lunes, octubre 24, 2016

65

Charly García festejó anoche su cumpleaños 65 en un reconocido hotel de Puerto Madero, rodeado de amigos, y por supuesto hubo música!


Participaron del festejo invitados de lujo como Fito Páez, Juanse, David Lebón, Rosario Ortega, Raúl Porcheto, Willy Iturri, Pedro Aznar, Hilda Lizarazu, Fabián Vön Quitiero, León Gieco, Gillespi y la banda de músicos chilenos Kiuge Hayashida, Toño Silva y Carlos González.

viernes, octubre 21, 2016

Charly en el Archivo Prisma

El Archivo Histórico de los Servicios de Radiodifusión Sonora y Televisiva del Estado Nacional (RTA) fue creado por decreto el 9 de abril de 2013.

Tiene como objetivo principal el ordenamiento, preservación, digitalización y puesta en estado público del material audiovisual y sonoro que fuera tanto grabado como emitido por Canal 7 y Radio Nacional.

La historia de los materiales audiovisuales y sonoros que componen el Archivo Histórico de RTA refleja, con más o menos velos y distorsiones, las vicisitudes de la vida de la Argentina. En particular, del Estado en su relación con la sociedad, en tanto se trata de señales que de él han dependido sin interrupciones y que pretendieron interpelar al conjunto social.

"La digitalización significa la apertura de la memoria audiovisual histórica. A partir de este momento, las primeras 1.000 horas están disponibles para todo nuestro pueblo, y seguimos trabajando para que en breve las 100.000 horas totales estén al alcance de todos" dijo en Octubre de 2015 en la inauguración el titular de RTA, Tristán Bauer. Entrar a la página es perderse en un mar de documentos del pasado audiovisual argentino que invita al pensamiento, pero también al disfrute y la nostalgia.

Charly García: 24 años, músico popular, 6/5/1976


miércoles, octubre 12, 2016

Charly vs García

Charly vs García: del progresivo de Serú al pop bailable de Clics Modernos

La crítica consagrada del rock se complace en convertir en ídolos a los músicos más conocidos e imponer una visión totalmente idílica de ellos. Parece que los artistas debieran ser dioses perfectos que siempre tuvieron en claro lo que piensan y nunca cambiaron sus opiniones. La historia se deja de lado para beneficiar a un “chupamedismo” que invisibiliza hechos incómodos y oculta el valor que tuvieron muchos rockeros a la hora de reconocer sus errores y enmendar su camino.

El caso de Charly García es emblemático. Se cuenta con la mano a los periodistas que se han animado a decir que el mítico bigote bicolor debe haber sufrido  una lucha interna en su mente a principios de los 80, por la cual se decidió a cambiar totalmente su estilo musical y su estética.  Pareciera que entre  Serú Girán y la época de Clics Modernos no hay ninguna diferencia: Charly queda como un saltimbanqui que cambió de piel sin inmutarse. En realidad, esta idea es sólo una comodidad de los periodistas que los exime de analizar cómo se dio la transición entre etapas. Un artificio que sirve para tapar algunas de las peores convicciones que caracterizaron a la ideología  del rock argentino contemporáneo a la última dictadura militar.


Entre 1976 y 1983,  el rock estaba circunscripto a una gama reducida de estilos. El progresivo, el jazz rock y la música acústica eran las tres variantes consagradas. Incluso el “rock pesado” ya estaba visto con recelo, tal como lo prueban las críticas desagradables que los periodistas vertieron sobre dos bandas excelentes de la época: Polifemo (liderada por David Lebón y Rinaldo Rafanelli) y Aeroblus (encabezada por Pappo y Alejandro Medina). Ni hablar sobre los nuevos géneros que aparecían en Estados Unidos y Europa: la revista Pelo llamaba a los punks “rebeldes sin causa “en  su edición de abril de 1978.  La periodista Gloria Guerrero  elogiaba en una revista Humor de 1981 la represión sufrida por Los Violadores en su primer recital. Pocos críticos, como Alfredo Rosso y  Juan Carlos Kreimer, se animaban a difundir las nuevas corrientes que revolucionaban a la música internacional.

viernes, octubre 07, 2016

Comenzó la celebración "Octubre García"

Las voces de Javier Maldonado y Alfonso Barbieri, entre la elegancia y la rabia, fueron las encargadas de inaugurar este jueves a la noche en La Cúpula del CCK "Octubre García", un ciclo que visita parte de la obra de Charly García a partir de versionar discos claves del genial artista rockero.

Los cantautores y productores Maldonado y Barbieri, cada quien a su modo, consiguieron devolverle a las primitivas canciones de Charly una merecida actualidad capaz de ratificar su poderosa belleza.

