En la estancia de "Palito" Ortega, el músico confesó a sus íntimos que quiere recuperarse de su adicción como lo hizo Maradona.
Charly García, recluido desde esta tarde en la estancia de 150 hectáreas que Ramón "Palito" Ortega tiene en la localidad bonaerense de Luján, abandonó la clínica neuropsiquiátrica Avril con un sólo objetivo: "Ser como Diego (Maradona)".
"Quiero ser como él", le confesó el rockero a sus íntimos al contarles que decidió tomar a Maradona como ejemplo a seguir por su recuperación de la drogadependencia. "Si él pudo, vos también tenés que poder", le contestaron sus amigos. "No sé, no sé, Diego es muy grosso", finalizó Charly.
La salida de García de la clínica Avril, en la que se encontraba internado desde fines de julio pasado, se produjo minutos antes de las 13:30 y en un rápido operativo que no permitió a la prensa ver al conocido artista.
El ex líder de Sui Generis y Seru Giran no recibió el alta médica, sino que la jueza María Rosa Bosio accedió a un pedido de la familia para que Charly fuera externado y continuara su tratamiento de manera ambulante, pero controlada.
"Charly está muy bien, muy cambiado, y con mucha pila, pero aún falta bastante para que los médicos decidan el alta", comentaron sus allegados. Remarcaron, eso sí, que desde hace ya algunas semanas "Charly tomó conciencia de su problema y por primera vez en su vida se siente con ganas de luchar para doblegarlo".
En Luján, Charly se pondrá a trabajar en la grabación de un disco con nuevas canciones que podría ser editado antes de fin de año. El trabajo no será el disco de estudio de Sui Generis que García y Nito Mestre habían planificado grabar antes de la internación de Charly, sino que será una producción solista.
Fuente: Critica
martes, octubre 21, 2008
Quiero ser como Diego
Charly se fue a lo de Palito

El músico dejó la clínica y seguirá con el tratamiento ambulatorio y el jueves celebrará su cumpleaños 57 junto a Ortega y Gieco, en Luján.
Charly García dejó esta mañana la clínica Avril, con un alta médica parcial y autorización judicial para festejar el jueves en Luján su cumpleaños 57 junto a León Gieco y Ramón "Palito" Ortega, dijeron allegados.
García, manifestaron las mismas fuentes, "no avala ni autoriza" otra reunión para esa fecha, y grabará un nuevo disco en la estancia de Ortega, sin participar de ningún encuentro.
Además de Ortega y Gieco los únicos autorizados a participar del cumpleaños, por orden judicial, son su ex manager Fernando Szereszevsky, el músico y amigo Nito Mestre, quien no concurrirá porque se encuentra trabajando, y la cuñada y abogada del intérprete, Inés García Moreno. Este "grupo íntimo" es el que lo acompañó durante los últimos seis meses.
El creador de Me tiré por vos recuperó peso, tuvo arreglos en la dentadura, y se le proveyó un nuevo par de anteojos, pero la "externación en Luján no es el alta definitiva", explicaron los allegados.
Los voceros del intérprete dijeron a DyN que Charly García "se enteró que un grupo de ex colaboradores está organizando un festival benéfico para recaudar fondos", pero advirtió que "no lo necesita, no participará, ni lo avala".
García "necesita tranquilidad, no requiere de ningún festival benéfico para festejar su cumpleaños", manifestaron los voceros, y dijeron que "los que quieren festejar sus 57 años pongan su música y buena onda, que muy pronto lo van a ver en un recital".
El fundador de Serú Girán fue internado el 31 de julio en la clínica psiquiátrica Avril, del barrio porteño de Almagro, por una orden judicial, tras permanecer por un "cuadro febril" en el sanatorio Güemes de esta ciudad.
La jueza María Rosa Bosio ordenó su traslado luego de evaluar un electroencefalograma y la resonancia magnética que le dieron detalles del estado de la salud "mental" del músico. El centro de desintoxicación e internación psiquiátrica breve fue elegido por la jueza para someter a García a una rehabilitación por su adicción a las drogas, según fuentes médicas consultadas.
La decisión de que deje la clínica se debe a un progreso y continuidad en el tratamiento que realiza el músico. En consecuencia debido a la buena evolución y a pedido de familiares y amigos el juzgado ordenó, tras una evaluación médica, la externación de García a una quinta en Luján propiedad de Ortega.
Fuente: Critica
Operativo cumpleaños

Una inminente autorización de médicos y jueces permitirá que este jueves festeje afuera sus 57 años.
Un largamente soñado proyecto de fans y amigos de Charly García está a punto de hacerse realidad: que el músico celebre este jueves su cumpleaños número 57 fuera de la Clínica Avril, donde está internado desde julio.
Una suerte de Operativo Clamor organizó primero un muy publicitado “parlantazo” frente a la clínica, el martes 26 de agosto, con sus canciones a todo volumen. Después, un ex mánager y un grupo de fans comunicó a los medios los avances del tratamiento, informando con cierto exceso de optimismo que había subido de peso, que se había cortado el pelo y que visitaba al dentista para arreglar su dentadura.
Hoy, si bien no se dará el alta médica ni tampoco la judicial, todo indica que podrá comenzar un tratamiento ambulatorio y trasladarse a la estancia de 150 hectáreas de Palito Ortega, en Luján, adonde estuvo el 24 de julio pasado apenas algunas horas, ya que no pudo ser controlado y debió volver a la clínica neuropsiquiátrica.
En el campo, Charly no estará solo: dos enfermeros de Avril se turnarán para estar las 24 horas, proporcionarle la medicación y asegurarse de que siga el tratamiento. Ambos enfermeros –un hombre y una mujer– fueron personalmente seleccionados por García entre el staff, ya que alcanzó una buena afinidad con ellos. Además, dos enfermeros y un médico del hospital de Luján estarán a disposición para cualquier imprevisto, ya que tuvo problemas respiratorios desde el comienzo de su internación, el 9 de junio en Mendoza. El plan también contempla que el músico vuelva dos veces a la semana a Capital para ser sometido a análisis y estudios.
El tratamiento ambulatorio fue autorizado por la jueza a cargo de su tutela, María Rosa Bosio, titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N° 92, quien personalmente, antes de firmar la orden, recorrió la estancia y verificó la conveniencia del lugar. Por orden de la Justicia, un móvil policial deberá controlar la puerta de acceso durante las 24 horas y nadie podrá ingresar al lugar sin autorización judicial. Más allá del personal médico, doméstico y técnico, sólo seis personas están autorizadas para tener contacto con Charly: Ortega, León Gieco, Pedro Aznar, Nito Mestre, el ex mánager Fernando Szereszevski, e Inés García Moreno, su cuñada y abogada.
