Charly García no vino en tren ni tampoco en avión sino que lo hizo en limousine desde Buenos Aires hasta Mar del Plata para recibir el premio Mejor Espectáculo Musical Individual. Cuando pronunciaron su nombre, el Teatro Auditorium se vino abajo. Fue la primera ovación.
Fiel a su estilo, Charly sostuvo:”Agradezco a Mar de Plata porque es una ciudad rockera. ¿A quién más tenía que agradecer? Say no more”, remarcó el recuperado músico argentino que dejó en el camino a Joaquín Sabina.
Carmen Barbieri se alzó con el Estrella de Mar a la Mejor Revista. Como para no ganarla si era la única. "Teníamos miedo de perder", dijo riéndose de si misma y con todo el elenco de las vedettes en el escenario.
Por Emilio Marcelo Jozami
Fuente: El Liberal
martes, febrero 09, 2010
lunes, febrero 08, 2010
Hoy es la noche de los Estrellas de Mar
Con una ceremonia que se realizará a partir de las 21 en la Sala Astor Piazzolla del Teatro Auditorium, se entregarán hoy los Premios Estrella de Mar 2010, a las producciones musicales y teatrales que realizan su temporada en Mar del Plata.El acto, televisado por Canal 2 de Mar del Plata y Crónica TV, será conducido, como sucedió en la edición anterior, por Teté Coustarot y el locutor marplatense Andrés Cosmai.
El acto final de "Pimpinela, la Familia", será el que dé apertura a la ceremonia, de la que participarán los elencos de las distintas obras nominadas. La favorita, con diez nominaciones, es precisamente "Pimpinela...", en tanto que con nueve se ubicó "Baraka" en el segundo lugar y detrás, tres espectáculos: la revista "Fantástica", la comedia que encabeza Antonio Gasalla "Más respeto que soy tu madre" y "Soñar en Boedo".
En la continuidad de la ceremonia, se presentará también la comedia "Orgullos de Mar del Plata", "Los Reyes del Recuerdo" y en el cierre, María Martha Serra Lima.
Se anticipó que, entre otras figuras, Charly García (Nominado como Espectáculo Musical Individual junto con Joaquín Sabina) estará presente en la entrega de premios -está ternado en el rubro Espectáculo Musical Individual, junto a Joaquín Sabina- y también, aunque no haya actuado en esta oportunidad en Mar del Plata, como simple espectador, el cantante mexicano Cristian Castro.
Integraron el Jurado Oficial Jorge Lafauci, Juana Patiño, Jorge Montiel, Hernán Rizzone, Susy Scándali, María José Garufi, Mex Faliero, Sebastián Ruau, Marcelo Gobello, Celia Zuchelli, Gladys Luca, Silvia Chumilla, Eugenia Vittino y Adriana Tursi.
Fuente: La Capital
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Charly García: "no seria raro que en algún recital aparezca Andrés (Calamaro) y cantemos algo juntos".
Charly lo dice como al pasar, sin ningún escándalo; "Ya que dijiste Calamaro, me tiró algunas ondas de hacer algo conmigo. No seria raro que en algún recital aparezca él y cantemos algo juntos". La pregunta había sido sobre sus reencuentros en el escenario con viejos amigos como Luis Alberto Spinetta y sobre su pelea ya mítica con Andrés Calamaro. "Estuvimos tan peleados que nos olvidamos por qué estábamos peleados. Pero nos conocemos desde la adolescencia, así que digamos que estoy abierto a la posibilidad de encontrarnos", dice, como enviándole un mensaje.Puede que para Charly García sea un reencuentro mas en esta etapa de rehabilitación y reconciliación con el mundo en general, pero para el mundillo del rock nacional la declaración ya pelea el lugar de la noticia del año. Además, Charly cierra esta gira de regreso el 17 y 19 de marzo en el Luna Park así que pueden empezar a hacer sus apuestas. "Creo que estoy mas dispuesto a escuchar y eso permite a los demás acercarse sin tenerme miedo, que era un poco lo que pasaba antes", dice Charly, con una risa entre los dientes burlándose de si mismo, aunque no queda claro si se da cuenta de la paradoja: en el ultimo tiempo su oído absoluto, con el que compuso algunos de los mejores discos de la historia del rock nacional, no le había servido para escuchar a nadie mas que a él.
En el último tiempo antes del estallido, Charly se había convertido en un ídolo popular y marginal al mismo tiempo, que vivía recluido en su propia torre de marfil que era su departamento todo pintarrajeado y sucio del séptimo piso de Coronel Díaz y Sante Fe, inmóvil, furioso y sin dormir, grabando y regrabando canciones de Kill Gill. "Soy un genio, no tengo por que vivir en una cama", repetía en esa época y lo de cama resultaba excesivo porque el colchón estaba vencido y su espacio para acostar su cuerpo afilado se limitaba a un hueco entre los discos, los cables, las botellas vacías y la basura. Charly dice que no quiere volver ahí: a esa situación ni a ese departamento. "No creo que lo venda por que tiene muchos recuerdos. Y tampoco creo que vuelva a vivir ahí por esos mismos recuerdos", dice.
Piensa poner unas oficinas, alguien que por una vez se ocupe de la parte administrativa, algo de lo que Charly nunca se ocupo y que lo tuvo sumido en un caos financiero que, en la práctica, se parecía a la pobreza. "Creo que en esta nueva etapa necesito una nueva casa", contó.
-Habías contado que tal vez iba a ir tu madre al show en Vélez. ¿Pudiste reencontrarte con ella?
-Estoy reencontrándome más con mi hijo. Y con el resto de la familia también hay un pequeño acercamiento, pero tengo que ser muy cuidadoso con eso.
-¿Por qué cuidadoso?
-Por que yo elegí separarme de la familia, por cosas que no viene al caso contar ahora, y algunas de esas heridas siguen abiertas. Qué bueno que por lo menos con Migue, mi hijo, estamos bien, él esta bien, sano, y nos vemos de ves en cuando. Ya por lo menos hay un acercamiento con mi hijo, que es muy importante para mí.
