sábado, mayo 07, 2011

Esa chica que dice ser mi hija lo único que pretende es ser famosa

Durante cuatro horas, el astro hizo vibrar a mil personas con un recital en el parador Robinson Crusoe que terminó recién a las siete de la mañana. Y luego, con GENTE, no se calló nada. Habló con emoción de su padre ya fallecido, al que admira. También confesó con dolor que hace muchos años pasa las Fiestas solo y que el único puntal en su vida es su hijo Miguel. Y respecto del acta que certificaría el reciente reconocimiento de su paternidad sobre Jéssica, la adolescente que siempre dijo que él era su padre (véase nota a continuación), Charly niega cualquier vínculo: "Esa piba no tiene ni mi cara ni nada mío".

García auténtico. "Alan Faena me consultó sobre cómo se cría un hijo. 'Mirá, le tirás un poquito de agua y crece, loco', le dije. No hay tanto misterio… mi hijo Miguel me salió de buena madera y bien macho".



Charly en Pinamar. Good show asegurado. Llegó al parador Robinson Crusoe el lunes a las dos y media de la mañana. Empezó a tocar a las tres. ¡Y terminó a las siete y cuarto! Vestía una túnica roja, y pantalón de jean que después se sacó para dejar al aire una vez más su ya famosa cola. Mil personas lo esperaban. Era García en estado puro y nadie se lo quería perder. Llegó desde Villa Gesell en un bondi recauchutado que trasladaba a sus asistentes y músicos. El micro apenas pudo estacionar en el parking.
Es más, el chofer, en su afán por dejar a Charly más cerca del escenario, no vio unos autos sobre un costado y les dejó de recuerdo algunos raspones. El astro bajó del colectivo como un verdadero maharajá y llegó hasta el vip. Estaba de excelente humor cuando recibió a GENTE en exclusiva. "Me doy cuenta de que cada día soy más famoso. Ahora en la Tapa de los Personajes del Año de tu revista me ponen cada vez más al medio, antes andaba por los costados", bromeaba. Y mantuvo el mismo humor durante el espectacular show que brindó: "Cuando toqué el Himno Nacional en la Plaza de Mayo y rompí la guitarra contra el piso, la esposa del presidente Kirchner se asustó. Después le dije: 'Cristina, ¿ahora me vas a invitar a tomar el té? Yo llevo el saquito…'".

-Charly, se dice que usted va a ser el padrino del hijo de Alan Faena y Leticia Brédice.
-Yo no sabía nada de que iban a tener un bebé. Alan es súper amigo mío. El verano anterior la pasé muy bien con él. De repente se fue a la India, y cuando volvió me invitó a pasar unos días en su casa de Punta del Este. Ese lugar me encanta porque allí pienso instalar mi estudio intraterreno (sic). Cuando llegué y vi tantos fotógrafos, le dije a Alan: "Armemos un picnic para los muchachos, así después podemos estar tranquilos". Aunque este no es el caso, yo creo que las noticias, cuando son malas, venden más. El periodismo no tiene que inventar. Hitler decía: "Mentí todos los días que va a ser verdad". Yo cargo con mucho lastre de cosas que no son verdad y que se han instalado como un cliché.

-¿Como cuáles?
-Que no soy pu… En una época se decía que sí. También hablaban de mi entorno, y yo me doy cuenta de a quiénes se refieren cuando hablan. "El rey es muerto por los cortesanos", dicen algunos, no se equivocan. La única persona que me hizo sentir el nivel de influencia que yo podía tener fue Menem, cuando me dijo: "Los políticos pasamos, los artistas quedan". Yo creo en la meritocracia, no en la democracia. Siempre recuerdo lo que me dijo Yoko Ono: "Charly, el futuro de un país es muy importante como para dejárselo a los políticos".

-¿Cómo piensa que toma la gente lo que usted hace?
-Yo creo que ya me entendieron. Cuando interpreté el Himno en la Plaza un solo tipo se quejó en todo el país. Me da bronca cuando hablan al p… Cuando hay pibes que están muertos, hijitos míos de alguna manera, me da bronca que algunos digan que en un festival al aire libre no se puedan usar fuegos artificiales. Darle el remedio al muerto no tiene ningún sentido. Y es una cosa muy argentina. Negligencia pura.

-¿Cómo se enteró de la tragedia de Cromañón?
-El 31. Lo pasé solo... Bah, hace treinta años que la paso solo. En verdad, solo no. Siempre estoy con un amigo y mi hijo Miguel. Para mí, las Fiestas perdieron el encanto porque hace treinta años que no veo a nadie de mi familia. Pero me pasó como en la muerte de María Gabriela (Epumer) o cuando se me quemó el departamento. Al principio no podía creerlo. Hasta que un día me quebré y lloré. Sé lo que es un incendio, además estuve en la tragedia de la Puerta 12 de la cancha de River. Lo que me embola es que ahora le echen la culpa al rock y al fuego. Lo primero que pensé fue en el horror de los pibes muertos, que son puros y divinos.