Durante mucho tiempo, el autor de “Estoy verde (no me dejan salir)” celebró sus cumpleaños con importantes recitales en grandes teatros. En esta oportunidad, será un festejo más íntimo, mientras sus fans harán honor a una canción que grabó: “Alguien en el mundo piensa en mí”.
El plan de León
Desde un primer momento, León Gieco se mostró muy interesado en seguir la evolución de la internación “forzosa” de su amigo, y no sólo hizo los trámites legales para visitarlo, sino que se encargó de plantearle una estrategia para cuidar su salud física y mental: “Le dije que la etapa del descontrol y los escándalos ya pasó y que si quería le hacía un monumento a Say No More para que lo deje recubierto en bronce. Ahora su mayor rebeldía sería curarse y sacar discos impresionantes.”
Según se informó ayer, el plan de León podría comenzar a tomar forma concreta: Charly García se mostró entusiasmado con grabar nuevas versiones de sus canciones a solas con el piano, y eso podría llevarse a cabo en el estudio de Palito Ortega. En caso de completar un nuevo álbum, Gieco también se comprometió a negociar una edición discográfica.
Fuente: Critica
lunes, octubre 20, 2008
Charly se va mañana de la clínica
El músico seguirá con el tratamiento ambulatorio y el jueves celebrará su cumpleaños 57 en la quinta de Ramón “Palito” Ortega, en Luján.
Charly García dejará mañana la clínica Avril, donde recibirá un alta médica que no es definitiva tras completar trámites judiciales, y festejará el jueves en Luján su cumpleaños 57 junto a León Gieco y Ramón "Palito" Ortega, dijeron allegados.
García, manifestaron las mismas fuentes, "no avala ni autoriza" otra reunión para esa fecha, y grabará un nuevo disco en la estancia de Ortega, sin participar de ningún encuentro.
Además de Ortega y Gieco los únicos autorizados a participar del cumpleaños, por orden judicial, son su ex manager Fernando Szereszevsky, el músico y amigo Nito Mestre, quien no concurrirá porque se encuentra trabajando, y la cuñada y abogada del intérprete, Inés García Moreno, quien no estará porque se lo impide su labor judicial.
Ese "grupo íntimo" es el que lo acompañó durante los últimos seis meses.
El creador de "Me tiré por vos" recuperó peso, tuvo arreglos en la dentadura, y se le proveyó un nuevo par de anteojos, pero la "externación en Luján no es el alta definitiva", explicaron los allegados.
La decisión de que deje la clínica se debe a un progreso y continuidad en el tratamiento que realiza el músico.
Los voceros del intérprete dijeron a DyN que Charly García "se enteró que un grupo de ex colaboradores está organizando un festival benéfico para recaudar fondos", pero advirtió que "no lo necesita, no participará, ni lo avala".
García "necesita tranquilidad, no requiere de ningún festival benéfico para festejar su cumpleaños", manifestaron los voceros, y dijeron que "los que quieren festejar sus 57 años pongan su música y buena onda, que muy pronto lo van a ver en un recital".
El fundador de Serú Girán fue internado el 31 de julio en la clínica psiquiátrica Avril, del barrio porteño de Almagro, por una orden judicial, tras permanecer por un "cuadro febril" en el sanatorio Güemes de esta ciudad.
La jueza María Rosa Bosio ordenó su traslado luego de evaluar un electroencefalograma y la resonancia magnética que le dieron detalles del estado de la salud "mental" del músico.
El centro de desintoxicación e internación psiquiátrica breve fue elegido por la jueza para someter a García a una rehabilitación por su adicción a las drogas, según fuentes médicas consultadas.
García había provocado el 9 de junio incidentes en un hotel de Mendoza, luego de un concierto brindado en esa provincia.
Luego fue internado en una clínica de esa ciudad por las lesiones sufridas, una herida cortante leve, al golpear a un colaborador y destruir parte de las instalaciones del hotel.
Además, en esa clínica se le diagnosticó neumonía.
Recuperado de esa enfermedad pulmonar el intérprete de "Say no more" fue trasladado el 12 de junio en un avión sanitario al hospital Argerich de Capital y se lo ubicó en la sala Presidencial de internación.
Tras varios días de tratamiento García dejó de estar sedado y su respuesta fueron amenazas con el fin de abandonar el hospital, que derivaron en lesiones en su cuerpo e intentos de suicidio.
Ello motivó que autoridades de Argerich denunciaran a García ante la jueza Bosio, quien ordenó el 14 de junio la internación del músico en la clínica psiquiátrica Dharma.
Debido a la buena evolución y a pedido de familiares y amigos el juzgado ordenó, tras una evaluación médica, la externación de García a una quinta en Luján propiedad de Ortega.
Fuente: Critica
Charly García dejará mañana la clínica Avril, donde recibirá un alta médica que no es definitiva tras completar trámites judiciales, y festejará el jueves en Luján su cumpleaños 57 junto a León Gieco y Ramón "Palito" Ortega, dijeron allegados.
García, manifestaron las mismas fuentes, "no avala ni autoriza" otra reunión para esa fecha, y grabará un nuevo disco en la estancia de Ortega, sin participar de ningún encuentro.
Además de Ortega y Gieco los únicos autorizados a participar del cumpleaños, por orden judicial, son su ex manager Fernando Szereszevsky, el músico y amigo Nito Mestre, quien no concurrirá porque se encuentra trabajando, y la cuñada y abogada del intérprete, Inés García Moreno, quien no estará porque se lo impide su labor judicial.
Ese "grupo íntimo" es el que lo acompañó durante los últimos seis meses.
El creador de "Me tiré por vos" recuperó peso, tuvo arreglos en la dentadura, y se le proveyó un nuevo par de anteojos, pero la "externación en Luján no es el alta definitiva", explicaron los allegados.
La decisión de que deje la clínica se debe a un progreso y continuidad en el tratamiento que realiza el músico.
Los voceros del intérprete dijeron a DyN que Charly García "se enteró que un grupo de ex colaboradores está organizando un festival benéfico para recaudar fondos", pero advirtió que "no lo necesita, no participará, ni lo avala".
García "necesita tranquilidad, no requiere de ningún festival benéfico para festejar su cumpleaños", manifestaron los voceros, y dijeron que "los que quieren festejar sus 57 años pongan su música y buena onda, que muy pronto lo van a ver en un recital".
El fundador de Serú Girán fue internado el 31 de julio en la clínica psiquiátrica Avril, del barrio porteño de Almagro, por una orden judicial, tras permanecer por un "cuadro febril" en el sanatorio Güemes de esta ciudad.
La jueza María Rosa Bosio ordenó su traslado luego de evaluar un electroencefalograma y la resonancia magnética que le dieron detalles del estado de la salud "mental" del músico.