Charly acaba volver de unas vacaciones en Punta del Este en las que se dedico a descansar, ir a la playa y también saldar cuentas con su pasado: tuvo que presentarse en un juzgado para que lo absolvieran de una vieja causa por pegarle una piña a un fotógrafo y después, como siempre, sello su visita con un show en el hotel Conrad. "Las vacaciones fueron muy lindas, un poco molestas por los paparazzi, pero descansé bastante bien", cuenta. Tendrían que haberlo visto, pálido hinchado y larguirucho, sentado en una reposera, con una chomba blanca, en Bikini, una de las playas mas familiares de Punta, rodeado de los hijos y la familia de su manager como un tío un poco raro, recién llegado de Marte, una especie de de avatar domesticado del rockero mas grande y salvaje de la historia del rock nacional. Verlo así produce una mezcla de sentimientos contradictorios: por un lado, esta la alegría de que se haya recuperado de ese caos desenfrenado y expulsivo que lo había aislado de sus amigos, de sus fans, de casi todo el mundo; por el otro, cierta nostalgia por ese Charly rabioso, indecente, autodestructivo y genial que escupía furia entre sus dientes, sumido en la lógica de un constant concept en el que su propia vida se había convertido en su obra mas radical. Y ahora, mientras comenta que esta leyendo un libro sobre Stanley Kubrick, su director favorito, y que le gusto mucho la última de Scorsese, Los infiltrados, este Charly de respuestas lentas y amables por momentos parece solo un eco lejano y débil del anterior, como si el verdadero estuviera replegado en algún lugar de ese cuerpo varios talles más grandes. "Antes casi ni comía... era una cosa totalmente irregular. Ahora como dos veces por día, todo eso...", detalla.
Charly parece haber aprendido a ser formal y cortés, como si toda esa furia y esa genialidad hubieran sido domesticadas. Si hubiera seguido con la vida que estaba llevando, el precio habría sido más alto: se podría haber muerto. Charly lo pone en otros términos: "Estoy muy bien, muy contento y trabajando mucho".
-¿Como te sentó el regreso a los escenarios, a las giras y a tus propias canciones? Volviste a tocar canciones que tenias un poco abandonadas. ¿Qué tan cerca estas de volver a componer?
-Mirá, cantar esas canciones de la forma en que lo estoy haciendo ahora, con atención al detalle y sintiendo la letra cada ves que la canto me ha hecho redescubrir mi obra desde el corazón y la mente. O quizás esto sea la base de algo nuevo que va a venir, con esa consistencia y pureza que tiene lo que estoy cantando ahora.
-¿Qué canciones redescubriste?
-"Llorando en el espejo", por ejemplo, "Vía muerta", "Adela en el carroussel". Algunas son como premonitorias. Es una cosa que me paso siempre. Hablar de cosas que no me pasaron, pero que me van a pasar. Entonces, desde ese punto de vista, la canción tiene mas peso en mi, porque es como decir: "Uy, lo que escribí esta vigente ahora".
-¿Sentís la necesidad física de componer después de una vida de hacer canciones? -Lo tengo incorporado. Pero también al repasar todas esas canciones de mi carrera, me doy cuenta del estándar que tienen. Y superar eso no es fácil. Así que me voy a tomar un tiempo, porque si bien tengo ideas y cosas, todavía no siento el nuevo clic que me hace falta para componer.
-¿Pensas editar Kill Gill alguna vez?
-Tengo ganas de sacarlo, lo que pasa es que fue a internet y eso hizo que la compañía se negara a sacarlo. Pero es un disco muy fuerte, en cuanto a la potencia que tiene y con canciones muy bien hechas. Ya lo tengo en mi poder, así que en cualquier momento le lanzo.
-Decías que el encuentre con Spinetta fue muy emocionante. ¿Qué significa él para vos?
-Me influye completamente. Era mi ídolo cuando él grabó yo todavía no había grabado. Y Almendra me partió la cabeza. El castellano es un idioma muy difícil para cantar rock y Spinetta fue el primero que me enseñó a cantar y componer no solamente por el sentido de la palabra sino por come suena. Eso para mi es la gran contribución de Spinetta al rock.
-¿Como imaginas el futuro?
-Me imagino sin tener que depender de cesas externas. Uno tiene la motivación adentro. Pero en el pasado cercano yo buscaba motivación en otras cosas, entonces ahora que estoy limpio pretendo seguir estándolo, lo cual no es fácil, es una lucha y hay que poner mucha garra, pero le estoy legrando y eso me hace poner orgulloso.
-¿Cómo vivís ese fenómeno alrededor de tu regreso?
-Creo que hay un redescubrimiento de mi obra. Y ahora la gente sabe que va a ir a un show y voy a cantar todas las canciones. No va a ser un caos. Eso la gente lo aprecia. Mas allá de los fans incondicionales, siento el respeto de la gente grande. Realmente, la gente me tira muy buena onda.
-Hace poco te preguntaron como te veías dentro de unos años y contestaste "casado y con hijos". Supongo que era un chiste…
-Si, era una ironía. Aunque puede pasar, porque nunca se sabe, pero le dije ceme un chiste, eh.
-¿Va a ser mas difícil componer ahora que estas limpio?
-Lo difícil es no repetirse. Estoy muy cerca de que me venga la inspiración, y eso es una cosa que no podes digitar vos. Viene de no sé donde, y estoy haciendo todo lo posible para que suceda.
Por: Juan Morris.
Fuente: Revista Cielos Argentinos/Transcripción: Cinema Verité
domingo, febrero 07, 2010
Charly García: "Soy indestructible"
Ahora, tras una internación en un instituto psiquiátrico, se ha decidido mechar un proceso de recuperación amparado por Palito Ortega con su vuelta a los escenarios. Los shows de “regreso” han tenido resultados satisfactorios para algunos y apenas dignos para otros, que no pueden sacarse de la cabeza eso de que “Charly se expresa con una marcha menos”.