Y con esa tarea –que es la que parece guiar al ciclo impulsado por Darío Jalfin- la obra de García se desprende de las especulaciones mediáticas, los excesos y los partes médicos para reponerse como pieza fundamental en que abrevar.

Ante unas 250 personas desparramadas en el hermoso ámbito del piso superior del Centro Kirchner, los dos elegidos para el estreno consiguieron revivir la música de Charly, partiendo desde "Confesiones de invierno", primero de los cuatro álbumes que conforman la muestra.

El disco en cuestión, publicado en 1973, es el segundo álbum de estudio del dúo Sui Generis, que García compartía con Nito Mestre, y se ubica a medio camino del inaugural "Vida" (del año anterior) y del rupturista "Pequeñas anécdotas sobre las instituciones", de 1974.

Dando a espaldas a una imponente pantalla sobre la que circularon imágenes de distintas épocas del homenajeado intervenidas digitalmente, Maldonado abrió puntualmente a las 20 la función en compañía de la contrabajista Katia Bürer y de la guitarra eléctrica de Germán Giuliodoro.

Entre los tres propusieron un entramado sonoro delicado y eficaz para visitar libremente los tres primeros temas de "Confesiones…": "Cuando ya me empiece a quedar solo", "Bienvenidos al tren" (desde un aire valseado) y "Un hada, un cisne".

sábado, octubre 01, 2016

No bombardeen Barrio Norte

Desde este lunes 3 de Octubre se distribuye en disquerías porteñas y librerías argentinas (en noviembre llega a Uruguay) el primer volumen de la serio de libros sobre discos.

El aliado Martín Zariello (a.k.a. il Corvino) se sambuye en el debut solista de Charly García.

Clásico instantáneo desde su aparición en octubre de 1982, Yendo de la cama al living es uno de esos discos que sin dejar de ser autorreferenciales atraviesan toda la cultura de un país. 


Obsesivo, ilustrado, subjetivo, virtuoso en el arte de la digresión, fan y aliado, Martín Zariello escucha, observa, analiza y reconstruye a Yendo de la cama al living desde múltiples ángulos. 
La antena referencial de García es tan grande que su obra convive con naturalidad con Erik Satie, Bob Dylan, Chopin, Spinetta, Borges, Manuel Puig, Mercedes Sosa, la guerra de Malvinas, los Beatles, Pete Townshend, The Clash, el tango, el rap, el trip-hop antes de su existencia, Phil Collins, Frank Zappa, Milton Nascimento, Carl Gustav Jung, el hijo de Horacio Salgan y la máquina de ritmos Roland TR 808. 


¿Qué clase de sensibilidad posee ese extraordinario artista conocido como Charly García para lograr semejante impacto a través de la banda de sonido de una película y un longplay pop-rock de ocho canciones?


El Autor
Martín Zariello nació el 30 de octubre de 1984 en Mar del Plata. Publicó dos libros de ensayos (Sobre el rock y En realidad quería hablar de otra cosa) y dos de cuentos (La luna y la muralla china y Cuatro). Mantiene el blog www.ilcorvino.blogspot.com

“Este libro gira en torno a Yendo de la cama al living/Pubis angelical pero aproveché para escribir sobre Charly desde la mirada del fan nerd que soy: sus discos piratas, la era Say No More, su relación con la crítica y el ambiente del rock, la era post Palito, la incidencia del cine en su obra, su vínculo creativo con otros músicos (Spinetta, Aznar, Fito). La idea fue hacer una máquina de hablar de Charly García. 
Sin la colaboración esencial de Horacio Roque Di Pietro como editor y DT el libro no existiría. 
Forma parte de la colección Vademécum y sale por Perro Andaluz Ediciones/La Edad de Oro en Argentina y Uruguay.

Tenemos un ejemplar para sortear entre nuestros seguidores de Facebook...
Ganate un ejemplar del libro "No bombardeen Barrio Norte" de Martín Zariello.

Comentá y compartí este post, hay tiempo hasta el 23/10 ;)
Posted by El blog de Charly García (hecho por DIOS) on Sunday, October 2, 2016

El blog de Charly García (hecho por DIOS)

jueves, septiembre 29, 2016

¿En qué está el nuevo disco de Charly García?

Cuando necesitás saber en qué anda Charly García, lo más aconsejable es tomar contacto con Fernando Samalea, su más fiel respaldo creativo.

Al baterista y bandoneonista, primero lo arrebató el entusiasmo, que lo empujó a postear: “Miércoles 29 de junio de 2016, 11 y cuarto de la noche. Como en los sueños recurrentes, grabando las nuevas canciones de Charly, que tienen lo que todos esperamos y más también. Gloriosa sesión en Los Pájaros de Luján, que sucede en este mismo instante, con el ingeniero Nelson Pombal y las voces de Rosario Ortega. ¡Vamos con todo!”.