El centro de desintoxicación e internación psiquiátrica breve fue elegido por la jueza para someter a García a una rehabilitación por su adicción a las drogas, según fuentes médicas consultadas.
García había provocado el 9 de junio incidentes en un hotel de Mendoza, luego de un concierto brindado en esa provincia.
Luego fue internado en una clínica de esa ciudad por las lesiones sufridas, una herida cortante leve, al golpear a un colaborador y destruir parte de las instalaciones del hotel.
Además, en esa clínica se le diagnosticó neumonía.
Recuperado de esa enfermedad pulmonar el intérprete de "Say no more" fue trasladado el 12 de junio en un avión sanitario al hospital Argerich de Capital y se lo ubicó en la sala Presidencial de internación.
Tras varios días de tratamiento García dejó de estar sedado y su respuesta fueron amenazas con el fin de abandonar el hospital, que derivaron en lesiones en su cuerpo e intentos de suicidio.
Ello motivó que autoridades de Argerich denunciaran a García ante la jueza Bosio, quien ordenó el 14 de junio la internación del músico en la clínica psiquiátrica Dharma.
Debido a la buena evolución y a pedido de familiares y amigos el juzgado ordenó, tras una evaluación médica, la externación de García a una quinta en Luján propiedad de Ortega.
Fuente: Critica
Un cumple bajo siete llaves
Ya tiene el alta médica, aunque su entorno no dice dónde pasará su día.
"Lo que más necesita es tranquilidad. Por su bien y para que se pueda recuperar pronto, es necesario que todos se calmen, que se bajen las revoluciones sobre su salida, que será absolutamente controlada". Estas son las pocas palabras vertidas por los allegados de Charly García, quien el jueves próximo cumplirá 57 años sin que nadie sepa -excepto su entorno íntimo- si lo pasará en la clínica neuropsiquiátrica Avril (donde seguiría internado) o, como se desea, ya fuera del nosocomio al que fue ingresado por orden judicial el 31 de julio.
Las especulaciones y las guardias volvieron hace un par de semanas, cuando trascendió que el rockero ya tenía el alta médica y la externación era inminente. Sin embargo, también se dijo entonces que esperaban indicaciones precisas de la justicia sobre cuándo y dónde llevar a Charly, con lo que todo volvió a una expectante calma. Pero ahora, a días de su cumpleaños, el asedio vuelve a rondar al ex Sui Géneris y a poner en peligro esa externación, que se pretende sea un secreto (siempre y cuando no se haya concretado ya, fuera de las narices de la prensa y los curiosos).
El absoluto hermetismo con el que se maneja el caso tiene que ver con un pacto de confidencialidad que, según publicó Clarín, se firmó en el juzgado con el único objetivo de proteger a García. Es que la jueza María Rosa Bosio -entendida en la causa- no estaría contenta con las constantes violaciones al secreto de sumario que exigió sobre el asunto; y por eso es que postergó dos veces la salida de de la clínica. Incluso el mismo Charly compartiría esa decisión por su temor al asedio de la prensa y el público.
A lo largo de estos días, Charly -quien pasa sus días tocando su teclado- recuperó 15 kilos de peso, estrenó anteojos para mejorar su visión, se cortó el cabello y también avanzó en un intensivo tratamiento odontológico, tal como revelaron los allegados al músico.
Fuente: Diario de Cuyo
"Lo que más necesita es tranquilidad. Por su bien y para que se pueda recuperar pronto, es necesario que todos se calmen, que se bajen las revoluciones sobre su salida, que será absolutamente controlada". Estas son las pocas palabras vertidas por los allegados de Charly García, quien el jueves próximo cumplirá 57 años sin que nadie sepa -excepto su entorno íntimo- si lo pasará en la clínica neuropsiquiátrica Avril (donde seguiría internado) o, como se desea, ya fuera del nosocomio al que fue ingresado por orden judicial el 31 de julio.
Las especulaciones y las guardias volvieron hace un par de semanas, cuando trascendió que el rockero ya tenía el alta médica y la externación era inminente. Sin embargo, también se dijo entonces que esperaban indicaciones precisas de la justicia sobre cuándo y dónde llevar a Charly, con lo que todo volvió a una expectante calma. Pero ahora, a días de su cumpleaños, el asedio vuelve a rondar al ex Sui Géneris y a poner en peligro esa externación, que se pretende sea un secreto (siempre y cuando no se haya concretado ya, fuera de las narices de la prensa y los curiosos).
El absoluto hermetismo con el que se maneja el caso tiene que ver con un pacto de confidencialidad que, según publicó Clarín, se firmó en el juzgado con el único objetivo de proteger a García. Es que la jueza María Rosa Bosio -entendida en la causa- no estaría contenta con las constantes violaciones al secreto de sumario que exigió sobre el asunto; y por eso es que postergó dos veces la salida de de la clínica. Incluso el mismo Charly compartiría esa decisión por su temor al asedio de la prensa y el público.
A lo largo de estos días, Charly -quien pasa sus días tocando su teclado- recuperó 15 kilos de peso, estrenó anteojos para mejorar su visión, se cortó el cabello y también avanzó en un intensivo tratamiento odontológico, tal como revelaron los allegados al músico.
Fuente: Diario de Cuyo
jueves, octubre 16, 2008
Argentine Rock Star

El afiche es muy claro: 'From Argentina, X:F:H. Multimedia Space presents Charly García, Argentine rock star. Wednesday September 13th, 427 E 12 (1 & A)'.
Je ¿qué tal?. Recien llegado de Ezeiza, Charly contó detalles de su viaje a Nueva Cork y anticipó como será la presentación oficial de su LP 'Cómo conseguir chicas', que se hará en el Gran Rex el 13, 14 y 15 de octubre.
La idea de este viaje era un paseo o tenías algo más en mente?
Era un viaje de paseo. Yo no estaba muy convencido de hacerlo y ahí es donde Fabián me arengó para ir. Lo que terminó de decidirme fue la invtación del Sí con los tickets para ver a los Stones. ¡Y bueno! Ahí directamente me dije que no podía rehusarla y me mandé. Y después de estar unos días en Nueva York me sentí nuevamente como en casa e hicimos algunas cosas como un recital en un espacio multimedia que se hace donde antes estaba una casa funeraria, en la Ex-Funeral Home, fui a ver a un grupo que tocaba ahí y el dueño me ofreció hacer algo, así que al día siguiente yo tenía unios carteles armados y los pegamos por la avenida A y la zona del Soho.
¿De dónde te conocía el dueño?