En el cierre de la edición 2010 de Cosquín Rock, previsto para el domingo 14 de febrero, el espectador podrá sacar sus propias conclusiones sobre si hay un nuevo Charly. Pero nos adelantemos a los acontecimientos, ya que el genio está más que dispuesto del otro lado de la línea. “¿Un nuevo Charly? A ver... Hay una nueva conducta, una nueva filosofía de vida, digamos. Y hay mucha más lucidez y siento que estoy más abierto a las cosas. Es lo más claro de este cambio. Pero el fuego interior sigue”, detalla.
–Si hay nuevo Charly quiere decir que también hay otro viejo. ¿Extrañás algo de aquél?
–De la etapa desbordada recuerdo buenos momentos, porque no todos fueron horribles. También recuerdo haberme tirado de un noveno piso. Me parece un chiste, ahora no lo haría. Tampoco me voy a convertir en un santo.
–Al revisar tu cancionero para armar la lista del nuevo show, dijiste que tu vida era producto de un plan maestro. Ahora que te estás recuperando, ¿cuál es el paso que viene? ¿Habrá más discos de Charly García?
–Mientras que haya discos habrá Charly García, jeje. En este momento estoy muy cuidadoso con el show. Le doy mucha preponderancia a eso, creo que el show está increíble. Estoy concentrado en cantar y sentir lo que canto. Lo del masterplan no me pasa con todas las canciones, pero con algunas sí. Incluso de Sui Generis. Cuando ya me empiece a quedar solo tiene momentos que se emparentan con algunas cosas que me han pasado. A Bob Dylan lo caracterizan como poeta y profeta, ¿no? Y bueno, me pasa algo similar, uno poetiza y profetiza al mismo tiempo.
–Para esta etapa armaste una banda sólida. ¿Pero cuál fue la banda de acompañamiento que más te gustó? ¿Los GIT más Fito con parte de Los Twist? ¿Las Ligas, Calamaro más los Fricción? ¿Los Enfermeros?
–De las que has enumerado, la única que se puede comparar con la actual en términos de potencia y afiatamiento, es la de GIT más Fito. Esta tiene un sonido más rocanrolero, porque cuenta con dos violas al frente casi todo el tiempo. Me gustaba esa banda, pero a la actual la siento más precisa.
–En “Deberías saber por qué” les exigís a los fans que tengan plena conciencia de por qué son fans. A propósito, ¿qué representa ser fan de Charly García? Hasta hace poco, los pibes creían que eran la reencarnación misma del rock & roll.
–Esa canción tiene esa cosa medio de reclamo, puede ser una canción de amor. Todo es un reclamo general para terminar en un reclamo personal. Porque fijate que digo “si entrás a mi apartamento...”. Y en eso me hace acordar a las letras de Dylan de la primera época, en las que le reprochaba a alguien y uno no sabía bien a quién. ¿Acaso no era a su fan promedio? Por otro lado, soy rock & roll, está en mi sangre. Quizá, lo de sexo y drogas haya pasado a un plano más... No sé, ahora mis intereses son otros, pero el rock & roll está.
–¿Harás un culto de la sobriedad de ahora en más?
–No, y me molesta cuando lo hacen. No me gusta sermonear. Por supuesto, si veo que un amigo tiene un problema similar al que tuve, lo aconsejaré. Pero la vida es algo para disfrutar, qué se yo.
–¿Podés superar la trilogía “Yendo...”-“Clics modernos”- “Piano bar”? El haber alumbrado semejantes obras, ¿te neutralizó alguna vez?
–No sé si los superaré, pero haré algo buenísimo. Estoy seguro de eso. Me falta encontrar un clic nuevo, algo que me motive como, en su momento, la dictadura me inspiró Yendo de la cama al living, o New York a Modern clics. En algún momento, creo que no muy lejano, algo me dará pautas para la expresión. A vos te gustaron esos... Está bien, yo miro hacia atrás y también me copo con Piano bar, pero no me gustaría repetirme.
–Muchas veces, muchísimas, se habló del entorno de Charly García. ¿Ahora tenés entorno o gente que te quiere de verdad a tu alrededor?
–Tengo gente que me quiere, de verdad. Entorno es un amigo tuyo que le dice algo a un periodista. Siempre aparece algún chanta como el que me sacó una foto para la revista Gente. Le decís “no lo hagas” pero es inútil. Son las reglas del juego.
–Con Spinetta, al visitarse uno a otro en sus sendos conciertos en Vélez, ¿saldaron una deuda? Lo pregunto porque, si bien lo tenían planeado, nunca pudieron hacer su disco en conjunto.
–No existían heridas por curar ni deudas por saldar. Es revitalizante cuando un artista como Luis Alberto se me acerca. Nos divertimos, nos confesamos admiración mutua. El otro día, vino Pedro e hicimos una versión de Perro andaluz que fue genial. Hay músicos increíbles en este país. Siempre es bueno que alguien te chicaneé un poco. Es bueno juntarse con los grandes porque entonces estás obligado a pelar grosso.
–Una vez dijiste que harías un reality en el que se entrara famoso y se saliera desconocido; otra, solicitaste un peso por cada argentino para compensar tu aporte a la cultura nacional. ¿Qué tenés en mente ahora?
–Se me ocurre decirle a la gente que vaya a Cosquín, que vaya con el oído abierto y que, además del sonido y luces de primer nivel, en los conciertos se está dando una cosa muy de amor. Hacemos el amor todos. Y la precisa sería: “Say No More es indestructible”.
El miedo a morir
–En los últimos meses fallecieron Mercedes y Sandro. ¿Algo para decir? ¿Y vos? ¿Le temés a la muerte?
–Hasta el perro del vecino le tiene miedo a la muerte. Es una sensación inoxidable... Ponele comillas a inoxidable, por favor. En cuanto a lo de Mercedes, la vi muy poquito tiempo antes de su muerte. Grabamos Desarma y sangra y al poco tiempo murió. Lo que supe por su hijo es que se fue en paz, con plena conciencia de que se apagaba. En el caso de Sandro, fue diferente. Se vivió con mucha angustia la llegada del pulmón, el trasplante... Fue como una batalla. Lamentablemente, la perdió, pero también el país perdió a un símbolo. Ambos seguirán en la memoria de todo el mundo. Yo los llevaré en mi corazón.