-Recién dijo: "Hace treinta años que paso las Fiestas solo". ¿Eso le duele, lo entristece?
-Después de la segunda vez que me internaron, me dije: "Esta no es mi familia". A ellos tampoco les importa mucho porque jamás vinieron a visitarme, y son cinco contra uno. Mi papá está muerto, lamentablemente. Y a él lo quiero mucho. Los demás, vemos…

-Sigue manteniendo una muy buena relación con Miguel, su hijo.
-Más bien. Yo no creo en Dios, pero una vez sentí que venía del cielo una cosa que bajaba a través de mí y llegaba hasta mi hijo… El es mi familia. Mi viejo era un tipo idealista, muy inteligente, y fue víctima de la mediocracia, no fue comprendido. Te vas a reír, pero mi papá inventó el disyuntor, y a mí se me quemó la casa. Tiene libros de texto, era un genio, lo súper admiro.

-¿Cómo funciona el vínculo con Miguel?
-De prepo, porque a los ocho años me tocó el timbre de casa y me dijo: "Papá, vengo acá o me voy a la calle". "Bueno, vení", le contesté. Y hasta hace unos años viví puerta a puerta con él. Tuvo una buena educación, después lo agarró la adolescencia, donde en un momento se hizo ninja; más tarde anduvo con revólveres hasta que se los pude cambiar por un piano. Y ahora es él quien me cuida la plata, quien administra lo que gano. Miguel es bueno, sensible, talentoso, y quiere mucho a su padre. Me lo demostró cuando estuve internado la última vez. Le pedí que viniera a buscarme y estuvo ahí. Estoy orgulloso de él.

-¿Su amigo Alan Faena lo consultó acerca de la crianza de un hijo?
-¿Sabés que sí? Yo le dije: "Mirá, le tirás un poquito de agua y crece, loco". No hay tanto misterio. Yo soy buena persona y a Miguel le di ejemplos. Si yo me hubiera inyectado o tomado cocaína enfrente de él, es como que le hubiera dado permiso para que también lo hiciera. Y jamás en la vida sucedió. Me salió de buena madera y bien macho.

-Antes hablaba del entorno. ¿Se le acerca mucha gente para sacar provecho?
-Algunos, si les doy bola, se creen que están en su casa. Se acostumbran, y entonces pierden la admiración y el respeto. Y empiezan a pedir cosas. Les pasa a todos los famosos... Hay gente que desea arañar la fama y hace todo lo posible por colgarse del ídolo. Dale poder a alguien y lo conocés enseguida.

-Trascendió que reconoció como hija a Jéssica, la adolescente que siempre sostuvo que usted era su padre. ¿Puede aclararlo?
-Mirá, la que dice que la embaracé hace como doscientos años en no sé dónde es lo más parecido al Guernica que se puede ver. Y la nena es una chica que quiere ser famosa, supongo... Vino un día a mi casa. Mirá, si yo me acosté con esa mujer -su mamá, que parece un radiador- merezco que me lleven preso.

-¿Niega que la reconoció? Porque llegó a nuestra redacción un acta del registro civil fechada el 15 de diciembre último donde se la inscribe como hija de Carlos Alberto García Moreno, es decir, usted.
-Obvio que no es hija mía, porque no tiene ni mi cara, nada, nada, nada mío. Además yo tengo una memoria excelente. Yo me acuerdo con quién me acosté. Y suelo ser prolijo, ¿entendés?

-¿Qué dice de los papeles que certifican el reconocimiento? ¿Pueden ser truchos?
-Y bue, había otra que venía a mi casa y decía que era mi mujer. Hay gente que está loca, ¿viste...? Y hay periodistas que le pagan a esa gente para que hinche las pel… Imaginate cómo le cae a mi hijo.

-¿Pasó situaciones límite por ser famoso?
-La semana pasada, en Punta del Este, me dijeron que no podía estar en un recital porque no había seguridad. Y me echaron. El responsable de la seguridad vino a decirme que no tenía seguridad. Cómico...

-Se comentó que Juanse, líder de los Ratones Paranoicos, habría dicho que si usted subía al escenario, él no lo hacía. ¿Fue realmente así?
-Mirá, si Juanse me tiene miedo es un pel… porque era amigo mío. No quiero creer eso, pero si se "desamigó", les digo: "Muchachos, no compren más discos de los Ratones porque son lo peor del mundo". Yo ahora soy amigo del Zorrito von Quintiero, ¿okay?

Idolo. Lunes. 7:15 horas. Charly en las arenas de Pinamar, junto a una fan, después de cuatro horas de hacer vibrar al público con un recital que organizó su amigo Javier Pérez Laborde.


Miguel Braillard
Fotos: Maximiliano Vernazza

Fuente: Revista Gente Enero 2005

1 comentario :

LeaN BuKa dijo...

Lo único que me queda claro de esta nota es que Charly siempre apoyo a su hijo... increíble.

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