El tipo es Mariano Airaldi, un pibe joven, artista medio under que termínó el video de 'No toquen' lo comenzó con unos ‘shots’ durante la época de la grabación de 'Cómo conseguir chicas', en una especie de performance en su casa, donde me autorizó a destruir algunas guitarras y cosas. Es un video con unas tomas nuevas en el Cementerio y con unas técnicas raras donde filmó la proyección de la película sobre una pared. Queda algo que titila casi todo el tiempo es bastante irritante. Aparte, hicimos un video de 'Fanky', con producción de un tipo de MTV que vio ese concierto que hicimos y se copó mucho. Así que ahora tengo dos videos nuevos. Filmamos en el Soho y el Washington Square, con las chicas de Kid Creole & The Coconuts, Cheryl (Poirier) y Taryn (Haegy), que bauticé las 'New York Blondes'. Y salieron cosas muy copadas, como que las minas se pusieran sobre un carro de policía y los canas muy tranquilos, 'no problem'. Después, para las partes donde entran los brasses, agarramos a unos negros que había por ahí y los filmamos. Encima se juntó gente y quedó como si fuera una gran producción. Y como estaba Joe (Blaney) les dio el master de la grabación y el sonido quedó de primera,
¿Estuviste pensando en cómo será lo del Rex, o recién ahora te metés en el tema?
No, lo tengo bastante pensado, pero no sé si va a tener gracia si lo cuento... La idea es usar un poco la pantalla para pasar imágenes sueltas y los videos. Incluso puede ser que el show empiece con la pantalla baja, con nosotros tocando detrás y con contraluces. Quiero poner unas banderas o unos cuadros por todas partes y decorar el teatro. También iluminar a la gente para que sean parte del espectáculo. Como que sea todo un gran escenario. Va a ser algo lindo... Habrá un par de estrenos porque compuse cuatro canciones nuevas muy lindas, y seguro que subirán algunos invitados: un bandoneonista que es el que le enseña a Samalea, un violinista, y quizás una sección de brasses para algunos temas. Yo voy a tener que tocar un poco más, porque Alfie no está, así que me compré un teclado nuevo. Por ahí tocamos todo el disco seguido. Al menos me gustaría diferenciarlo con la iluminación, como que los temas del disco nuevo sean en colores y el resto en blanco y negro. Y vamos a hacer casi todo 'Parte de la religión' y todo el LP nuevo, así que será un recital largo, de dos horas y media... los Stones tocaron 28 temas.
¿Viste algún otro show, o después de los Stones ya no querías saber nada?
Claro, después de eso no tenía muchas ganas de ver nada. Vi un par de bandas en Cafés, pero no me acuerdo quiénes eran...
Bueno, la otra vez viste a Edie Brickell y al poco tiempo se hizo re-conocida
¡Eh! Yo le dije, Edie, 'What i am is what i am. Es lindo ese tema. Y bueno, ¿qué más vi? Los Who ya hablan terminado su gira, y no pude ver a Neil Young en Paladium, aunque me hubiera gustado porque tocaba solo acústico. No estaba para ver demasiadas cosas,.. ¡Ah! ví 'Batman' y es buenísima. Quizás en Nueva Yørk la gente ya estaba medio asqueada de tanta 'batimanía', pero yo igual me metí en el cine. Es muy buena, está muy bien fltmada Jack Nicholson es increíble.
¿Musicalmente está pasando algo nuevo?
No. El panorama está quieto. Lo que está pasando es que la cosa latina está bastante bien. Lo de Mateos fue bastante importante. A mi, por ejemplo, me paraban mucho por la calle para pedirme autógrafos, y no sólo argentinos, sino también centroamericanos, Un pibe. Por ejemplo, estaba en la esquina del hotel con unos walkman y de golpe me mira y se queda duro. Me pone los auriculares y estaba escuchando Promesas sobre el bider, era de República Dominicana.
La onda de Nueva York está muy hippie, y se mezcla mucho lo moderno con lo hippie. Además, tocaron los Stones, tocaror los Who, se volvió a juntar Jefferson Airplane. Todo lo nuevo es viejo... Esta vez vi a Nueva York, una ciudad con una onda muy 'Batman', porque Ciudad Gótica es una ciudad muy heavy, con mucho loco suelto. Por un lado, Nueva York está más linda, pero es como que los extremos se acercan más. Ví muchos locos por la calle, hasta ví un asesinato en la zona del hotel. Dos negros de la mano crack, a puñalada limpia a las tres de la tarde en pleno Washington Square ¡Donde se suponía que no pasaban esas cosas! Pasa que estan remodelando la zona del Village, así que están desplazando un poco a la gente de la zona, y los pobres se vuelven más pobres y cada vez hay más 'Homeless' y los tipos salen a la calle como el Joker (El guasón) y no les importa nada.
¿Por qué lado vienen los temas nuevos, qué onda?
Uno es medio mántrico, con una melodía muy simple y redonda, con la afinación de la guitarra en Sol. Es como para hacer con guitarra y piano. Después hay uno que se llama 'Gato de metal', que ya es una mano más densa. Hay otro que hicimos con Ludovica Squirru sobre el horóscopo chino. Y después hay otro con las 'New York Blondies' donde yo canto en inglés y ellas en castellano. Porque se supone que son dos chicas de Nueva York que vienen acá para aprender tango y se encuentran con uno que dice 'A estas yo las vi, son las rubias de New York de Gardel' Y cuando se acerca para hablar, le dice : 'Dame un poquito, solo un poquito no más'. Por suerte están saliendo los temas y hay mucho trabajo. La banda está muy bien y la pasamos bien tocando juntos. Nos llevamos bien y no es que después de cada show cada uno se va por su lado sino que generalmente seguimos juntos. No problem. Nos gusta tocar, sacar temas nuevos, ensayar mucho.
Además, siempre tratamos de pelar alguna novedad, o un instrumento nuevo, aunque, bueno, a Samaela se le fue la mano y agarró un bandoneón. A ver que hacemos con eso…
¿Cómo ves ahora a 'Como consegu1r chicas'?
Yo veo como que le falta un poco de orden pero a mí me gusta. Simplemente lo que se le puede criticar es eso, que qizas sea un LP medio fragmentado. Pero está 'No me verás en el subte' que es... ¡demasiado!
Antes de ir a Nueva York hicieron una gira por Brasil?
Sí, y fue fantástico. Hicimos Porto Alegre, San Pablo y Brasilia, que parecía que iba a ser lindísimo y fue un horror. En Porto Alegre. en cambio, ya somos famosos–famosos porque hay mucha información de lo que pasa acá y están más cerca, asi que llenamos teatros tranquilos. En San Pablo no pudimos salir del circuito de las discotecas que es cada vez mas grande y terminamos tocando con los Tom Tom Club.