Por Germán Arrascaeta
Fuente: La Voz
viernes, febrero 05, 2010
Sexo, agua y rock & roll
¿Ya no son lo que eran? Algunos piden que vuelvan a los excesos y otros creen que la droga no es socia de la creatividad. El debate.A lo largo y ancho de la historia, las drogas funcionaron como musas prostituidas de grandes artistas, desde célebres pensadores hasta magníficos escritores, como Edgar Allan Poe, consumidor de opio y láudano. El padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, experimentó con cocaína en 1884 –cuando la droga de moda era la morfina– e inauguró una línea de investigación que continuó después de su muerte con LSD, cuyo máximo cultor fue el psicosociólogo Timothy Leary. La experimentación social con estimulantes tuvo su consagración en la década del ’60, los años del flower power, encabezada por artistas de diversas disciplinas. Los Beatles –que probaron marihuana y pasaron por sustancias más fuertes hasta llegar al LSD– cambiaron la imagen de abandono y enfermedad que tenía la sociedad sobre los “drogadictos”. Todos utilizaron los estimulantes en su producción artística y muchos, al no poder resistir sus encantos, las invitaron a formar parte de sus vidas aunque los llevara a una muerte anticipada. Joaquín Sabina y Charly García –dos de los cantautores más convocantes y aclamados por los argentinos, que vivieron el desenfreno hasta convertirse casi en fantasmas de sí mismos– cambiaron ese final anunciado por una difícil recuperación. De aquellos excesos a estas normalidades, la modificación es tan brutal que muchos de sus seguidores consideran que sus ídolos están acabados. Esa reacción despierta interrogantes: ¿La creatividad es innata o está atada al desenfreno? ¿Se los valora por el hecho artístico en sí mismo o también por el escándalo? ¿Cuánto influyeron en esos escándalos las industrias y la prensa canalla que gira a su alrededor?
El periodista y escritor Enrique Symns –fundador de Cerdos & Peces, monologuista que abría los shows de Los Redonditos de Ricota, biógrafo de Fito Páez y personaje ineludible en la escena del rock– es contundente: “La palabra recuperar es engañosa, ya que nos tienta a involucrarla con la salud. Yo no veo a Charly recuperado, lo veo más drogado que antes. Drogado por los laboratorios y por los psiquiatras, dueños y señores del poder adictivo. Charly se ha convertido en un gordo que dice idioteces y es festejado por el coro polifónico de la argentinidad al palo. Charly envenenado era mucho más que este paquete turístico que es hoy. Sabina salió con más dignidad aunque su inteligencia también quedó resentida. La droga que consumen ambos hoy en día es la más poderosa de todas las que existen: el dinero”.
Efectivamente, tanto García como Sabina siguen siendo generadores de negocios, aunque es difícil determinar si también para ellos mismos: basta con recordar a Charly durante su primera presentación en público luego de la internación, con dificultades para hablar y moverse, para entenderlo. Symns no es el único que va por esa línea de pensamiento: entre los fans son muchos los que piden el regreso de los antiguos ídolos. “Joaquín, a mi hijo le puse tu nombre por ser un tipo genial. Por favor no me sigas decepcionando”, escribió en Taringa un usuario de apodo Doctor, mientras que Tronador opinó en el portal YouTube: “Charly, volvé a la frula… así no podés seguir”. En los foros de los diarios locales, “nomesorprende” pide “que devuelvan al viejo Charly, a este de ahora balbuceando no lo queremos” y “fanadeltal” asegura que a Sabina, “desde que largó el vicio, se le va el bocho. Joaquín, no largues la merca que te hace mal”.
¿Por qué algunos seguidores de Charly y Sabina no pueden aceptar la nueva vida de sus ídolos? Responde el psicólogo y psiquiatra Roberto Abalo, quien supo tratar a Diego Maradona: “Porque nos fascinamos con los reventados y muchas veces se los toma como modelos. La gente vincula el talento con cierta autodestrucción. Estos personajes se ven como héroes y muchos seguidores viven el fin de los excesos como una traición”.
En su momento también los músicos consideraron que la recuperación no era un buen camino. Grandes amigos en tiempos de parrandas locales, cuando el cantante español dejó de coquetear con uno de los grandes amores de García, los excesos, la relación se enfrió a punto de congelamiento. “Mal, dejó las drogas. Está hecho mierda”, dijo Charly –autor de temas como “Promesas sobre el bidet” o “Inconsciente colectivo”– cuando le preguntaron cómo veía al recuperado Sabina que visitaba la Argentina. Un poco más conciliador e incluso jocoso, Sabina – quien afirma que “al menos un ochenta por ciento de los grandes creadores necesitaron estimularse”– dijo que “al lado de Charly soy la madre Teresa de la puta que lo parió. Soy una monja de clausura, de verdad. Lo digo en su honor”.
Es pertinente, entonces, la pregunta que se formula el músico y psicólogo Fabio Lacolla: “¿Qué hubiese sido del whisky sin Sabina y de la droga sin Charly?” Y se responde: “Ambos incorporaron en su manera de crear una referencia al consumo, inclusive por fuera de sus canciones ya sea en declaraciones a la prensa o en actitudes observadas a través de los medios. Una cosa es el testimonio y otra la apología. El artista abre su corazón y relata en forma de canción lo que le pasa, encuentra en el arte un modo de hacer catarsis sobre algunas situaciones que no puede manejar. Pero cuando promueve el consumo desde sus letras, comete un acto de obscenidad donde esa demostración es parte activa de una problemática”.
Problemática que tanto Charly como Sabina se ocuparon de demostrar una y otra vez. Hicieron de los excesos un culto y de sus exposiciones públicas y privadas un trampolín mediático que no siempre les permitió saltar a una pileta llena. Más de una vez les ganó el repudio de algunos como el usuario “Y la perdieron”, que en otro foro asegura: “Los excesos y las drogas los transformaron en lo que son hoy, no hombres más sabios sino idiotas más viejos”.
