebón, Juanse y Fito Páez se dieron el gusto de acompañar al artista en esta importante y esperada presentación. Con el rosarino tocó una gran versión de "Desarma y sangra", incluida en el disco Bicicleta (1980). Los fans disfrutaron de este emotivo encuentro.

Como pasó con el primero de los shows, Lebon subió al escenario para romperla con "Suéltate rock and roll", clásico de Polifemo, y Seminare. Juanse también participó de la gran noche con su aporte en el tema "La sal no sala" (La hija de la lágrima).

Mañana será la última presentación de Charly García en el Luna Park. Hay que recordar que hoy se cumplen 37 años de "Adiós Sui Generis".

Fuente: TN

viernes, agosto 31, 2012

El mejor Charly en años

En toda persona reposa un ángel o un demonio, afirma Haroldo Conti en Mascaró, el cazador americano , en boca de uno de sus personajes. Charly García eligió para esta etapa de su vida dejar aflorar al ángel que lleva adentro pero con la experiencia a flor de piel que le dejó la larga convivencia con su demonio.

Desde su regreso, en Vélez, en aquel show bautizado el concierto subacuático, a esa serie que resumió su trayectoria en tres shows con tres listas de temas distintas, siempre miramos y escuchamos a Charly con ojos piadosos. Le permitimos, una vez más, lo que a otros no les perdonaríamos. Hecha esta salvedad, metámonos por entero en su show de anteanoche en el Luna Park y admitamos que fue no sólo la mejor presentación de García desde su regreso a los escenarios, sino también la mejor incluyendo el último período de Say No More.

"Díganles a sus amigos que no estoy loco. Si estuviera loco, ¿podría hacer esto? No es fácil", dirá Charly casi dos horas y media después de haber comenzado, cuando su predicción de que éste sería el mejor show de la banda ya es obra consumada. Porque entre el inicial "Rock and roll yo" y el cierre con "Me siento mucho mejor" asistimos a la mejor versión de esas tres bandas en una que es The Prostitution. Una, las cuerdas de Alejandro Terán (viola), Julián Gándara (chelo) y Christine Brebes (violín); otra, los chilenos que lo acompañan desde la llegada del nuevo milenio: Kiuge Hayashida (guitarra rítmica), Carlos González (bajo) y Tonio Silva Peña (batería), y la tercera, los leales de uno de sus períodos de esplendor: Fabián Quintiero (teclados), Carlos García López (guitarras) y Fernando Samalea (bandoneón y vibráfono), más la voz fresca de Rosario Ortega.

Díganle a sus amigos que no estoy loco

En la primera de sus tres fechas programadas en El Palacio de los Deportes, García presentó 60 x 60 con un show rockero, nostálgico y contundente


La primera imagen que se refleja sobre las pantallas del escenario es casi icónica: Charly García recostado sobre un sillón, respondiendo preguntas en plena etapa de caos mientras marea un micrófono ante la tibia arremetida de Dolores Barreiro, por ese entonces conductora de El Rayo. En esta caso, Charly habla con pasión de Marilyn Manson y Manson, desde algún lugar del planeta, también le responde; juntos hablan por teléfono y se devuelven gentilezas. Pero, ¿cómo se explica esta apertura en la primera de las tres fechas que García tiene en el Luna Park para presentar oficialmente en el país su box-set 60 x 60? La respuesta llega segundos más tarde cuando esa admiración sostenida por el músico americano lo pone en escena con la cara pintada de blanco, labios color rojo sangre y sus largos brazos estirando los cuernos al cielo sobre la base de "Rock and roll yo". Frente a un Palacio de los deportes a punto de llenar, Charly se planta así, micrófono en mano, frente a su parada más ambiciosa tras aquella larga seguidilla de pruebas de fuego que supuso el regreso a los escenarios. "Ensayamos mucho y creemos que va a ser nuestro mejor recital hasta el momento", avisa de entrada, convencido. "Le daremos nuestro corazón, ojalá que los latidos sean suyos. ¡Say no more!".

Con una puesta en escena sostenida sobre efectos de luces, telas brillantes y varias pantallas distribuidas a lo largo del escenario, Charly García sigue contando con equipo de sobra: The Prostitution, su backingband, es un batallón de guardapolvo y brazalete SNM dispuesto a convertir en ley los caprichos de su comandante, figura que se va acomodando poco a poco a esta especie de celebración constante. Porque, tras una versión mix de "Tango en segunda" y "El amor espera", "Yendo de la cama al living" y "Plateado sobre plateado", empiezan las sorpresas. "Lo esperábamos a Nito Mestre pero no pu...", corta Charly sorprendido "¡¿Viniste entre el público vos que sos una estrella?! ¡Subí!", le ordena a la otra mitad de Sui Géneris que ya había pasado largo rato posando ante un pelotón de cámaras y celulares. Juntos, a 37 años de la despedida del dúo bajo este mismo techo, se cargan "Instituciones", canción que abre Pequeñas anécdotas... -el propio The Wall que lanzaron en 1974- para finalmente apretarse en un abrazo de sangre.

jueves, agosto 30, 2012

Vino a ofrecer su corazón

Con un concierto crudo y visceral, Charly García volvió a presentarse anoche ante su incondicional público, frente al cual mostró su perfil más humano de los últimos cuatro años, desde el largo tratamiento médico que virtualmente lo rescató de la muerte.

La primera de las tres citas que el talentoso compositor tiene previstas en el estadio Luna Park (las otras serán el martes 4 y el jueves 6 de septiembre), será recordada seguramente no por su resultado artístico -que alternó muy buenas con otras no tanto- sino porque se pudo apreciar a un Charly nostálgico y vital, emocionado y emocionante, capaz de reconocer, casi en tono de confesión, que hasta se había olvidado de interpretar algunas canciones previstas en el repertorio.

"Díganle a sus amigos que no estoy loco. Si estuviera loco no podría hacer todo esto. Hacer esto no es fácil...", dijo en un momento del show dirigiéndose a sus simpatizantes, a quienes al comienzo calificó como "aliados" y al final despidió con un "que Dios los bendiga, si es que existe".

Todo comenzó a las 21.30 en punto, cuando un García de gafas oscuras y pelo enrulado que sobresalía debajo de un sombrero -una imagen que recordaba al carismático John Belushi, de The Blues Brothers- marcó cuatro ante su banda, The Prostitution, y arrancó con "Rock and roll yo".