¿Qué están armando para después del disco?
Hacemos una o dos semanas en el Rex y después nos vamos a Mejico y a probar una intentona americana, New York, Los Angeles, Chicago y Miami, buenísimo especialmente New York, donde todo el mundo me dio mucha manija. O sea, si con tres carteles llené un lugar, significa que da para tocar con una cosa más armada en un lugar como el Ritz para 2000 personas. Tengo muchas ganas de tocar porque esta vez me quedé calentito.
lunes, octubre 06, 2008
Extracto
¿Qué diferencias fundamentales presenta el trabajo que ahora realizás, comparado con el de La Máquina?La Máquina creo que era un grupo impresionante. El segundo LP de ella me gusta, pero la diferencia es el nivel técnico de la grabación, O sea el sonido es mucho mejor. Es más compacto, más directo que el de La Máquina. Seru Giran es diferente, me gusta porque tiene más partes vocales que La Máquina, ésta era casi totalmente instrumental, cantaba yo solo. Acá cantamos David y yo casi todo el tiempo. Pedro también lo hace. Es todo más completo. Acá hay más coro, más armonía de voces y la instrumentación no es tan barroca en el sentido de que no tiene tantos arreglos, y menos costo. O sea que es una cosa más económica, pero a la vez cada instrumento tiene más potencia en el disco. Menos elementos, pero más fuerza y potencia. Además, te quería decir que en este LP hay una orquesta, la Sinfónica de Campinas, con 108 músicos. Ahi hay todos los instrumentos, incluso se hacen solos dentro de ese tipo de instrumento que yo nunca he usado. Después hay una percusión directamente brasileña.
viernes, octubre 03, 2008
Por el eterno camino de los sueños surrealistas

Charly García es uno de los pocos músicos que, gracias a su real aporte a la música moderna nacional, ha logrado convertirse en “un mito viviente”, en un verdadero baluarte de la música contemporánea cuya labor figura en la historia del movimiento musical argentino.
Los verdaderos motivadores que mueven el intenso caudal de creatividad que Charly posee son la constante disconformidad y exigencia que utiliza en cada una de sus obras.
Reiteradamente se introduce por caminos emprendiendo intensas búsquedas compositivas, en las que utiliza mayormente la improvisación y experimentación musical.
En el proceso evolutivo de nuestra música progresiva fueron (entre los de otros pocos músicos) dos los aportes que lograron marcar fuertes huellas para el desarrollo de este movimiento: Sui Generis y La Máquina de Hacer Pájaros.
Sui Generis fue la primer etapa de su iniciación musical (en forma importante) que mostró un estilo “más folk”. En él se conjugaron maravillosamente el profundo contenido de las letras, junto a la composición de bellas y simples melodías. Creando así, la realidad de un estilo nuevo, imposible de comparar y que miles de jóvenes adoptaron como estandarte de expresividad.
La Máquina de Hacer Pájaros fue en realidad “una maquinaria” que trabajó a todo vapor, para destilar musicalmente los vuelos imaginarios e introspectivos que tomaban los sueños de Charly. Todos ellos con creaciones de constante fluidez compositiva. “Una perfecta síntesis —dice Charly— de mi pensamiento ante la existencia que tenia ante mi vista.” Eso fue la Máquina.
Ahora, Seru Giran comprende su actual etapa, y con ella la libertad musical (expresivamente hablando) del libre albedrío grupal. Para lograr así desbordar la florida imaginación creativo-musical de todos los integrantes.
RS: ¿Te interesaron las propuestas musicales de los grupos que hay en el Brasil?
CHG: Los conjuntos de rock que hay en Brasil no me gustan mucho. Aunque me gusta el trabajo de algunos músicos, como Hermeto Pascoal, algunos de Jazz, de bossa nova. Me agrada más ese tipo de música. Ahora la facilidad que hemos tenido allá es que los medios técnicos fueron mucho mejores que acá, O sea estudios de grabación y ese tipo de cosas. Las facilidades técnicas.
RS: ¿Por que decidiste irte a Brasil, pudiendo haberlo hecho a los Estados Unidos?
CHG: Y porque de alguna manera yo tengo interés en tocar en Brasil. Allá hay un gran mercado y hay mucha gente a quien le puede llegar a gustar la música mía. Y aparte, porque es como un primer paso, es decir, no yendo directamente, sino escalando.
RS: ¿Cuándo te fuiste tenias ya una idea concreta de lo que ibas a hacer?
CHG: Si, si, más o menos la tenía, y cuando fuimos allá a Buzios con David, en seguida nos pusimos a componer e hicimos casi dos long play, de los cuales elegimos uno, que es el que va a salir ahora.
RS: ¿Cómo es la composición musical?
CHG: Y es bastante variado el tipo de música. Pero lo que quería realmente es que sonase bien. Los retoques se los dimos en Brasil.
RS: ¿Tiene algo que ver con el tipo de música que hacías en La Máquina?
CHG: No, es algo nuevo. No sé, no te podría definir el estilo de música, porque hay varios dentro del LP. Hay latino, hay cosas suaves, otras más melódicas, hay un toquecito de jazz y de tango por ejemplo. Es muy variado el LP este ya que tiene partes de música clásica y contemporánea además. Hay canciones con ondas latinas, pero no hay un estilo que predomine sobre otros. El tratamiento es más bien jazzístico, aunque toquemos rock y todo eso.
RS: ¿Compusiste los temas junto a los demás músicos?
CHG: Los temas estaban listos cuando ellos llegaron. Yo los compuse con David y hay temas de él. Pedro y Moro le dieron el toque. Ahora los arreglos los hicimos todos, siempre me gustó que los músicos hagan su parte. Yo no le digo al baterista o al bajista que hagan esto o lo otro. Con Moro hace mucho tiempo que estoy trabajando y lo súper conozco y Pedro es Impresionante, Creo que es el mejor bajista que hay... podría decirte en toda Latinoamérica, y está al nivel de los grandes como Stanley Clarke. Tal vez yo estoy por ahí un poco deslumbrado, pero realmente es un muy buen músico.
RS: ¿En base a qué hecho te nació la idea de realizar este tipo de música?
CHG: No sé, tal vez el hecho de estar lejos de aquí sin los prejuicios que tiene el compositor, o quizás también la crítica y la gente de aquí, ¿no?
RS: ¿Por qué formaste el grupo con musicos argentinos solamente?
CHG: Porque creo que son los músicos que forman la agrupación mejor que podría tener. O séa, en Brasil hay muchos y buenos músicos, pero me siento más identificado con estos porque ya los conozco. Además, el tipo de música que yo hago en Brasil no se hace. Hay buenos músicos, pero más de otros estilos, tipo samba, jazz, etcétera. Sería como darles la partitura y que toquen, y a mí me gusta que los tipos participen más del proceso creativo.