En cambio el periodista Sergio Marchi, autor de No digas nada, la biografía de Charly García, opina que “entre el cementerio y el consultorio médico, ambos eligieron inteligentemente la segunda opción. El rock del reviente terminó tras las muertes de Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison. Hubo algunos que no se convencieron y probaron que llega un momento en que las drogas quitan todo lo que alguna vez creíste que te dieron. Además no hay nada más lindo que el regreso glorioso. Sin salud no hay genio creativo, ni ser humano. Pero para recuperarse plenamente, Charly tiene que renunciar a todo de corazón, no porque se lo impone la justicia. Cuando eso suceda de verdad, allí recobrará genio y salud”.
En la actualidad, y pese a mostrarse en plena recuperación, ambos continúan cantándole a aquello que casi los termina de tumbar, eligiendo las viejas canciones sobre el tema. Una paradoja carnal que los llevó a perder algún que otro seguidor, pero que los mantiene firmes en el podio de las preferencias. La cancha de Boca –donde Sabina se presentó hace unas semanas con gran afluencia– y el estadio de Vélez –en el que García ofreció en octubre pasado un concierto memorable bajo una intensa lluvia– dieron muestras de que su poder de convocatoria sigue vigente.
Los excesos de Sabina comenzaron hace mucho y el cantante de Úbeda todavía se hace eco de aquella declaración que alguna vez realizó Keith Richard –guitarrista de los Rolling Stones– sobre su relación con las sustancias prohibidas: “Yo nunca tuve problemas con las drogas, sólo tuve problemas con la policía”. Afirmación que se refuerza porque hacía unos días que había dejado la cocaína cuando sufrió el accidente neurológico que lo hundió en una depresión de cuatro años sin querer salir de su casa ni ver a sus amigos. Pero al fin recuperó su alma, le ganó su vida a la banca y comprendió que ese pasado –en el que alguna vez estuvo tres días y tres noches despierto, cortando frases y aspirando melodías– ya no formaría parte de su calendario. El “ictus”, como él mismo denomina al accidente isquémico cerebral que lo durmió algunas horas a mediados de 2001, es motivo suficiente para entenderlo.
En el recién editado Romper una canción, Benjamín Prado –coautor de la mayoría de las canciones de Vinagres y Rosas, el último disco de Sabina– revela la falta de inspiración del español, que le dijo: “Mira Benja, te voy a proponer algo. Yo vivo en una felicidad doméstica de la que es imposible sacar un verso; pero tú estás hecho polvo, y eso es una mina de oro. Te propongo aprovecharme de tus desgracias y que nos vayamos por ahí a escribir canciones”. La idea consistía en agitar un poco la vida de Sabina, creador de temas como “Y nos dieron las diez” y “Peor para el sol”, que en sus últimas apariciones se confesó bastante aburrido de la vida de container, para mantener la línea de sus trabajos anteriores. De todos modos, el cantante no puede evitar reconocer que tiene “una terrible nostalgia de los excesos”.
El final de las jornadas de juerga y post depresión de Charly –un círculo vicioso que lo llevó a implosionar– le llegó por decisión de sus familiares más cercanos y amigos. El “bicolor” fue internado a la fuerza hace un año y medio y, a pedido de la Obra Social de músicos, comenzó una paulatina recuperación en el Centro de Reumatología y Rehabilitación (RR) de Luján, mientras vivía en la quinta de Palito Ortega. “Tenía atrofia muscular, se le dificultaba caminar y hablar –recuerda Pablo De Caso, director del centro–; así que planeamos una rehabilitación integral.” Luego continuó un tratamiento multidisciplinario en el Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco), que incluye rehabilitación física y cognitiva, más algunas pastillas para soñar y para combatir la abstinencia.
Basta comparar al Charly que gritaba desaforado “¡Tráiganme whisky y rivotril!” o aquel que saltó desnudo de un noveno piso en Mendoza rumbo a una piscina, con la figura pulcra y con algunas redondeces que devuelve su espejo actual para comprender por qué define este proceso como un renacimiento: “Estoy haciendo algo muy bueno con la banda, estoy muy bien a nivel personal. Me siento muy feliz. Digamos que la vida, a través del destino, me dio la oportunidad de vivir las cosas de otra manera”.
Tiempo atrás Charly analizó sus excesos: “Depende de cada uno. Todo dogma o religión tiene un cuadrado. Prefiero tomar un poquito de cada cosa y no limitarme al cuadrado”. Ahora el nuevo García –al que Sabina dice tenerle envidia por estar más gordito que él– afirma estar haciendo “una vida de hombre grande. Tuve amigos que me ayudaron y yo le puse mucha garra a toda mi rehabilitación, así que podríamos decir que se trata de una cosa conjunta. Pero hay un detalle muy importante aún: el cerebro está más claro”.
Una frase que sugiere que la capacidad de crear permanece intacta aun ante la ausencia de estimulantes. El guitarrista Don Vilanova –ex Botafogo– también cree en esa posibilidad: “Hay muchos mitos sin sentido que sólo hacen mal. Jimmi Hendrix o Charlie Parker hubiesen sido los mismos sin heroína. Charly a los doce era profesor de música y a esa edad todavía no había consumido ninguna droga. Hay muchas lacras que viven del rock, ya sea desde la difusión como desde la producción, y buscan que haya ídolos hechos mierda. Me parece que hay un interés detrás y no lo digo como santurrón. Yo probé de todo, pero supe bajarme a tiempo”.
En la vereda contraria se para Pipo Cipolatti, un amigo perteneciente al círculo de los non santos, al afirmar: “A Charly le dieron pastillas y más pastillas. Lo tuvieron atado y ahora no puede ni mover las manos. Pregunto, ¿el que toma aspirinas no se droga? Hay drogas psiquiátricas que son libres”.