Y ayer cerca del mediodía, tras recibir un e mail de este cronista, el músico bajó un cambio: “Por el momento, el Artista no desea decir nada, porque aún no tiene claro si saldrá o no, con qué discográfica, etcétera. Por ende, comprenderás que no puedo hablar al respecto. Cuando él dé el buen visto, te paso la data”.

Por su parte, Rosario Ortega no manifestó ningún sobresalto anímico. Apenas clavó el visto a una consulta de WathsApp.
Así las cosas, en qué instancia está el sucesor de Kill gil (2010) y de qué estará compuesto son datos que pululan en la burbuja de la incógnita. ¿No está muy achacado Charly como para publicar algo a la altura de su leyenda? ¿Realmente el repertorio que estimuló a Samalea alcanza un estándar publicable?

José Palazzo asegura que sí, que es un disco que tiene rock & roll, shuffle y clásicos movimientos García. “A mí me divierte y me parece superador en muchos aspectos -asegura-. Tiene una canción conceptual, La máquina de ser feliz. No te digo que es como La hija de la lágrima, pero muestra un concepto similar. Después hay un tema dedicado al Negro García López, otro en el que se  fastidia con respecto a cómo nos atraviesan los teléfonos móviles. También le dedicó algo a la vecina con la que tuvo ese conflicto por el que se tuvo que ir del departamento de Los Patos…”

Qué tiene Charly Garcia en la cabeza


Corre el año 2012, un cronista llega al mismo hotel de la estrella de rock argentina y lo que era una crónica sobre un músico en situación de gira (vidrios destrozados y saltos al vacío) se vuelve una pregunta sobre Charly García. Javier Cababié se da cuenta que todos creen saber qué piensa el rock star. Adelanto del libro “La práctica del salto. Psicoanálisis más allá del periodismo", de Letra Viva Editorial.

En el buffet de un hotel casi vacío, en un buffet vacío, en un hotel lujoso, en el mes de mayo, entre un montón de mesas libres, con el atardecer de un viernes que traza su línea sobre el ventanal, Charly García moja una medialuna en un tazón de café con leche. Solo, en una mesa para dos. Omite los cereales, los jugos de fruta, las tostadas, enciende un cigarrillo. Está sentado en una silla y nadie ocupa la silla de enfrente. A sus espaldas, una gigantografía con su imagen anuncia su show previsto para mañana, sábado por la noche.

Show: eso dice la empresa que vende las entradas. El público dice recital. Los fanáticos dicen que va a ser una fiesta; yo creo que se trata de un evento, un evento provincial. Charly García va a tocar en el microestadio de un hotel de Maipú (una pequeña localidad ubicada a veinte minutos de la Ciudad de Mendoza) y la burguesía local se hace presente por decantación; no agota las localidades, no arrasa con las entradas: asiste, ocupa su lugar. Una chica joven con la ayuda de una cámara fotográfica genera los retratos que ilustrará, el día siguiente, las páginas de espectáculos del diario local.

También omite la pileta, que es grande. Omite el sauna, el gimnasio, el lobby. Entra por la puerta de atrás del hotel Esplendor y sube en ascensor hasta el sexto piso. No la veo a Mecha, su novia; me dicen que está con Mecha, no la veo a Mecha. Sí puedo distinguir al manager, también a la jefa de prensa; hay otros, son como cinco o seis, el círculo íntimo, la mesa chica; todos en el ascensor que los lleva al sexto piso del Esplendor. No suben con valijas, las valijas suben, con Sol y conmigo, en otro ascensor. Le pregunto a Sol:

–¿El equipaje es de los músicos?
–Es de Charly.

Las valijas de Charly García son dos: una roja y una blanca; y sobre ellas, recostada, otra pequeñita de color rosado. Sol es la persona dispuesta por el hotel para que Charly pase una buena estadía. No necesita ser arisca para decir que no es buena idea abrir las valijas de Charly a ver qué llevan.

viernes, septiembre 23, 2016

Anoche volvió PorSuiGieco

Anoche por un ratito volvió PorSuiGieco en el Teatro Coliseo
Anoche el teatro Coliseo fue testigo del regreso de una de las bandas que formó Charly García, tal como había anticipado el propio Raúl Porchetto:

“Va a ser un concierto mágico. No lo digo yo, lo dicen también muchos de los amigos que van a estar. Todos estamos muy entusiasmados. Me encanta eso y, desde ese lugar puedo decir que van a suceder muchas cosas que la gente no espera, ni se imagina”.