RS: ¿Qué elementos aportan individualmente?
CHG: Bueno, David aporta, bah, no es que aporta, porque yo también aporto a lo de ellos. David es un poco la composición, o sea es el que compone muchos temas conmigo, es la voz y es la guitarra solista, Pedro es un chico muy joven y tiene una capacidad técnica asi de increíble, y bueno, es un estilo de bajo que no es muy escuchado aqui, tipo jazz que me gusta mucho. A Moro lo conozco desde hace tanto tiempo, que creo que es el baterista para mi, además me siento muy bien con él a nivel humano.
RS: O sea que tenés un grupo ideal.
CHG: Si, todos los grupos son ideales cuando empiezan. ¿no? (risas)
RS: Te interesaría que tus obras trascendieran internacionalmente?
CHG: Si, más que ser conocido internacionalmente, me preocupa que mi música salga bien, grabar en buenos estudios y tener las cosas que quiero. Además, un poco crear y no depender mayormente de la falta de dinero. En realidad me interesa mucho más ganar más dinero para tener mi estudio de grabación e independizarme del manejo organizativo. Por lo menos lo que he conseguido hasta ahora es que este LP suene bien; para mi ya es bastante.
RS: ¿Qué tal es el mercado de discos en Brasil?
CHG: Es muy fuerte, se venden muchos discos, pero la música que pasan por la radio es tipo discoteca. O sea, no hay rock en Brasil, por eso me parece que puede llegar a ser además de importante, novedoso, y se pueden, no sé, dar como apertura no sólo para mi, sino para mucha gente, de músicos de acá que pueden ir a tocar allá perfectamente. Ellos tienen muy bien conceptuada a la música argentina, cualquier conjunto de rock argentino tiene posibilidades de que le vaya bien, porque el público y los músicos ya saben que hace bastante tiempo que estamos en ésto y que es una cosa seria.
RS: ¿Se conoce la música andina o la del folklore argentino?
CHG: No, ese tipo de música no existe comercialmente en Brasil, por lo menos nunca la he escuchado por radio.
RS: ¿ Cuándo viniste la última vez en un viaje relampago, tuviste la oportunidad de escuchar a algún músico?
CHG: Aproveché para ver a Spinetta, que tiene un buen nivel, aunque tenga reparos en alguno que otro tema. Lo que no vi es gente nueva.
RS: ¿ Te parece que eso se debe a cierta crisis?
CHG: Hay muchos grupos nuevos, todavia no está muy definida la cosa. Creo que va a pasar un tiempo hasta que esto vuelva a ponerse firme. Hay mucha gente que está con el problema de los medios, o que es una cuestión de medios, o sea que los grupos nuevos tienen dificultades como yo las tuve, Ahora yo las tengo porque quiero grabar en un estudio de 24 canales en ves de 8. Antes, cuando empecé, no podía grabar ni en 2. Son pasos que a cada uno le dan su ciclo.
CHG: Ahora voy a Los Angeles a mezclar este disco.
RS: ¿Por qué a Los Angeles?
CHG: Porque es donde se mezcla mejor en el mundo. Allá vamos a elegir un estudio del que hayamos escuchado discos, por ejemplo, de Steely Dan o de Joni Mltchell, o sea de esa gente que nos copa mucho. Vamos a tratar de ir con un técnico para que él mezcle. Bllly (Bond) se está ocupando un poco del asunto del sonido, pero si vamos a Los Angeles vamos de tratar de que ellos se ocupen de todo y después venimos acá. Vamos a presentar el LP, creo que en el Opera, luego haremos una gira de dos o tres meses por Brasil, después a Chile, Uruguay, y no sé, de ahi en más lo que vaya pasando.
RS: ¿Pensás comprar algún nuevo instrumento?
CHG: Ahora yo uso el piano acústico. Cuando vaya a mezclar voy a comprar. En realidad de teclados estoy bien, lo que me gustaría tener es un equipo de sonido.
RS: ¿Nunca pensaste en cambiar de instrumento?
CHG: Y no, yo soy un tecladista, me gusta, y además es lo que sé tocar.
RS: ¿Cuáles son tus contactos con la WEA?
CHG: La WEA distribuye nuestros discos. Es decir, el disco mio, va salir por un sello independiente y será distribuido en todo el mundo por WEA. Donde no se saque el disco, nos da la cinta a nosotros y nos libera. Osea, ellos tienen como la primera opción para editarnos en cualquier parte del mundo. Si hay otro lugar del mundo donde ellos no nos editen la cinta, nos la dan y la podemos sacar en otro sello. Es buen arreglo.
RS: ¿Por supuesto que extrañarás a tu familia, amigos, no?
CHG; A mi familia la extraño, claro, cómo no la voy a extrañar. Todo el mundo extraña a la suya. Ayer lo vi a Miguelito.
RS. ¿Lo pensas llevar a Brasil?
CHG: Si, lo pienso llevar, pero pienso tener primero una casa más linda de la que tengo allá, y no sé, tener las cosas un poco mejor. Allá ahora estoy de un lado para el otro.
RS: ¿Cómo es la casa?
CHG: Es una casa grande y está en un lugar que es como Palermo de acá. Tiene una sala grande para grabar, tres habitaciones, sótano, mucha luz. Por donde vivo no hay contaminación ni ruidos.
RS: ¿Y la gente cómo te trata?
CHG: Genial, toda la gente que he conocido me ha tratado bien. Lo que pasa es que allá no hace falta que ser una estrella para que te traten bien, allá lo hacen bien con todo el mundo. Encima, si sos músico y les gusta lo que hacés, te tratan mejor. Aparte es normal, ¿no? (risas).
RS: Todo el tiempo que estuviste en el Brasil lo dedicaste al nuevo long play, no?
CHG: Si, tres meses estuve dedicándolos de lleno a componerlo, un mes me mudé y dos meses grabando.
RS: ¿ Y ahora vas a seguir componiendo?
CHG; No, ahora quiero el dinero, Billy Bond: Yo lo quiero para hacer tres long play más (risas a granel).
RS: ¿Cuáles son los elementos o situaciones que te pueden hacer sentir limitado musicalmente?
CHG: Lo único que me limita es el tiempo. Me gustaría tener más para practicar el piano, para adquirir más técnica, porque a veces se me ocurren cosas y no puedo tocar, Pero no sé, eso es cuestión de estar tranquilo, tener un piano en la casa de uno y tocar, y tocar. En este momento estoy en un grupo que me permite hacer prácticamente todo lo que quiero, o sea, las posibilidades técnicas de los instrumentistas son muy amplias y me siento muy cómodo. Desde ese punto de vista no tengo ningún problema,
RS: ¿Le darías un significado subjetivo a tu música?