Para Fabián “Zorrito” Von Quintiero –tecladista de Charly– “la inspiración es muy personal. Depende de quién se trate, porque como ya dijo Charly, ‘cada cual tiene un trip en el bocho’. No es una regla fija que el consumo y la creatividad vayan de la mano. No apostaría a que es algo necesario, el precio a pagar sería muy caro”. Y lo avala la cantante Fabiana Cantilo: “Hay un momento en el que elegís entre la vida y la muerte. En mi caso, elegí curarme. Pero eso no quiere decir que abandone mi carrera como artista”.
Es que como analiza Lacolla, “con el pasar de los años el artista va encontrando, en su forma de decir y de pensar, la propia creación; y puede ocurrir que componga sus nuevas obras tomando como referencia el ‘allá y entonces’ y no el ‘aquí y ahora’. Muchos consideran que el rock debe incluir en su estética el reviente y el descontrol para que sea creíble. Temen defraudar al público y hasta le restan valor a su obra si no habla de los excesos y las noches de parranda, como si la ‘vida careta’ no estuviera cargada de excesos y cosas que se nos van de las manos”.
Andrés Calamaro, quien abandonó la cocaína hace ocho años –y al que Charly quiere invitar a cantar juntos pese a las diferencias que mantienen desde hace años–, contaba las dificultades de abandonar una adicción: “Al principio fue complicado, me aburría y me faltaba ese condimento de ánimo. Ya no soportaba esas mañanas raras... Lo que pasa es que es muy difícil trabajar con la propia voluntad”. Un análisis coherente para un artista que hace nueve años, cuando fue consultado por lo que le provocaba un nuevo aniversario del golpe militar, contestó simple y directo: “Situación de estupefacientes, de rock, fútbol, sala de ensayo”.
De grandes estrellas a músicos recuperados, Sabina y Charly desandaron hasta el límite el camino de la fama. Hoy sus vidas frente a los medios giran más en torno a su salud que a sus logros. “Los ídolos pueden recaer al encontrarse con un público que no los acompaña en la recuperación”, advierte Abalo, mientras que Lacolla, el psicólogo del rock, confía en que los artistas “de a poco, encontrarán una nueva manera de mirar al futuro”.
García vislumbró ese porvenir y lo plasmó en los versos de “Cuando ya me empiece a quedar solo”: “Una vejez sin temores y una vida reposada, ventanas muy agitadas y una cama tan inmóvil”. Sabina prácticamente lo anticipa en su nuevo tema, “Viudita de Clicquot” del disco Vinagre y rosas: “A los cuarenta y diez naufragué en un Plus Ultra sin faro, mi caballo volvió sólo a casa. ¿Qué fue de John Wayne? Me pasé de la raya con tal de pasar por el aro. Con sesenta qué importa la talla de mis Calvin Klein”.
Por Bruno Lazzaro
Fuente: Revista 23
jueves, febrero 04, 2010
De vocero de Alberto Kohan a salvador de Charly García
Cuando a principios de los '90 estaba al frente de los micrófonos de FM La Tribu, Fernando Szereszevsky (36) nunca imaginó lo que el futuro le deparaba, ni mucho menos que se codearía con figuras de la política y estrellas del rock and roll nacional, haciendo de su vida una síntesis perfecta entre el poder presidencial, la cultura y el espectáculo. Sin embargo, lo impesado ocurrió y el joven llegó a la cúspide del poder durante la década menemista y hoy ocupa un lugar envidiado por muchos: es el manager de Charly García.La propuesta. Un día, cuando estaba en el edificio de la radio en Lambaré al 800, una casa que había funcionado como un hotel de inmigrantes, un amigo le llevó una propuesta que sonaba disparatada. "Me propone trabajar como prensa de un peso pesado del Gobierno", recuerda en diálogo con Perfil.com. "Como la radio era de una posición y militancia cultural de izquierda, me parecía algo difícil de entender ir a trabajar en el Gobierno", dice.
El peso pesado del menemismo era el todopoderoso secretario General de la presidencia Alberto Kohan. "Se dieron una serie de circunstancias y lo conocí a Kohan, que me cayó muy bien, y ahí empecé, yo era muy chico, tenía 22 años". Szereszevsky aceptó ser vocero del político y después no hubo vuelta atrás. "Ahí empezó todo, comence a trabajar con figuras, pero por ahí Kohan y Charly son los más conocidos", afirma. Entre otros, el actual manager de Charly asesoró en temas de comunicación a figuras como el gobernador bonaerense Daniel Scioli, con el que tiene una gran amistad, y el historiador y escritor Pacho O' Donnel.
La foto Menem-Charly. En 1999, Menem ya se despedía del poder, ante el fracaso de su re-re-elección, cuando se sacó la mítica foto con Charly García en Olivos, tapa del diario Clarín y de amplísima repercusión pública.El joven vocero de Kohan fue el encargado de gestionar el encuentro, sin saber que que ese encuentro volvería a imprimir un giro drástico e inesperado en su vida.
-¿Fuiste el gestor de la foto entre Charly y Menem?
- En realidad el gestor fue el propio Menem, se habían conocido en una fiesta y los dos habían tenido como una buena onda. Él lo quiso conocer y bueno... Como yo siempre tuve un costado cultural y musical, fui el encargado de acercarlos.
-¿Que efecto tuvo esa foto?
- En su momento, mucha gente se enojó con Charly por haber ido a ver a Menem, pero la verdad de la cosa es tremendamente más simple: Menem estaba en el ocaso del poder, estoy hablando de fines de 1999, no lo necesitaba a Charly para ninguna cosa política, porque ya estaba saliendo de su mandato. Y por el lado de Charly, como es un transgresor, una persona que va diferente a todos, cuando todos se alejaban de Menem, él tomó un camino inverso y dijo "¡Yo voy!".
El manager de García afirma que lo que pasó ahí, entre ellos dos, fue una "cosa fraternal muy mística" y enseguida se explaya en su definición: "Pegaron una onda muy importante, desde lo emocional, desde el cariño, desde las cosas simples; ninguno buscaba algo del otro, no había un rédito político en ninguno de los dos lados".
"A Charly lo podían condenar por la foto", advierte, pero "se generó en el llano algo que la gente no lo entiende, ve nada más que la foto", dice. Para Szereszevsky, hubo una suerte de choque de planetas: "Lo importante fue lo que pasó nivel humano de energía, se encontraron dos tipos de un alto perfil", grafica.