“Es una banda de gente joven que suena bárbaro. Hace un tiempo que toco con ellos. León (Gieco) dice que siempre tuve las mejores bandas. Es la subjetividad de un amigo, pero por ejemplo a él le gusta mucho esta banda”

Porchetto anoche compartió escenario con Palito Ortega, León Gieco, Nito Mestre haciendo clásicos como "Noche y Día", "Sentado en el umbral de Dios", "Como un ángel", "Che pibe, vení votá".

En el final de la noche, volvió a reunirse sobre el escenario PorSuiGieco y sonaron "El fantasma de Canterville" y "Algo de Paz".

martes, septiembre 20, 2016

Un mes para celebrar a Charly García

El ciclo Octubre García celebra el aniversario de Charly, con una serie de conciertos -los días 6, 7, 13 y 14 de octubre- protagonizados por artistas clave de la nueva escena que le rinden homenaje. En cada fecha se elige un álbum completo de Charly, y dos artistas lo interpretan en versiones libres (cada uno toca la mitad de las canciones del disco), combinándolas en un set en el que se incorporan otros temas. Cada artista convoca, además, a uno o más invitados. Para culminar, el 23 de octubre, el día del cumpleaños de Charly, habrá un recital con todos los músicos que participan del ciclo.

Carlos Alberto “Charly” García Moreno, nacido en Buenos Aires en 1951, es uno de los más reconocidos y geniales músicos de rock argentino. Con solo cuatro años ya tocaba el piano, y a los doce recibió el diploma de concertista de música clásica. A los catorce años formó su primer grupo, To Walk Spanish, con el cual interpretaba versiones de los Beatles y los Rolling Stones, y luego formó Sui Generis junto a Nito Mestre. Ya desde sus comienzos, con un talento sin igual, Charly asomó en la historia grande de la música con tres álbumes seminales: Vida (1972), Confesiones de invierno (1973) y Pequeñas anécdotas sobre las instituciones (1974). En 1975 el grupo se disolvió. Charly venía trabajando ya con PorSuiGieco, banda formada con Mestre, León Gieco, Raúl Porchetto y María Rosa Yorio (con quien estuvo casado y con quien tuvo a su hijo Miguel Ángel). Su siguiente proyecto fue La Máquina de Hacer Pájaros, grupo de rock progresivo integrado por Charly, Carlos Cutaia, Gustavo Bazterrica, José Luis Fernández y Oscar Moro, que llegó a editar dos álbumes: La máquina de hacer pájaros (1976) y Películas (1977). En 1978 formó Serú Girán, banda con la que grabó cinco discos hasta 1982, y que marcó una época por el altísimo vuelo poético de sus canciones (Viernes 3 AM, Desarma y sangra, Seminare, Eiti Leda, Mientras miro las nuevas olas, Canción de Alicia en el país, entre tantas otras) y por su increíble virtuosismo instrumental.

lunes, septiembre 19, 2016

Murió la mujer que inspiró Peperina

En 1979, Patricia Perea escribió una dura crítica y Charly García le respondió con una canción. Fue una cruz toda su vida. 

Hace 37 años, el 16 de noviembre de 1979, cuando la dictadura cívico-militar todavía rugía con fuerza y sus voceros aseguraban que los argentinos éramos derechos y humanos, un irreverente y provocador Charly García se presentaba en el Club Municipal de barrio Alta Córdoba.

Patricia Perea, una joven cordobesa que había cubierto el recital para la revista Expreso Imaginario, criticó con dureza el show de Serú Girán –la mítica banda de García en esa época- en Córdoba: “Un espectáculo decadente”, dominado por un clima “histérico y bufonesco”, había escrito la cronista. Perea no podía imaginarse que se convertiría en Peperina, una figura mítica del rock nacional y que esa “cruz” la acompañaría toda su vida. Murió ayer, a los 56 años.

Hace pocos años, en una entrevista al diario cordobés La Voz del Interior, la ex corresponsal de Expreso Imaginario había ratificado sus críticas: “A toda la prensa nos molestó su actitud. Vi a Serú en Capital. Charly dio un show tranquilo, sin bardo, tocó afinado. Acá venía a chicanearnos, tenía esa cosa petulante. Se sacó la camisa por la bragueta y la movía como si fuera un pene. Fue el antecedente de cuando se bajó los pantalones”.

Cuatro años después de ese concierto, cuando la primavera democrática comenzaba, a mediados de diciembre de 1983, Charly García presentaba Clics Modernos ante un Luna Park repleto y se vengó de esta cordobesa. “Voy a tocar un tema de una chica que le gustaba ir a habitaciones de moteles, a ver si le daban algo. Y cuando no le daban, se enojaba. Decía ‘ay estos chicos, qué mal que tocan’. Ahora vienen hasta periodistas hombres... ¡lo que es el destape, viejo!”, y arrancó con los acordes de Peperina.