CHG: Yo creo que es totalmente subjetiva. En mí produce una cosa y en la gente otra. Lo que ella ve en mi música no tengo idea de lo que es, A mi me gusta cuando la hago, y después no sé, la brindo y la gente saca sus conclusiones. Una vez que uno hace la cosa y se la da, deja de pertenecernos. Yo a veces escribo cosas que a veces no sé ni lo que son. Algunas de ellas las hago inconscientemente, otras me salen y las pongo, y chau. Quizás yo las entiendo después de dos o más años. Al principio las hago espontáneamente, tratando de que los temas tengan la mayor carga emotiva posible, que no sea matemática, sino inspirada. Es lo que realmente vale para mí la música.
RS: ¿ Te parece que es justa la denominación de “exquisito” que ciertas personas te atribuyen?
CHG: Creo que soy una persona fina, no creo que sea exquisito.
RS: Retrocediendo a las preguntas. ¿Cómo va a ser la tapa de tu LP?
CHG: La tapa va a ser con fotos en blanco y negro. Estas van a contar la historia en letra, sobre lo que se llama Seru Giran, un idioma que inventé yo.
RS: ¿Cómo, qué inventaste vos?
CHG: Si, la letra no quiere decir nada en algún idioma, pero cada palabra lleva una foto en la tapa, entonces por eso se puede tener la pista de lo que es.
RS: ¿Qué diferencias fundamentales presenta el trabajo que ahora realizás, comparado con el de La Máquina?
CHG: La Máquina creo que era un grupo impresionante. El segundo LP de ella me gusta, pero la diferencia es el nivel técnico de la grabación, O sea el sonido es mucho mejor. Es más compacto, más directo que el de La Máquina. Seru Giran es diferente, me gusta porque tiene más partes vocales que La Máquina, ésta era casi totalmente instrumental, cantaba yo solo. Acá cantamos David y yo casi todo el tiempo. Pedro también lo hace. Es todo más completo. Acá hay más coro, más armonía de voces y la instrumentación no es tan barroca en el sentido de que no tiene tantos arreglos, y menos costo. O sea que es una cosa más económica, pero a la vez cada instrumento tiene más potencia en el disco. Menos elementos, pero más fuerza y potencia. Además, te quería decir que en este LP hay una orquesta, la Sinfónica de Campinas, con 108 músicos. Ahi hay todos los instrumentos, incluso se hacen solos dentro de ese tipo de instrumento que yo nunca he usado. Después hay una percusión directamente brasileña.
RS: ¿Todos los temas tienen letras?
CHG: Si.
RS: En tus nuevas canciones le das más importancia a le letra o a la música?
CHG: Para mi un tema es letra y música. No le doy importancia a ninguna de las dos cosas por sobre la otra. Me gusta cuando las composiciones están bien balanceadas, que la letra sea linda y la música se adapte. No concibo un tema que tenga una buena letra y una mala música y viceversa. También compongo partes instrumentales, los temas también tienen esa particularidad.
RS: Una última pregunta. ¿ Te sentís mayormente influenciado por los medios externos?
CHG: Soy muy influenciable por las cosas que pasan y por las que me suceden a mí. Cualquiera de ellas, ya sea en el mundo, o mis estados de ánimos, o de la gente, las historias que se ven todos los dias, y a veces algo de esto me queda en la cabeza. Lo sueño, no sé, y cuando voy a hacer mi música me sale así.
Susana Contreras
El día que secuestraron a Charly

Aniticipo del libro del periodista Fernando Cerolini. El autor es el director de Pronto, la revista de espectáculos de mayor venta del país. Este desopilante policial, que se sumerge en el mundo del rock a través de su estrella más emblemática, marca su regreso a la ficción tras 25 años de ejercer el periodismo.
Esa noche Charly hizo lo de siempre. Llegó tres horas tarde, eludió a los pocos seguidores que lo esperaban detrás del vallado y se abrió paso a empujones entre los patovicas de la entrada.
El sonidista dormitaba haciendo equilibrio en una silla con los pies sobre la consola.
En un rincón de la sala, los músicos, que por las dudas mantenían los instrumentos en sus fundas, jugaban al truco por cervezas. El bajista, un morocho de bigotes y pelo largo que parecía más entretenido que el resto, llevaba ganados dos cajones de Heineken.
La única chica del grupo, que se encargaba de la segunda voz y la guitarra rítmica, mandaba mensajes de texto por celular. Quien la miraba de lejos pensaba que se reía sola.
Cuando entró Charly se cortó el juego. Todos lo saludaron y comenzaron a desenfundar sus instrumentos. El boliche prendió nuevamente las luces y abrió la boletería.
Nunca se entendía bien cómo, pero la veintena de fans que esperaban en la puerta empezaron a multiplicarse. Un verdadero misterio en esa calle de San Telmo, que a esa hora estaba desierta: los turistas que la frecuentaban buscaban tango y se los veía hasta la 1 o 2 de la mañana. Ahora eran las 3 y media, y en veinte minutos el show iba a comenzar.
Los problemas se iniciaron al promediar la cuarta canción, cuando Charly dejó de aporrear el piano y dijo:
–No voy a seguir con este tema... es muy viejo y no me acuerdo la letra; dejen de pedir boludeces.
Ahí nomás le arrojó en la cara, con buena puntería, lo que quedaba del vaso de Johnny Walker a un gordo de la primera fila que se había parado para aplaudir su olvido. El tipo, uno de los fieles que se había aguantado la amansadora en la puerta, festejó la ocurrencia como si el músico le hubiera tirado agua bendita. Acto seguido, Charly se bajó los pantalones. Pero contra lo que podía esperarse, nadie reparó en su sexo. Su delgadez extrema dejaba ver los huesos como una radiografía y más de uno creyó estar frente a un sobreviviente de Auschwitz.
La patética imagen generaba compasión y no el rechazo que el músico buscaba provocar, salvo para el jefe de seguridad del local. Este tenía órdenes expresas del dueño de suspender el show ante el mínimo amague de escándalo. El miércoles habían tolerado las extravagancias, pero doscientas entradas de borderó no justificaban que el local corriera riesgos de destrozos. Así que el tipo les dio la orden a los patovicas de que desalojaran el escenario. A los pocos minutos todo se había convertido en un pandemónium.
El bajista demostró que además de jugar al truco sabía irse a las manos. Con un gancho en la sien y un cross de derecha en la mandíbula, dejó fuera de juego a un rubio cortado a cero que pretendía bajarlo agarrándolo de la cintura.