La era García. A raíz de ese encuentro, el vocero de Kohan comenzó a forjar una buena relación con Charly García. "Empecé haciendo unas cosas para él y terminé siendo su manager. Siempre nos tuvimos mucho respeto, hasta en los momentos más difíciles conmigo se portó bien. Como yo vengo de otro palo, nunca fui de esos que le decían todo que sí".
"Él te prueba mucho, quiere saber hasta dónde llega el otro, quizás por esa actitud que siempre tuve con él, de tratar de buscar lo mejor para él, y no ser un alcahuete que siempre decía que sí, eso él lo valoró y durante muchos años, aún no trabajando con él, cuando tenía un problema complicado, sentimental, económico, siempre me llamó y mantuvimos el vínculo", describe.
El 10 de junio de 2008, cuando García estuvo al borde de la muerte por mezclar alcohol y ansiolítico en Mendoza, el músico atinó a decir "llámenlo a Fernando" antes de ser internado. A partir de allí, nunca más se separaron. "Sentí un compromiso moral. Yo lo quiero muchísimo, lo admiro, y ese compromiso me hizo estar desde ese día con él, desde entonces no lo deje ni un sólo día".
Ese primer día, en la clínica, cuando García se debatía entre la vida y la muerte, ambos hicieron un pacto. "Dijimos que había que salir de esto y demostrarle a todo el mundo que él otra vez se podía sustentar; hicimos un pacto muy fuerte y hasta el día de hoy se mantiene inalterable y eso nos mantiene muy unidos. A pesar de que en la primera etapa era dura la lucha, porque las clínicas psiquiátricas son muy difíciles, ver lo que pasa adentro es complicado, eso nos unió mucho", relata.
- Charly te nombró como uno de sus salvadores, cómo lo tomaste... ?
- Él es una persona muy sensible, pero que a veces le cuesta exteriorizar lo que siente. No sólo que lo haya dicho públicamente, te diría que me importa más que haya me lo haya dicho en privado. Todo me genera un compromiso de seguir a muerte con este proyecto.
Rock, política y los Nº1. "Los tipos que son número uno tienen comportamientos parecidos", reflexiona Szereszevsky. "La cabeza de un número uno tiene algunas cosas que lo igualan, evidentemente la política y la música no son lo mismo pero la ligazón está: tiene que ver con el poder, con lo que se genera en el otro", esgrime el manager.
- ¿Cuáles son las diferencias de trabajar con el político y una estrella de rock?
- Está claro que la política está visto con desprestigio en Argentina, a diferencia de un músico que es una cosa artística y querible. Desde ese punto de vista, la concepción es totalmente diferente. Puede sonar hasta que estar al lado de un músico es mucho más fácil. A veces cuando trabajaba en política me decían: 'Ehhh... cómo vas a estar trabajando con políticos'", y ahora, trabajando con Charly, te dicen '¡Qué bueno!', es una diferencia enorme.
- ¿Y a nivel profesional?
- En lo profesional, son los dos de alto nivel, los dos tienen sus cosas, los dos necesitan un nivel de concentración, de estrategia y de trabajo enorme. Socialmente es mucho más atractivo trabajar en el rock o con un músico, como Charly García, porque te pone en un lugar más divertido. Pero a mí me gusta y es mi especialidad trabajar con números unos y disfruto muchísimo. Disfruté mucho trabajar con Kohan, porque era muy chico y aprendí muchísimo, y disfruto mucho de trabajar con Charly, no sólo por él, sino por cómo se dio esta última etapa y lo que se generó con lo que pasó. Eso me llena un poco de orgullo.
-¿Cómo está Charly hoy?
- Está cada día mejor, pensando cada vez mas en la música, porque cada vez va disminuyendo más la intensidad del tratamiento y eso lo conecta cada vez más con la política, esta volviendo a componer, a pensar, a trabajar. Lo veo mejor que nunca, está disfrutando de todo lo que le pasa.
- La ultima: ¿siguen hablando Menem y Charly?
- Durante toda la etapa de recuperación, Menem se preocupó mucho por él y lo llamó varias veces. Algunas veces hablaron y tienen buen vínculo. Quedo el cariño y el afecto. Cuando Menem estuvo enfermo, también Charly se preocupó para ver cómo estaba. No se ven, ni tienen demasiada relación, pero quedó el cariño.
Fuente: Perfil
Charly García: Mirá el clip del Concierto Subacuático
En las próximas semanas llegará el disco en vivo de Charly. Para apaciguar la espera, te mostramos el videoclip del primer corte.
Mientras se prepara para los dos conciertos que brindará en el estadio Luna Park (17 y 19 de marzo), Charly García regresa a la alta rotación de las señales de videos con el tema en vivo extraído de su próximo álbum, Concierto Subacuático.
La canción en cuestión es "Demoliendo hoteles", un clásico inoxidable del bigote bicolor que, en esta oportunidad, representa a la perfección lo que fue aquel show bajo una tormenta torrencial.
Fuente: 10 Música
Mientras se prepara para los dos conciertos que brindará en el estadio Luna Park (17 y 19 de marzo), Charly García regresa a la alta rotación de las señales de videos con el tema en vivo extraído de su próximo álbum, Concierto Subacuático.
La canción en cuestión es "Demoliendo hoteles", un clásico inoxidable del bigote bicolor que, en esta oportunidad, representa a la perfección lo que fue aquel show bajo una tormenta torrencial.
Fuente: 10 Música
martes, febrero 02, 2010
Charly nominado a los premios Estrella de Mar 2010
El próximo lunes 8 de febrero se entregarán los Premios Estrella de Mar 2010, galardones otorgados anualmente desde 1997 a los mejores espectáculos de la temporada de verano en la Ciudad de Mar del Plata. El evento se celebrará en el Teatro Auditorium, y el jurado está formado por Jorge Lafauci, Silvia Chumilla, Adriana Tursi, Jorge Montiel, Juana Patiño, Marcelo Gobello, Eugenia Vittino, Hernan Rizzone, María José Garufi, Susy Scandali, Sebastián Ruau, Celia Zuchelli, Mex Faliero y Gladys Luca.Además, en estos Premios Estrella de Mar, por primera vez habrá un "Jurado asesor Invitado", que a pesar de no tener voto, colaboró en las reuniones del jurado. El mismo está formado por Fabián Banchero, Analía Melonio, Daniel Ambrosino, Pía Shaw y Luis Bremer.