La chica de los coros también parecía estar acostumbrada a la situación: le tiraba con fuerza de las orejas y le daba rodillazos en la espalda a un petiso macizo que tenía a maltraer al baterista. Charly en tanto trataba de mantener el piano en equilibrio para no perder la botella de whisky.
Sus devotos la pasaron mal. Lejos de poder ayudar a su ídolo, fueron arreados hacia la calle por otros tres hombres de seguridad a empujones y patadas. Pero Charly se llevó la peor parte. Cuando Billy (un grandote de barba al que le decían el Oso y lo defendía cuando se metía en problemas) logró rescatarlo, tenía el ojo derecho hinchado y un corte en la pera.
En los noticieros, que cubrieron profusamente el accidentado recital, el dueño del local explicó que el músico fue golpeado cuando esgrimía una botella, algo que Charly desmintió de plano mientras mostraba sus lesiones:
–Lo único que hice fue tratar de salvar el Johnny Walker. Cualquier tarado sabe que un día de semana a esa hora está todo cerrado. Y además tenía un valor emotivo: me lo había regalado
Yonse en el show que me invitó a cantar Satisfaction.
En Crónica, Feuer, cansado ya de escribir siempre la misma noticia, tomó de la computadora el archivo del texto que había publicado hacía dos meses, cambió el nombre del boliche, la cantidad de asistentes y las lesiones y lo mandó tal cual. Nadie se dio cuenta.
Después la polémica derivó en por qué no se había devuelto la plata de la entrada. El empresario afirmó que se debía a que la policía dispersó al público por temor a un conflicto mayor. “Desde mañana comenzamos a devolver el dinero a todo aquel que tenga la entrada”, informó.
Pero la convocatoria fue escasa: sólo treinta y cinco pidieron el reintegro del dinero. Del resto, muchos las habían tirado y otros preferían guardarla de recuerdo junto con los recortes de los diarios. Incluso le hicieron varias notas a un fanático que guardaba siete tickets de recitales de Charly que jamás habían terminado.
Las dos fotos eran de igual tamaño: él las había pegado una al lado de la otra en la pared del estudio, un mes después de que Mariel dejara la casa. La de Charly estaba a la derecha. Era una página de la revista People y la había sacado de una nota reciente que llevaba por título El OTRO CARLITOS, en la que obviamente comparaban al músico con Gardel. La imagen elegida era en sepia y mostraba a un Charly demacrado y con un feo rictus en la boca –quedaba claro que evitaba sonreír para esconder el deterioro de los dientes– mirando hacia un horizonte imaginario. El epígrafe empezaba: “Cada día canta mejor”.
–Qué hijos de puta –decía Natalio en voz alta cada vez que lo leía, hasta que finalmente decidió tacharlo.
La foto de Videla era de un suplemento especial de Clarín que recordaba los 30 años del golpe. El dictador, engominado y canoso, vestía un traje a cuadritos en una de esas audiencias donde se negaba a declarar y sólo decía que se hacía responsable de todo lo que había sucedido durante su gobierno, aunque nunca aclaraba si en esto incluía las masacres y los robos de niños. Videla miraba hacia donde estaba el tribunal. Su rostro denotaba el desasosiego de aquel que es entregado para preservar a quienes ahora lo negaban, aquel que ya no tiene salvación y sabe que su nombre será por siglos sinónimo de lo siniestro. A Natalio le seguía asombrando que, quien no lo conociera, podía simplemente ver en la foto a un viejo cascarrabias de presión alta que se ponía nervioso en presencia de los nietos.
Se sentaba en medio del estudio en el sillón de director que había traído de la oficina de su padre y miraba las fotos durante largo rato. Sabía que elegir un camino implicaba rechazar el otro; eso lo enfurecía. Más de una vez, mientras miraba esos perfiles, comenzaban a confundirse las narices, los anteojos, los bigotes, y finalmente no sabía qué rostro era cuál. Entonces sacudía la cabeza para despabilarse o caminaba unos pasos. Otras veces lo vencía el sueño y quedaba sentado frente a las caras como un muñeco con el cuello roto.
Desde que la causa por el destino de los hijos de desaparecidos lo recluyó en prisión domiciliaria, el plan con Videla se había complicado. Ya no podría salir al pasillo de la iglesia, acercarse en el momento de la comunión para gritarle su nombre y, después de preguntarle si se iba a pudrir en el infierno, pegarle un tiro en el pecho. No es que él creyera en algo, pero suponía que esos pensamientos podían aterrorizarlo en los últimos momentos de vida, sobre todo si llegaban en forma de pregunta. El dictador podía afirmar o rechazar, pero no convivir con la duda.
Ahora sólo le quedaba comprar un departamento en el edificio de la calle Cabildo y Olleros. En él, los precios se habían devaluado por las numerosas incomodidades que generaba la presencia del reo y del Ibérico Saint Jean, otro jerarca del Proceso con prisión domiciliaria. Su mudanza a uno de los pisos superiores o el acceso a la terraza le daban la posibilidad de irrumpir por una ventana (no había balcones) con un equipo de andinismo en la vivienda del dictador, en el 5º piso. Por esta razón en los últimos tiempos leía con fruición las noticias de los hombres araña que asolaban Belgrano y Barrio Norte.
Pero Natalio no se decidía. Aniquilar a Videla podría costarle varios años de cárcel e incluso la vida. Pero algo lo preocupaba más: terminar con Videla era olvidarse de Charly.
Lo que inclinó la balanza fue finalmente la nota de una revista de un año atrás que encontró en la sala de espera del consultorio del dentista. En ella, varios roqueros (entre los que no estaba Charly) lloraban en el entierro del Beduino, el batero de Siempre Girar que había muerto en su casa acosado por el alcohol y el olvido. Entonces se paró frente a las fotos y arrancó la de Videla. “Al final, quizá sea para bien –se justificó–: una muerte a tiros le da cierta dignidad a un militar y los siniestros comenzarían a recordarlo como víctima en vez de victimario”. Natalio ya no tenía dudas. De ahora en más, Charly pasaba a ocupar el centro de su vida.
Por Fernando Cerolini
Fuente: El Argentino
jueves, octubre 02, 2008
Extracto
Cuando yo vi “Modern Clics” sentí eso; pensé que estaba todo bien, que era un LP buenísimo, y llego acá y me empezaron a atacar... Eso me dio como, no sé, mi contestación a eso fue:
“Ustedes son unos burros, no saben nada; ya van a ver que de acá a un año les va a parecer genial.” Lo que pasó es que yo era una especie de monstruo respetado; ¿cómo iba a hacer música bailable? A mí no me parecía tan ilógico, pero bueno, pasó eso. En esos momentos o me deprimo mucho y no salgo de mi casa o digo “Cállense, escuchen y no rompan las pelotas.”
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