La categoría en la que participa Charly es Espectáculo Musical individual y la comparte sólo con Joaquín Sabina
Fuente y resto de las nominaciones: Extremista
lunes, febrero 01, 2010
Palito Ortega, su relación con Charly García
Palito fue la persona que tomó la responsabilidad de intentar la recuperación de Charly García, una apuesta que pocos creían que podía llegar a buen puerto.
Actualmente, con Charly con plena recuperación, el logro de Palito es evidente.
Sobre la actualidad y de su relación del genial músico argentino; Palito destacó que era un deber ayudar al amigo y admitió que hay grabaciones en conjunto, que quizá algún día salgan a la luz.
-¿Cómo está Charly?
-Anda muy bien, lo veo un poco menos porque estoy con mi gira y mi trabajo. Él también tiene lo suyo, como un Luna Park y cerrar el Cosquín Rock. Tiene otras propuestas también, porque es una gran figura. Está muy bien, convivimos siete meses tratando de salir de un mal momento e hice lo que debíamos, que fue ponerle el hombro a un gran amigo. Ahora está recorriendo un camino que pocos creían que podía retomar.
-¿Qué relación tenían antes de esto?
-Era una amistad de mucho tiempo. Por un momento nos distanciamos, pero en los últimos cuatro o cinco años venía asiduamente a grabar a nuestros estudios. Ahí se recompuso la relación y cuando tuvo esa crisis final, me metí en el problema y vimos cómo podíamos solucionarlo. De esto se trata la vida, de involucrarse y no quedarse opinando lo que le sucede al otro.
-Sorprende esta relación porque artísticamente son muy distintos.
-Evidentemente, somos diferentes en cuanto a la música que hacemos. Mis canciones están atravesadas por una gran simplicidad y eso lo tengo claro. Yo no tuve la suerte de ir a un conservatorio y aprender la música que sabe Charly, es más, no sé si tenía la capacidad de aprender lo que aprendió él. Lo mío fue más intuitivo, más a pulmón, más peleado. Charly era profesor de música a los 12 años y lo querían llevar a Europa para tocar música clásica. A esa edad, yo vivía en una casa que no tenía agua potable ni luz eléctrica. En algún punto tenemos algo en común, pero en lo músical no, porque es un hombre de gran formación, con un talento extraordinario.
-¿Se puede pensar en algún disco Palito-Charly?
-Tenemos algunas grabaciones en conjunto, no es algo que nos desvele. Él veía el Club del Clan, se escapaba de la madre que lo quería hacer tocar solamente música clásica, y ahora cuando nos encontramos en fiestas, siempre canta “Media novia”. Puede ser que hagamos un disco de rock and roll clásico. Lo que grabamos fue un tema que compuso él de chico, influenciado por el Club del Clan.
Fuente: Noticias Net
Actualmente, con Charly con plena recuperación, el logro de Palito es evidente.
Sobre la actualidad y de su relación del genial músico argentino; Palito destacó que era un deber ayudar al amigo y admitió que hay grabaciones en conjunto, que quizá algún día salgan a la luz.
-¿Cómo está Charly?
-Anda muy bien, lo veo un poco menos porque estoy con mi gira y mi trabajo. Él también tiene lo suyo, como un Luna Park y cerrar el Cosquín Rock. Tiene otras propuestas también, porque es una gran figura. Está muy bien, convivimos siete meses tratando de salir de un mal momento e hice lo que debíamos, que fue ponerle el hombro a un gran amigo. Ahora está recorriendo un camino que pocos creían que podía retomar.
-¿Qué relación tenían antes de esto?
-Era una amistad de mucho tiempo. Por un momento nos distanciamos, pero en los últimos cuatro o cinco años venía asiduamente a grabar a nuestros estudios. Ahí se recompuso la relación y cuando tuvo esa crisis final, me metí en el problema y vimos cómo podíamos solucionarlo. De esto se trata la vida, de involucrarse y no quedarse opinando lo que le sucede al otro.
-Sorprende esta relación porque artísticamente son muy distintos.
-Evidentemente, somos diferentes en cuanto a la música que hacemos. Mis canciones están atravesadas por una gran simplicidad y eso lo tengo claro. Yo no tuve la suerte de ir a un conservatorio y aprender la música que sabe Charly, es más, no sé si tenía la capacidad de aprender lo que aprendió él. Lo mío fue más intuitivo, más a pulmón, más peleado. Charly era profesor de música a los 12 años y lo querían llevar a Europa para tocar música clásica. A esa edad, yo vivía en una casa que no tenía agua potable ni luz eléctrica. En algún punto tenemos algo en común, pero en lo músical no, porque es un hombre de gran formación, con un talento extraordinario.
-¿Se puede pensar en algún disco Palito-Charly?
-Tenemos algunas grabaciones en conjunto, no es algo que nos desvele. Él veía el Club del Clan, se escapaba de la madre que lo quería hacer tocar solamente música clásica, y ahora cuando nos encontramos en fiestas, siempre canta “Media novia”. Puede ser que hagamos un disco de rock and roll clásico. Lo que grabamos fue un tema que compuso él de chico, influenciado por el Club del Clan.
Fuente: Noticias Net
Estudio Playa, Día García (2010)
Por segundo año consecutivo Juan Aberto Badía en su radio sólo emite música de Charly.
El año pasado lo llamaron por teléfono y habló casi por compromiso.
Hoy el reportaje duró 15 minutos.
Sobre el final se pasó una versión de "Deberías Saber Por Qué" que aparentemente es un demo.
También lo grabamos.
Ya saben donde ir para tenerlo
Fuente: Zona García
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